Santamarina dejó pasar una buena chance
Una vez más, Santamarina encontró un duro escollo en Cipolletti de Río Negro, conjunto con el que igualó anoche 0-0 en el estadio San Martín, en el comienzo de la cuarta rueda de la primera fase del torneo Argentino A.
Para la escuadra aurinegra, que en el complemento jugó 25? con un hombre de más, fue el primer encuentro como local de la temporada sin llegar a la red.
Con esta paridad, los tandilenses dejaron escapar una buena oportunidad de distanciarse de su escolta en la zona 1 y dar un paso aun más grande hacia una clasificación cada vez más cercana.
El local no pudo darle continuidad a su sostenido dominio de la primera mitad de la etapa inicial, permitiendo que la visita se lleve una valiosa unidad sin atravesar mayores sobresaltos en el resto del cotejo.
La supremacía inicial del aurinegro tuvo como principales sustentos la movilidad de Vera, quien trabajó por distintos sectores del campo de juego, usufructuando espacios que no tendría en el segundo tiempo, las escaladas de Arévalo y las esporádicas intervenciones de Darío González.
Fue así que en los pasajes iniciales, el dueño de casa maniató a su adversario y sólo su falta de puntería lo privó de alcanzar el desnivel.
Vera inquietó en apenas 10?, cuando aprovechó una pifia de Muñoz y su remate combado se perdió ancho sobre el segundo palo. Luego, Abalos no encontró el arco en su embestida tras un centro de Cuello, Ferreyra mandó al corner un zurdazo envenenado de Arévalo, el derechazo de Abalos se fue soplando el parante izquierdo tras un desvío y de ese tiro de esquina Leandro García cabeceó apenas desviado.
El aluvión aurinegro se acrecentaba, ante un rival que no encontraba la forma de alejarse de Ferreyra. Pero la tendencia sería efímera, los patagónicos conseguirían establecer un trámite más favorable a sus pretensiones, equiparando las acciones hasta el epílogo del encuentro, aunque sin llegar con continuidad a las inmediaciones de Bertoya.
Cid entendió que podía lastimar trepando por la izquierda, dado que por allí se movía Porra, el de más ideas en la visita. Sobre ese flanco y, con la sociedad entre ambos, atacó preferentemente Cipolletti en la etapa inicial, aunque sus embates se diluyeron a la hora de pisar el área.
Su ataque de mayor consideración se produjo cerca de la media hora, cuando Bertoya rechazó el disparo frontal de Weisser y Porra no tuvo la velocidad suficiente para capitalizar el rebote. Además el primero de ellos ejecutó un tiro libre, rechazado al corner por el golero local.
A esa altura, Santamarina ya comenzaba a lamentarse por haber desaprovechado tantas oportunidades propicias dado que, tras ese segmento inicial favorable, los caminos hacia Ferreyra se le cerrarían. Al punto que en las postrimerías del primer tiempo el local apenas pudo inquietar con un centro de Giménez que se cerró y forzó la volada del ?1? rival.
Cuando a los 5? del complemento se quedó con un hombre menos por la expulsión de Berra, Cipolletti terminó de convencerse de que el punto era seductor.
Deliberadamente le entregó el protagonismo a su rival, que asumió la responsabilidad de intentar, pero nunca encontró el camino más allanado para su búsqueda.
Los de Botella sufrieron porque Emmanuel Giménez no tuvo la precisión de otras jornadas, lo bueno generado por Darío González ocurría lejos del arco rival, Vera ya no tenía los espacios de la etapa inicial y los desbordes de Arévalo ofrecían una sensación de peligro que finalmente no arrojaban, dado el predominio de altura ejercido por los centrales rionegrinos.
Así, el aurinegro se cansó de chocar y comenzó a ofrecer la impresión de que por mucho que se extendiera el partido nunca vulneraría a Ferreyra.
Medina llegó a tiempo para cerrar providencialmente ante uno de los centros de Arévalo, en acción aislada para el local.
Y del otro lado, Bertoya estuvo seguro ante un tiro libre picante de Cid.
Intentando equiparar el duelo aéreo en el área rival, Botella colocó a Adami, pero el azuleño no participó demasiado en el cuarto de hora que le tocó jugar.
El último lamento del local llegó sobre el final (a esa altura Santamarina también jugaba con diez por la expulsión de Beratz), cuando Cuello supo ganar el fondo sobre la derecha, pero falló a la hora de enviar el centro, capturado por Ferreyra.
Fue la última ilusión de los tandilenses, que pagaron por no haber podido sostener su ímpetu inicial, pero de igual forma siguen mirando a todos desde arriba en la zona 1.
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La figura
Cristian Martínez
El zaguero central de la visita se mostró firme a lo largo de todo el encuentro, aprovechando su talla para prevalecer ante delanteros más bajos y exhibiendo también seguridad a la hora de jugar por lo bajo. Su solidez le bastó para sobresalir en un cotejo sin actuaciones individuales de relieve.
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