Saquearon un negocio en Las Tunitas y se llevaron ropa por 20 mil pesos
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Según relató la dueña del comercio, Sandra Miriam Gil, se dirigió al local en la mañana del miércoles -pese a que era feriado- porque uno de sus clientes le pidió un par de medias. Abrió la puerta como lo hace todos días, sin imaginarse que en esta oportunidad, desgraciadamente, se encontraría con gran cantidad de la ropa revuelta y desordenada, algunas estanterías con faltantes de jeans de varios talles, zapatillas y otros elementos.
Rápidamente se dirigió a la comisaría Primera para efectuar la denuncia, pero contó que el perito recién arribó al comercio de Bolivia 411 alrededor de las 18. Si bien en su denuncia figuraba un botín de 40 pantalones, dijo que después se dio cuenta de que le faltaba mucha más ropa. Aún consternada por lo sucedido, dialogó con El Eco de Tandil, mientras su hija atendía el polirrubro que tienen al lado del local donde robaron horas antes.
“No se puede dejar acá solo, no tenés vida, no podés salir a pasear a ningún lado porque están pendientes de que salgas para robarte”, expresó la mujer.
La desazón fue tremenda cuando ingresó al local el miércoles a las 10.30 y encontró todo tirado, revuelto y la puerta de atrás que comunica al garaje interno del dueño de la casa que no se hallaba, estaba rota y habían hecho un agujero grande.
También esa misma madrugada, aprovechando que el propietario de la vivienda no estaba en el domicilio, ingresaron a su casa y “le robaron todo, ropa de él, la computadora, tuvieron todo el tiempo del mundo”.
La mujer informó luego que desde que abrieron junto a su marido las puertas al público, hace 8 meses, nunca les pasó algo similar pero aclaró que el inquilino anterior que tenía una despensa allí “estaba cansado de tanto que le robaban”.
Importante botín
Valuó la mercadería en una suma superior a los 20 mil pesos. “Me robaron muchas camperas de cuero, camperones, más de 40 jeans. Yo a la policía le había dicho que eran 40 pero después cuando vino el perito y pude entrar a mirar, me faltaban todos los jeans de nene, zapatillas, camperones deportivos y un montón de cosas más que a medida que voy ordenando, me voy dando cuenta”, dijo y aclaró que no deja dinero en efectivo.
“Está todo
desprotegido”
En cuanto a los posibles autores, manifestó que “tengo mis sospechas sobre quiénes son, ya me dijeron quiénes son, pero vos vas, les decís y no hacen nada. Esos mismos que me robaron ya robaron a mitad de cuadra a una chica que fue a trabajar con el marido, dejó la casa sola, vinieron y le robaron. No podés dejar la casa sola, no podés salir ni a trabajar porque te roban”.
Sobre la policía, dijo que “andan dando vueltas por acá, saben quiénes son pero no les hacen nada”.
Confesó que en el barrio “está todo desprotegido” y describió que “los patrulleros dan vuelta. Cuando denunciás que están tirando piedras o hacen algo, ellos vienen con todas las luces por la calle principal. Dan tiempo a que los vean y se vayan”.
Mientras tanto, detalló que los jóvenes “se lo pasan en una esquina de acá a dos cuadras, se drogan. A una cuadra de ahí se la venden y no hacen nada, esa calle es un lío, y ayer (por el miércoles) acostados andaban en las motos haciendo picadas. Llamás a la policía, vienen con las luces y ya no hay más nadie”.
Por último, Gil se lamentó que cada vecino deba cuidarse solo y admitió que tras lo sucedido estaba muy conmocionada porque le cuesta “horrores viajar (a comprar mercadería). He andado con problemas de riñones, he tenido que andar con carros, luchando con el agua hasta los tobillos en Buenos Aires y vienen y te roban”. u
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