Santamarina volvió a sumar lejos de Tandil
Deportivo Santamarina rescató ayer un valioso empate en su visita a Cipolletti de Río Negro, rival con el que igualó 0-0 por la séptima fecha de la zona 1 del torneo Argentino A de fútbol.
El aurinegro tuvo a la figura del partido en su arquero Daniel Bertoya, quien cerca del descanso le detuvo un penal a Padua, luego de una innecesaria infracción de Ramiro Jorge sobre el mismo delantero.
El elenco tandilense planteó un esquema cauteloso, con mucha gente en defensa, resignando algunas de sus pretensiones ofensivas.
El planteo le arrojó dividendos en el score y, en parte, también en el desarrollo. Porque Cipolletti fue dueño de la iniciativa, pero en líneas generales adoleció de falta de inventiva para destrabar el sistema defensivo aurinegro.
Si bien los albinegros tuvieron más intenciones, no terminaron de erigirse en dominadores como para merecer holgadamente algo más que un punto.
Durante el primer tramo de las acciones, el ritmo fue cansino, quizá acusando ambos conjuntos el hecho de haber disputado tres encuentros en ocho días.
Santamarina fue quien más cómodo se sintió en esa tendencia y Cipolletti procuró conducir el balón con paciencia para fabricar espacios, pero el paso del tiempo lo sorprendió sumido en su intrascendencia.
Apenas a los 20? Prieto pudo desnivelar por izquierda y ubicar a Berra, bloqueado providencialmente cuando se disponía a finiquitar la maniobra.
Cerca de la media hora, la valla tandilense tambaleó como nunca. Primero, Bertoya prevaleció en el mano a mano ante Padua y posteriormente Prieto pateó mordido como corolario de su acción individual.
En 41?, Ramiro Jorge tomó ingenuamente a Padua, permitiendo que el propio delantero cuente con la chance de abrir el marcador desde los once metros. Pero una vez más emergió la figura de Bertoya, para contener en dos tiempos el penal.
En el primer segmento del complemento, Santamarina dispuso de su única acción de relativo riesgo sobre el arco de Ruiz, cuando Mc Coubrey cabeceó desviado.
Perilli buscó cambiarle la cara a su ofensiva, sustituyendo a Porra y Padua con Gutiérrez y Alecha. El primero de ellos fue quien más se hizo sentir, constituyéndose en manija de su equipo y potenciando la labor de Larenas y Berra.
Fue justamente Gutiérrez quien ubicó a Prieto a los 33?, en acción que hubiera terminado en la red de no mediar el cruce salvador de Beratz.
La ráfaga de ataques patagónicos se complementó con un disparo de Alecha que culminó una jugada colectiva y un tiro libre de Prieto que se fue soplando el palo izquierdo.
Fuera de ello, el local intentó recurrentemente con los envíos aéreos, magnificando la tarea del infranqueable Bertoya.
En el final, Cipolletti mostró su cara más desdibujada, empujando con más ansiedad y nervios que juego.
Santamarina, en tanto, comenzó a valorar una unidad importante, la primera conseguida en ese estadio durante la era Botella.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios