Se estrena la comedia ?Locos de Contento?
Con un desarrollo ágil, vertiginoso, y un humor ácido y agudo, la obra hace un recorrido por instantes cruciales en la vida de una pareja tan argentina como el dulce de leche. Cada hogar es un mundo. Cada pareja tiene una historia para contar. “Locos de contento” es el reflejo de nuestra sociedad, que repite una y otra vez en la intimidad de cada hogar, el sueño de llegar alguna vez a un punto más alto. Aunque de vez en cuando perdamos la paciencia y nos gane la desesperanza, y solo cometamos desatinos.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl sexo, el dinero, el futuro, las presiones y depresiones son temas inevitables en la conversación de estos dos personajes, quienes a través de sus diálogos nos acercan a realidades cotidianas en las que más de una vez hemos sido testigos o protagonistas de estos mismos hechos.
-¿Qué más podés contar de la obra?
Matilde Tisnés: -La obra es una comedia con un texto impecable del gran autor de “Esperando la carroza”. Nos muestra un matrimonio inmerso en la crisis económica argentina. Nada muy distinto a nuestra realidad de hoy, pero parece que a ellos “les tocan todas juntas”. El estrés y las preocupaciones se han convertido en lo único que tienen. Ahora están muy ilusionados porque esperan un amigo a cenar, que parece que les va a dar una mano. Han puesto todas sus esperanzas y energías en eso. Toda la obra transcurre durante esos momentos previos a la llegada del amigo.
-¿Quiénes son los actores y qué papeles interpretan?
M.T.: -El matrimonio es interpretado por Claudia Casanova y Bernardo Leguizamón. Los tres venimos trabajando juntos desde 2010. Esta es nuestra cuarta producción. Es un placer trabajar con ellos porque se llevan muy bien, nos divertimos mucho y se va viendo el crecimiento año tras año. Yo los conocí en el Club de Teatro en 2006 y después me propusieron que los dirigiera porque tenían muchas ganas de hacer algo, además de las clases habituales. Así surgió este grupo que llamamos “La gurisa” porque cada proceso de cada año termina con el nacimiento de un espectáculo.
Algunos detalles
-¿Cómo decidieron elegir esta obra y por qué?
M.T.: -El proceso de elección del texto siempre es el mismo: los tres nos ponemos a leer buscando algo que nos guste, nos atrape, que nos ilusione hacer. Que nos enamore de cierta forma. Es la única forma de encarar algo que requiere tanto compromiso. Esta obra tiene un texto brillante, recorre todas situaciones que vivimos a diario: terribles algunas, donde nos podemos ver reflejados, aprender y reír, sobre todo, gracias a la habilidad del autor.
-¿A qué se debe el nombre de la obra?
M.T.: -El nombre de la obra es irónico porque ellos atraviesan una situación muy complicada, pero tienen que aparentar estar contentos frente a los invitados.
Percepciones
-¿Cuáles son las escenas que más impactan?
M.T.: -La primera escena es fuerte porque habla de cómo el estrés afecta la intimidad de la pareja. Hay otras que también van a impactar, donde vemos cómo se relacionan con su hijo. Y, por supuesto, el final que es donde todo se precipita y se desencadena, es bien impactante.
-¿Cómo fue el proceso de dirección?
M.T.: -Este año trabajé con una compañera de la facultad y amiga que me ayudó mucho y le hizo muy bien al grupo, porque pudo aportar su mirada particular, que fue muy enriquecedora. Ella es Sol Gomar. El mayor desafío fue encarnar estos personajes, construirlos y darle vida durante una hora muy agitada que es lo que dura el espectáculo. La situación requiere mucha energía porque atraviesan muchísimas cosas en ese espacio de tiempo. Aprender la letra fue un gran trabajo, porque es mucha. Aunque para el trabajo del actor es más importante la situación que la letra, es imprescindible que esté bien sabida para trabajar con libertad y comodidad. El proceso se vio facilitado por la buena predisposición de los actores y las facilidades que nos ha dado el Club para usar sus instalaciones.
La propuesta
-¿A quiénes invitan?
M.T.: -La obra tiene un lenguaje adulto. Lo conveniente es que el público sea mayor de 15 años. No hay escenas subidas de tono, pero el lenguaje tal vez sea mucho para los menores. Si quieren ir que sea acompañado de algún mayor, es necesario que se responsabilice.
-¿Por qué no hay que perderse esta obra?
M.T.: -Creo que no hay que perderse la obra porque es muy divertida y nos vamos a ver muy reflejados. Todos hemos vivido alguna situación parecida o igual. Cuando el público vea estos personajes inventando las mil y una para “zafar” podrán ver las cosas desde otra perspectiva y reírnos de nosotros mismos.
Las funciones se verán todos los viernes de agosto 21.30 en el Club de Teatro. Las entradas anticipadas y con descuento, están en venta en El Eco Mutlimedios.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios