Se mudó a la vivienda de su apoderado para ?defender? la propiedad de las usurpaciones
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Una pastora de la ciudad junto a una persona mayor de edad, de quien es su apoderada, decidió regresar hacia una vivienda de Lisandro de la Torre 1728 ante la usurpación que se registró en un sector del lote donde se encuentra emplazado el pequeño inmueble.
La historia se remonta a unos 9 años atrás, cuando Ana María Sánchez, de la Iglesia Pentecostal ubicada en La Movediza, quedó como apoderada de Martín Cañumil Peralta, de 78 años, que padece demencia senil.
Según surge del relato de la mujer, llevó al anciano a vivir a su casa de Suárez García 1977 hasta el viernes por la noche, cuando se vio obligada a mudarse a la propiedad del hombre ante una usurpación del terreno.
“Las cosas hay que defenderlas y eso es lo que estoy haciendo”, dijo con firmeza la pastora, quien lamentó seguidamente que “sé que hay gente en Tandil que está sufriendo lo mismo”.
Por otro lado, se mostró confiada en poder superar esta circunstancia: “Sé que este problema va a pasar y se va a solucionar, y con la ayuda de Dios volveremos a Suárez García”.
El relato de
la pastora
“Hace aproximadamente 9 años, una vecina del barrio vino a plantear que un abuelito, Martín Cañumil Peralta, de 78 años y que padece demencia senil, no tiene familia ni nada y nos preguntó si nos podíamos hacer cargo”, contextualizó Sánchez al comienzo de la nota con este Diario.
Luego, contó que “lo llevamos al Juzgado, hicimos todas las gestiones”, y desde hace un tiempo “legalmente soy su apoderada”.
Durante ese período, “había dejado una persona encargada para que no usurpen esta casa de Lisandro de la Torre y comenzamos a edificar una casa en Suárez García 1977 a través del plan autoconstrucción”.
En esa propiedad del barrio La Movediza funciona la sede de la iglesia de Ana María Sánchez y su domicilio particular.
Lo cierto es que hace alrededor de tres o cuatro meses la pastora debió viajar, y a su regreso “me encuentro con que habían levantado una casa de planchones (en la parte de adelante del lote) sin previo aviso o pedirnos nada”. Esta acción fue llevada a cabo, según precisó, por una pareja joven.
“La angustia fue tal que decidí hacer algo”, confió Sánchez, quien planteó que este tipo de casos de “usurpación” son “el tema de Tandil lamentablemente”.
“Nos mudamos”
Frente a este complejo panorama, la pastora de la iglesia tomó una determinación para evitar el avance sobre la propiedad.
En ese sentido, “ayer (por el viernes) decidí salir de mi domicilio y nos mudamos con el abuelo”, describió mientras mostraba el lugar donde pasan la noche.
“El abuelo vivía en mi propia casa, pero ahora estamos viviendo en la casa de él”, dijo.
“Defender
la casita”
Al mismo tiempo, planteó que la persona que levantó la pequeña casa con planchones “dice que está pagando los impuestos cuando es mentira, y que se va a quedar con la propiedad”.
Directamente, “vino con su pareja e hizo la casita con planchones y el mismo día se metió”. Incluso, reconoció que “quise hablar con él, llevarlo a la reflexión. Pero evidentemente dijo que no”.
“Por ser apoderado de un discapacitado tengo la obligación de defender la casita del abuelo”, ratificó Sánchez.
Según narró, la determinación de mudarse junto con su apoderado a la vivienda se basa en la idea de que “si no lo hacía, esto iba a quedar para las otras personas, y eso no es justo”.
Esta casa “es de Martín y es lo que estoy defendiendo”, remarcó, a la vez que expuso que este tipo de situaciones “no tendrían que suceder”.
“No es posible que usurpen como lo hacen. Entiendo que cada uno se debe ganar su casa. Así como yo la hice, con mis propias manos a través del plan de autoconstrucción”, consideró la pastora. *
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