Se proyectarán obras de Beethoven y Brahms en la Biblioteca Rivadavia
Aparte del segundo final del Opus 130, el cuarteto en Fa mayor es el último trabajo sustancial que Beethoven completó. Aunque de menor trascendencia que otros cuartetos tardíos, en el Opus 135, Beethoven parece retroceder hacia el siglo XVIII con la textura transparente y neoclásica de su primer movimiento. Aunque ha vuelto a un esquema tradicional de cuatro movimientos después de los experimentos estructurales pioneros del opus 132, 130 y 131, el primer movimiento muestra una textura plagada de delicadeza que él mismo había utilizado anteriormente.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl scherzo explosivamente original nos toma por sorpresa, especialmente su trío violentamente repetitivo, alcanzando momentos inesperados.
La tensión que muestra en este movimiento contrasta con la clara tranquilidad del lento assai: tres variaciones muy lentas sobre un tema de simplicidad elemental, el centro en la menor, silenciado y fragmentado, de profunda contemplación. El final se rebela con una indescriptible mezcla de humor y seriedad, citando una frase que Beethoven escribió en broma y en respuesta a alguien que le debía dinero.
La versión de opus 135 estará a cargo del notable Cuarteto Hagen en la Gran Sala del Mozarteum de Salzburgo, performance que obtuvo las más elogiadas críticas.
Johannes Brahms
Elisabeth Leonkaja, pianista georgiana de origen ruso, que en 1985 participó de la velada de la filial local del Mozarteum Argentino, se ha erigido en una de las pianistas más importantes de nuestro tiempo. A su cargo tendrá, con el acompañamiento de la Filarmónica de Israel, conducida por Paavo Järvi, el Concierto para Piano Nº 2 en si bemol mayor, Opus 83, de Johannes Brahms.
Veinte años lo separan de su primer concierto.
Iniciada la composición en 1878 y completada sólo tres años más tarde, en 1881, en las cercanías de Viena, es considerada por muchos pianistas y entendidos como una de las obras de mayor dificultad técnica dentro de la literatura pianística universal.
En esta obra, Brahms, siguiendo el ejemplo de Liszt y sus ya entonces célebres conciertos para piano, altera el esquema tradicional del concierto clásico, introduciendo, luego del primer movimiento, uno segundo más rápido. Es una obra de largo aliento, de dimensiones holgadas, y de carácter marcadamente sinfónico. De impulso menos trágico que su predecesor, más bien imbuida en un colorido de hondo lirismo, esta obra goza en la actualidad de una popularidad sólo comparable a las contribuciones al género de Beethoven y Schumann.
Programa
Ludwig Van Beethoven
Cuarteto Nº 16 Opus 135 (1826)
1. Allegretto 2. Vivace 3. Lento assai, cantante e tranquillo 4. Grave ma non troppo tratto. Allegro. (Cuarteto Hagen)
Johannes Brahms
Concierto para Piano 2 en Si bemol mayor
1. Allegro non troppo 2. Allegro appasionato 3. Andante 4. Allegretto gracioso
Elisabeth Leonskaja (piano). Filarmónica De Israel. Paavo Jarvi
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