Se expone ?Azul-Naranja?, obra de Eric Delmare
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Eric Delmare expone en tres salas su vasta propuesta, más de diez esculturas de grandes formatos, pinturas de tres metros de tela y treinta dibujos, que dan cuenta de su original indagación.
Exhibe luego de treinta años de estar radicado en Francia y el contexto que elige para proyectar su primera muestra en nuestro país es Tandil.
Su planteo estético se basa en el ecorrealismo, fundamento que sintetiza el respeto por el medioambiente y el arte.
-Expone su obra en Tandil…
-Llegué a Argentina hace dos años y es la primera exposición que hago. Comparto dibujos, esculturas y pinturas que hice en este tiempo.
-¿En qué consiste la serie?
-Trabajo sobre un concepto que se llama ecorrealismo. Son objetos encontrados en la naturaleza, que están muertos, pero yo los veo, los modifico y los pongo en otra apreciación, toman vida de otra manera.
Los hago en el taller o instalaciones monumentales, a través del mundo. Yo trabajo conceptos orgánicos con estas piezas.
-Cuénteme más de las obras.
-Algunas son de gran tamaño, pero poco a poco fue que llegué al gran formato. Hice todo un conjunto de pinturas y esculturas para esta muestra y creo que todo quedó muy orgánico.
Mis dibujos son mi gesto natural, mi acción automática, a pesar de que hay un saber consciente de la técnica.
Su formación
-¿Cómo marcó su trabajo la estadía en Francia?
-Me fui de aquí en la época de la dictadura. Estudié matemática en La Sorbona pero yo tengo algo muy lúdico en lo que hago y cuando dejó de serlo, abandoné estos estudios y me volví lo que era desde chico, lo tomé como una profesión y con excelencia.
-¿Cómo fue el tiempo de estudio?
-Francia es un país muy involucrado con el arte y la visión es fascinante, porque tiene una cultura monumental. Diré que fui a buscar, sin querer, una excelencia. Si no estás al límite de la perfección, no tenés posibilidad. Hay un condicionamiento para llegar a la excelencia, es un camino a seguir. Te obligan a saber dibujar, a demostrar que lo sabés hacer. Tienen tantos años puestos en un mismo sistema, que así se trabaja.
-¿Cuál sería un ejemplo de esto?
-Siempre tenés que mostrar que sos excelente en lo que hacés. Cuando perdés un día, tenés cantidad detrás que está esperando el turno de la excelencia.
-¿Cómo llegó a Argentina?
-Por una beca de una asociación del Banco Mundial de mujeres emprendedoras. Les gustó mi proyecto y esta beca me permitió trabajar aquí durante un tiempo. Cuando volví me di cuenta que Argentina no había cambiado tanto, no me pareció haber llegado a otro país.
-¿Cómo se sintió trabajando en Argentina?
-Es otro sistema, hay otro modo de pensar, me gustaría quedarme si puedo.
En Tandil
-¿Cómo se siente con su exposición en la ciudad?
-Me encanta, me gusta mucho Tandil y el museo. Me ha gustado cómo quedó la obra en las salas. Indiana Gnocchini es una gran curadora y el equipo que hizo el montaje desarrolló un gran trabajo, parece todo muy orgánico. Me gusta que esto se mueva, circule.
-¿Hay proyectos en marcha?
-Ahora estoy viendo la posibilidad de desarrollar una obra monumental en Tandil. Se verá si se puede hacer, conseguir los permisos y demás, pero para eso habrá que esperar.
-¿Se quedará en Argentina o regresa a Francia?
-Tengo ganas de quedarme y si no puedo, quiero ir a Madagascar.
La muestra de Delmare podrá ser visitada de martes a viernes de 8.30 a 12.30 y de martes a domingo 16 a 20, hasta el 27 de mayo inclusive.
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