Se inauguró el XXXIX Salón de Arte Sacro
Indiana Gnocchini expresó que las propuestas presentadas en el salón representan el sentir de los artistas sin distinción de credos. Aseguró que el Salón recibe el aporte fiel de los artistas y va acrecentando el acervo del patrimonio que, algún día, será el orgullo de otras generaciones.
Destacó el profesionalismo de los jurados en la selección de los premiados y felicitó a los artistas por todas las producciones presentadas.
Además agradeció la donación de las obras textiles que pertenecían a la artista Antoinette Galland llamadas ?Gracias por el fuego?, ?Rojo textil? y ?Hacia dónde?.
Enfatizó la labor de la prensa por la tarea de difusión de un salón que trata de llegar a todas las provincias y, por supuesto, a la ciudad; a las empresas que los acompañan; al profesionalismo y respeto del equipo del Mumbat; a la asociación de amigos; y finalmente, al Intendente por su interés y los recursos dispuestos en el Museo.
Reconoció la puesta en valor que se ha hecho del patrimonio arquitectónico del Museo y mencionó las grandes mejoras que ha tenido la institución. En este sentido destacó los cambios que se han generado a partir de la remoción del escenario y la conexión entre las salas.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEntrega de premios
Marta Penhos, Patricia Rizzo, María Cristina Fresca y Jorge Taverna Irigoyen eligieron a los ganadores que recibieron sus respectivos premios.
Jean Marc Nadalin con ?Cristo de la columna? recibió su premio de la mano de Miguel Rouaux; Natalia Rodríguez llevó su reconocimiento de la mano del Intendente con ?Virgen de los cartoneros?; Matías Civalle entregó la mención a Santiago Cabré por ?La reconstrucción de mi fe?; Claudia Castro dio la placa a Mónica Pugliese (que retiró el premio de Natalia Pendás por su obra sin título). Dos menciones no pudieron ser entregadas a los artistas que se encontraban ausentes por razones personales: la de Cristian Amezcua y la de Héctor Batalla.
Luego, Indiana Gnocchini entregó la mención de honor a Jorge Cruz Crinejo por ?De los quinientos años?; Matías Civalle dio su premio al premiado tandilense Christian Vogrich por su obra ?Dimensión sagrada? y finalmente, el Intendente entregó el primer premio por la obra ?El cielo se va a caer y Dios lo va a saber? de Cristina Ferreras.
Palabras de las autoridades
Claudia Castro expresó el orgullo de los trabajadores de la cultura de ver la continuidad del Salón. Agradeció a los artistas, al jurado, a Indiana Gnocchini y al equipo de trabajo que lleva adelante una apertura importantísima del Museo, que se ha vuelto mucho más accesible.
Indicó la importancia de los cambios edilicios que han favorecido al patrimonio y las actividades del museo.
El Intendente destacó el aprecio personal que tiene por la pintura, arte que aprendió desde los 7 años de la mano de la familia Seritti. Indicó que en su deseo está hacer todo lo posible por mejorar el museo, para que éste sea cada vez más importante, un orgullo para Tandil, una permanencia de los grandes hombres que lo hicieron.
Expresó que el Salón Nacional de Arte Sacro representa una unión simbólica de diferentes producciones plásticas en la especialidad pintura, otorgando un primer premio exposición que acrecienta el acervo del museo, y contempla un premio al artista plástico tandilense que se convierte en un estímulo especial.
Para finalizar
En el cierre de la noche el conjunto vocal Ecos deleitó a los presentes con tres obras sacras que dieron la culminación a uno de los salones más importantes del año.
El salón podrá disfrutarse todo el mes, de martes a viernes, de 8.30 a 12.30 y de 16 a 20 y los sábados y domingos de 16 a 20.
En Semana Santa estará abierto de jueves a domingo de 10 a 13.30 y de 16 a 20.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios