Se presentó el anteproyecto del estadio para unas 8 mil personas y en febrero se llamaría a licitación
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Tal como se anticipó en estas páginas, singular avance viene teniendo una de las propuestas -compromiso de la plataforma- que realizó el intendente Miguel Lunghi de cara a su futura gestión de gobierno. Se trata del nuevo estadio de fútbol, a levantarse en las hectáreas frente al barrio Arco Iris, detrás de la Ruta Nacional 226.
Durante la semana que pasó, el secretario de Gobierno Matías Civale hizo la presentación oficial del anteproyecto que tenían en carpeta frente a los dirigentes que integran la Liga de Fútbol y con ellos se compartió la idea que, a priori, causó buena impresión, más allá de algunos reparos que fueros disipándose a lo largo del debate.
A saber, se trata de un estadio con capacidad para albergar a unos ocho mil espectadores en dos tribunas (una techada) emplazadas a lo largo de la cancha. Con las cabeceras libres, a la espera de alguna reforma con el correr del tiempo de resultar necesario para ampliar el cupo de público. También se proyectan dos canchas auxiliares y playa de estacionamiento.
Todo sujeto a posibles modificaciones y cambios de acuerdo a cómo se transite el proceso de licitación, a concretarse ya en el mes de febrero.
Como se vino informando a modo de trascendido pero que ahora cobra tinte oficial, va todo encaminado para que uno de los compromisos de Lunghi se cumpla.
Las dudas
Tras socializar la propuesta, desde la dirigencia futbolera se plantearon algunos interrogantes. Por ejemplo, porqué no hacerlo con mayor capacidad ya que se va a construir uno nuevo. Al respecto, se respondió con los números fríos -y reales- de la convocatoria que el deporte que lleva la pasión de multitudes no es para tanto en Tandil.
Otros plantearon la posibilidad de más cantidad de canchas auxiliares, pensando en la utilización no sólo de los clubes locales sino también de aquellos que eligen Tandil de pretemporada.
Otras voces se alzaron sobre lo que tendrá que costear el Municipio (alrededor de un millón y medio de pesos en el movimiento del suelo y la iluminación vía Ordenanza 2505) y si dicho dinero no alcanzaría para ampliar el estadio San Martín.
Allí la respuesta fue más tajante: hay una convicción de la necesidad de trasladar el estadio, para potenciar la zona norte más allá de la 226, como la incomodidad que actualmente significa tener una cancha casi en el medio de la ciudad, con los trastornos de tránsito y seguridad que ello depara.
También se preguntó porqué no más canchas auxiliares y demás observaciones. Al respecto, se aclaró desde la comuna que todo estará sujeto a lo que se presente en la futura licitación. Puede que ocurra que alguna propuesta sea de una tribuna cabecera y no techar una de las laterales, en fin, todo sujeto a propuestas.
Sobre la tribuna techada, cabe consignar también que la idea del Municipio es que también el espacio sirva para desplegar algún espectáculo musical y/o artístico, que en dicha tribuna podría cobijar a unas 4 mil y algo de personas como público.
Lo que viene, lo que viene
Cabe consignar sobre el proyecto presentado que fue elaborado por desarrollistas locales pero con un fuerte respaldo de un reconocido estudio de arquitectos Aslan y Ezcurra de Buenos Aires, en cuyo currículum detalla nada más y nada menos que la construcción del Monumental y sus respectivas reformas que se fueron dando en distintas épocas de su historia. También ha trabajado en proyectos inmobiliarios trascendentes como en otras infraestructuras deportivas de Capital Federal.
Se trataría de aproximadamente una inversión de 3 millones de pesos, incluido lo que debería costear el Municipio en el movimiento de suelo (un millón de pesos y la Ordenanza 2505 para lo que será la iluminación de todo el predio).
Están en pleno estudio también los caminos para definir cómo implementar el proyecto, si se hace a través de una licitación (lo que sería lo más común) o se experimenta con lo que se llama una iniciativa privada, que frente a un llamado a licitación el proyecto que se ha presentado primero cuenta con ventajas competitivas, una especie de plus, frente a las otras propuestas que se acerquen.
El loteo del San Martín
¿Cuál es el negocio de la empresa que realice el proyecto del nuevo estadio? Será nada más y nada menos que quedarse con la manzana que hoy cobija al estadio San Martín. Allí se podrá lotear y la empresa que presentó su propuesta (será una de las varias que podrían participar en la futura licitación) ya tiene proyectado un complejo de edificios con un pulmón de manzana, incluso con una pileta cubierta y un anfiteatro.
La empresa no se hará de esa manzana hasta tanto no culmine el estadio, que se calcula que se levantará en un año y medio.
También hubo interrogantes al respecto, como porqué el Municipio no lotea y vende directamente esas tierras. Con el dinero, después llama a concurso y el que gana hace la obra con el dinero recaudado.
Argumentan que para la comuna sería un trastorno, por los tiempos que demandaría llamar a remate de dichas tierras, sin mayor seguridad del valor que el predio puede tener y con precios que poco claros están en medio de una inflación creciente, entre otras razones ensayadas en la reunión con la Liga de Fútbol, quien, según el comentario de alguno de sus componentes, el proyecto es tentador: habrá “estadio para todos”.*
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