Se comprobaron llamadas entre Forza y el cartel mexicano desbaratado en Ingeniero Maschwitz
Durante las últimas horas de esta tarde, fuentes judiciales confirmaron que se comprobó que existieron cuatro llamados telefónicos entre Sebastián Forza -una de las víctimas del triple crimen- y uno de los diez narcos detenidos en el laboratorio de drogas sintética manejado por los mexicanos.
Más allá de la confirmación de la prueba, las familias de Forza y Leopoldo Bina ?otro de los empresarios asesinados- habían adelantado que pedirán este miércoles que el caso pase a la Justicia Federal y sea unificado con el de los narcotraficantes. La familia analizaba el pedido desde que la Justicia dejó trascender que en el celular de Luis Tarzia ?el único argentino detenido junto a los mexicanos- estaban grabados dos mensajes de texto con el nombre de Forza y también que había existido dos llamadas entre ambos.
Por ello, Miguel Angel Pierri, abogado representante de los familiares en cuestión, se presentará mañana a las 10:00 ante el juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionatto Márquez, encargado de la causa de los mexicanos, para pedirle que unifique el expediente del triple crimen con el que actualmente investiga.
En ese sentido, la Justicia también había señalado tiempo atrás que el nombre de Forza figuraba en una agenda perteneciente al mexicano Jesús Martínez Espinoza, quien está prófugo y es sindicado como el líder de la conexión local de la banda detenida en Maschwitz.
Por otra parte, José Luis Salerno, ex socio de Damián Ferrón, se desvinculó de los negocios que este último mantuvo con Forza, Bina y la narcobanda de mexicanos que traficaba efedrina. Salerno, quien ya declaró en tres oportunidades ante la fiscal del caso de los asesinatos Ana María Yacobucci, confesó además que con Forza lo unía sólo una “relación comercial” y que a Bina lo conoció “de vista”.
De esta manera, Salerno intentó despegarse de las distintas acusaciones de testigos de la causa que lo sindicaron como uno de los participantes de una reunión entre las tres víctimas de General Rodríguez, un mexicano y otro hombre que era investigado por la DEA estadounidense por narcotráfico.
“Lo conocía desde los 11 años a Damián, se alejó cuando la situación económica no era buena y cuando él atravesaba un mal momento económico volvió al negocio”, dijo a un canal de noticias. El hombre reveló que a Sebastián Forza lo conoció “hace dos meses”, cuando llegó presentado por Ferrón como “un proveedor más” de la droguería que dirigía e indicó que con Bina se relacionó “sólo una vez y de casualidad”, cuando se reunió con Ferrón.
“Yo me estaba por ir al exterior, tenía que dejarle unas directivas a Ferrón y lo encontré donde él estaba reunido con dos personas. Me las presentó y me aparté para decirle lo que iba a contarle”, indicó Salerno. Justamente, Salerno y Mario “El Gordo” Magallanes -dueño de la droguería Uniforma que presidía el presunto suicida Ariel Vilán- son los dos principales señalados por los familiares de las víctimas como quienes podrían declarar y destapar las pistas que hacen falta para esclarecer los casos. En tanto, el Banco Patagonia pidió hoy la quiebra de la droguería presidida por Vilán ?socio de Forza y Magallanes- debido a una deuda de 23 mil pesos que el fallecido contrajo en los últimos meses.
La quiebra fue confirmada por la Justicia mientras los investigadores analizaban pistas con el objetivo de establecer si la efedrina encontrada en el galpón de General Rodríguez días atrás pertenece a una partida de la droguería de Vilán.
Así, a veinte días de encontrarse los cadáveres de Forza, Ferrón y Bina, a nueve del presunto suicidio de Vilán y no existiendo ningún detenido directo por los hechos, se cumplió una jornada más en lo que la Justicia ya considera como una “megacausa”. JA
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