Sanatorio Tandil celebra su 90 aniversario con el proyecto de sumar un nuevo edificio
Así es que el actual director, el doctor Gustavo Gentile, junto al reconocido médico y ex director, Julio Del Castillo, dialogaron con El Eco de Tandil para marcar un recorrido de lo que fueron estos 90 años de historia y lo que se viene para este 2014.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Cumplir 90 años en Tandil no es fácil, así lo dicen las empresas más importantes; así que para nosotros es un gran placer haber llegado hasta acá ya que hemos pasado muchas cosas. Estuvimos donde está actualmente el hotel Crillón, en San Martín al 400, donde se fundó el Sanatorio y desde el año 1935 estamos en esta dirección donde mejoramos, invertimos y continuamos con el adelanto de la medicina”, comenzó relatando Gentile.
“Yo comparto mucho este acontecimiento y casi que el Sanatorio tiene mi edad, así que la verdad que es un gran gusto porque más allá de la permanencia, las crisis que ocurrieron en la evolución de las instituciones sanatoriales y el cierre de una enorme cantidad de clínicas y sanatorios; si esto persiste es por el esfuerzo que le pusimos todos”, agregó Del Castillo.
Un emblema del Sanatorio Tandil
Julio Del Castillo fue director del Sanatorio hasta 1992 y con sus 89 años, trabajó en el mismo lugar hasta el 30 de junio del año pasado cuando decidió jubilarse. Trabajó hasta hace algunos años con el padre de Gustavo Gentile, Jorge Gentile, a quien consideró como “un excelente compañero”.
Julio comenzó a trabajar en 1952 “era un sanatorio con mucha seriedad, con un trabajo ordenado y la parte edilicia era como ahora, aunque luego se fue actualizando con la tecnología y demás”.
Con un gran recuerdo de sus años de director y de médico, no dejó de emocionarse y de comprometerse no sólo con la profesión sino con mantener la calidad del Sanatorio aún hoy a pesar de no estar más al frente del directorio. “El Sanatorio es un lugar de referencia, nosotros tuvimos siempre la saludable costumbre de permitir el ingreso de profesionales calificados y eso es una de las claves para no convertir esto en una actividad demasiado independiente a tal punto que ya no podes controlar a nadie”.
El Sanatorio hoy
Gustavo Gentile es el presidente del directorio desde 1992, momento en que renunció Julio Del Castillo, aunque está en el Sanatorio desde 1981, primero como médico de guardia. En la comisión directiva está acompañado por Pablo Del Castillo, el hijo de Julio; por su hermano Jorge Gentile y Pablo Arrambide.
“Es un trabajo muy lindo y serio el que hacemos y vamos afrontando las dificultades lo mejor que podemos. El Sanatorio está muy bien, se innovó, es real que nos faltan algunas cosas que no hemos hecho porque lo tiene la clínica que es competencia; pero en realidad estamos actualizados en todo, nos falta cardiocirugía pero estamos bien posicionados”, destacó Gentile.
Además advirtió que el Sanatorio Tandil en este momento económicamente está en una buena posición comparado con otro momento y que se debe en gran parte porque dejaron de atender obras sociales que no pagaban y se centraron en las que sí lo hacen. En lo que respecta a la cantidad de empleados, hoy día son alrededor de 180 mientras que médicos llegan a los 300, sin embargo se fue ampliando a lo largo de los años ya que cuando Julio fue director, los empleados eran 110; ahora son 180 con el mismo espacio por eso el proyecto de ampliar el edificio.
El Sanatorio cuenta con un sistema de acciones de modo tal que las personas que quieren las compran y forman parte tanto del directorio, como secretarios, tesoreros, entre otras cosas; además que cuentan con un Consejo de Vigilancia que es quien resume toda la parte económica y financiera; así como también controla el labor de los profesionales médicos.
Por otro lado, el director explicó que antes no tenían el servicio de rayos sino que contaban con una concesión, hasta que el año pasado se decidió dividir la concesión de rayos entre un grupo de médicos accionistas del Sanatorio y el Sanatorio mismo. “Ahora está funcionando muy bien, además de que amplían la tecnología. Hace poco compraron un nuevo tomógrafo Siemens por lo que el servicio mejoró mucho”, indicó Gentile.
Además expresó que año tras año fueron avanzando e incorporando tecnología que es fundamental para esta labor; así como también privatizaron el servicio de guardia a través de una doctora que estaba interesada.
“Ella se hizo cargo de la guardia, nosotros le dimos todos los médicos y cuando llega fin de mes, ella paga una mitad, nosotros la otra y lo que queda también se reparte. Realmente es una excelente atención ya que últimamente observamos que los pacientes se autoderivan a la guardia del Sanatorio Tandil”, recalcó el director.
Refacciones y proyectos
En este último tiempo, el Sanatorio invirtió en infraestructura en general del Sanatorio. En primera instancia, desde esta nueva concesión se ha refaccionado la guardia y rayos; mientras que actualmente se encuentran reformando el segundo piso que es donde están las habitaciones y donde se realizaron siete habitaciones nuevas. Anteriormente, ya habían reformado todo el sector de maternidad; así que ahora les queda construir en el terreno de al lado de la calle Sarmiento que compraron y escrituraron con unos escribanos en Buenos Aires.
“Este será el próximo paso donde tenemos pensado en planta baja hacer consultorios, en el primer piso permanente por ahora estable sin hacer nada y en el segundo piso hacer el quirófano para reformar el actual. Por otro lado, los desafíos que vienen son asesorar el Sanatorio a los nuevos convenios con las obras sociales, que es el más importante sobre todo por la gente que depende de eso”, remarcó Gentile.
Actualizaciones médicas
En todos estos años, el Sanatorio procedió a la actualización de profesionales así como también en la innovación de las maquinarias existentes. A raíz de esto es que Julio Del Castillo recordó que en los último años, lo que más se fue actualizando fue la ecografía y la endoscopia ya que la parte de laparoscopia fue una de las innovaciones más importantes para nuestro medio; sobre todo para la medicina en general, en la ginecológica y ahora hay muchas cirugías que se hacen a través de la endoscopia.
“En 1981 ya comenzamos a trabajar con ecografía y los que estábamos haciendo una especialidad con mucha demanda de ecografía, como es la atención de la mujer, tuvimos la oportunidad a través de la Federación Médica de ser autorizados a trabajar con ecografías. Para esto hubo que estudiar, rendir examen, volver a aprender sobre física y fuimos autorizados para realizar ecografía general, obstétrica y ginecológica. Además cambiamos no menos de tres equipos, los primeros eran enormes, incómodos, venían de Francia o Japón”, recordó Del Castillo.
Además agregó que con la endoscopia comenzó a trabajar en 1970 con una técnica que era un poco limitada pero que permitía observar y hacer muy finos diagnósticos; sin embargo años más tarde apareció la aparatología alemana que fue un importantísimo progreso y así fue que, a partir de 1977, institucionalizaron la parte de endoscopía laparoscópica también en el Sanatorio.
“Por eso el Sanatorio y sus profesionales siempre se pusieron al día en los progresos que la medicina tiene; de tal manera que es un sanatorio con una sistematización muy particular”, advirtió.
Otro de los puntos importantes que marcaron ambos doctores fue la pretensión desde las distintas comisiones directivas de que el Sanatorio Tandil sea una institución cerrada o semicerrada para así controlar el pedido de ingreso de los nuevos profesionales. “Para que los aspirantes ingresen al Sanatorio, nosotros necesitamos que traigan su currículum, sus antecedentes y cuanto más sean, mejor, para evitar esa especie de irrupción de médicos cuyas capacidades uno desconoce porque tenemos que saber que trabajan bien y que sean buenas personas. No hacemos de esta institución de puertas abiertas porque eso conlleva a que tengamos problemas en el ejercicio, de mala praxis que casi no hemos tenido nada en tantísimos años, de manera que ese control es muy útil”, indicó el ex director.
El Sanatorio en sus inicios
El Sanatorio Tandil fue fundado en 1924 por Martín Bértiz. Su edificio original funcionó por espacio de 10 años en San Martín 463, con la atención del director original a quien se le sumó poco después Zenón Ceballos.
A comienzos de la década del treinta, brindaba atención en clínica y cirugía en general de determinadas áreas tales como garganta, nariz y oídos y contaba con una moderna sala de operaciones, un departamento especial para partos, gabinete de rayos X para radioscopias y radiografías; así como también el servicio médico era permanente durante las 24 horas del día. Una particularidad del Sanatorio es que los enfermos internados también podían ser atendidos por su médico de confianza, aunque los enfermos contagiosos no eran admitidos.
En 1931 se incorporaron al plantel médico Debilio Z. Blanco Villegas, Juan B. Labat, Dardo Lozano y Ramón Rey y se desempeñaba como médico interno Pedro S. Andrade; sin embargo tiempo después de estas incorporaciones, Martín Bértiz falleció por lo que se formó una sociedad de responsabilidad limitada y el Sanatorio quedó en manos de este mismo grupo de médicos con algunas incorporaciones posteriores.
Años más tarde fue construido el nuevo edificio de Sarmiento 760, donde funciona actualmente, el cual contaba con los últimos adelantos en materia de confort, higiene e innovación y construido por obra del arquitecto Rosendo R. Martínez.
Este nuevo edificio fue inaugurado el 2 de marzo de 1935 y en el acto de habilitación de las nuevas instalaciones, dio lugar a un importante acontecimiento social, que contó con asistencia de autoridades, profesionales de la medicina y público en general.
La bendición del edificio y de la capilla estuvo a cargo del cura párroco Julio María Chienno, quien en el acto inaugural tuvo palabras de reconocimiento y recuerdo para el fundador del Sanatorio, Martín Bértiz. Durante este momento, se invitó a los presentes a que visitaran las instalaciones, ascendiendo a los pisos superiores y a la azotea, donde había sido instalado un solarium, y a la terraza, reservada para la gimnasia médica.
Hoy día y luego de 90 años, el Sanatorio volverá a inaugurar un nuevo edificio al lado del emblemático de la calle Sarmiento para continuar con la profesionalización de sus médicos, la calidad de atención y la innovación que todavía los caracteriza.
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