Santamarina volvía a perder y la noche terminó en escándalo
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Santamarina volvía a perder como local en el Argentino A y Douglas Haig trepaba a la punta del endecagonal gracias a una inobjetable victoria, cuando un grupo de violentos identificados con los colores aurinegros invadió el campo de juego.
Ese fue el comienzo del fin para una jornada que, lejos de lo deportivo, le dejó su lugar a incidentes que se extendieron por aproximadamente una hora.
Durante el juego, que llegó hasta los 12 minutos de la segunda etapa, los pergaminenses ganaban 2-0 con cierta claridad, no tanto por situaciones de riesgo (que casi no las hubo) sino por haber manejado conceptualmente el juego.
Es que Santamarina, más allá de haber contado con la iniciativa, no tuvo ideas como para vulnerar a un adversario ordenado. Hubo demasiado apuro para manejar la pelota, resoluciones apresuradas como disparos al arco desde muy lejos y falta de juego asociado.
Dentro de un trámite muy pobre, el aurinegro arrimó peligro a los 13’, en una corrida de Agudiak que terminó en un centro muy débil. Del otro lado, Leclercq le pegó paralelo a la línea de fondo sin que nadie llegue a conectar, y el mismo delantero le pasó cerca al poste derecho tras una indecisión de Madrid en el despeje.
Parecía más rápido Douglas Haig para cruzar mitad de cancha, hasta que el tandilense Paganelli encaró por derecha y cayó ante la marca de Santos, quien fue al piso. El árbitro Tello Figueroa marcó penal y Levato lo transformó en gol con disparo bajo y a la derecha de Bertoya, que fue hacia el otro costado.
La desventaja llenó de urgencias a Santamarina. Todo el nerviosismo se vio potenciado y la consecuencia fue que la visita empezó a sentirse más cómoda en el trámite. Faltó sorpresa y cambio de ritmo, extrañándose demasiado lo que pueden aportar jugadores de las características del lesionado Cristian Zárate o el suspendido Matías García.
Los pergaminenses contaron con un tándem muy criterioso en la dupla Paganelli-Levato, eligieron atacar por intermedio de Caballuci y se mostraron más enteros en lo colectivo. En el fondo, con dos centrales de gran talla, neutralizaron con solvencia lo que pudieran hacer Agudiak y Abálsamo, muy efectivo en defensa pero impreciso en ataque.
Para colmo, en 7’ del complemento, Ocaño desplazó con falta a Leclercq y el juez bahiense marcó el segundo penal de la noche. Otra vez Levato, ahora con remate violento y al medio, estiró la diferencia.
De inmediato, el asistente Mihura le informó al árbitro que le estaban arrojando proyectiles. El juego siguió durante algunos minutos, hasta que la invasión de cancha empezó a ponerle punto final al partido. La consecuencia fueron los incidentes.
SANTAMARINA 0
(6) Daniel Bertoya
(5) Cristian Vega
(5) Mauricio Ocaño
(5) Manuel Madrid
(4) Nahuel Santos
(5) Juan B. Gáspari
(6) Leonardo Acosta
(5) Diego Gottardi
(5) Diego Bucci
(4) Iván Agudiak
(4) Leonardo Abálsamo
Andrés Rebottaro
DOUGLAS HAIG 2
Emiliano Olivero (6)
Carlos Marcolongo (5)
Bruno Bianchi (6)
Claudio Verino (6)
Damián Senegalles (5)
Luciano Córdoba (6)
Cristian Paganelli (7)
Mauricio Levato (7)
Rodrigo Caballuci (7)
Diego Leclercq (7)
Lucas Defrancesco (6)
Omar Jorge
Cancha: estadio San Martín. Arbitro: Facundo Tello Figueroa, de Bahía Blanca (regular). Goles: PT: 39’ Levato (DH). ST: 7’ Levato (DH). Incidencia: ST: 12’ suspendido por falta de garantías.
La figura
Rodrigo Caballuci
El volante por izquierda fue creciendo con el correr del partido, hasta transformarse en un problema insoluble para Santamarina. Con determinación, fue muy punzante por su sector.
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