Se realiza nueva edición de las jornadas gratuitas de inclusión escolar
El objetivo es que el equipo brinde un taller para docentes, profesionales y padres sobre la importancia de la inclusión escolar de los chicos con síndrome de down; así como también ayudarlos a mejorar la estimulación, la inclusión y distintas estrategias para lograrlo.
El Auditorio OSDE, ubicado en Santamarina 451, es el espacio elegido para que este grupo de profesionales que vienen desde Buenos Aires como es la licenciada Beatriz Heredia junto a otros profesionales en psicología, psicopedagogía y terapia ocupacional, lleven a cabo estas jornadas. Además, este año tiene la novedad que Heredia brindará talleres para los padres.
“Lo importante es que los papás entiendan que cuando nacen los bebes hay que empezar a trabajarlo, hay que apostar y proyectarse el futuro de que va a poder leer, escribir y romper con viejos mitos. Si ellos pierden sus miedos y esas viejas estructuras de mi nene no puede, van a poder ver que realmente no hay un techo con los chicos con síndrome de down. Nosotras les decimos esto no sólo porque hablamos con los profesionales sino porque lo vemos con nuestros propios hijos día a día”, contó Soledad Saravia de Rossi.
Por su parte, Carolina Martínez de Bascougnet agregó que “consideramos que el mundo no es down entonces los niños tienen que saber desenvolverse en este mundo. En Argentina tenemos una de las mejores leyes en discapacidad, estamos a la altura de los países nórdicos, pero eso la gente no lo sabe. Todo chico con discapacidad tiene derecho a una obra social, a un acompañante dentro del aula y a elegir el colegio que quiera”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailHoy en algunas partes de Argentina y España, se ven chicos que no sólo terminan los años del secundario sino también terciarios; así como también hay otros dos en España que son universitarios.
“Hay logros gigantescos con respecto a esto y nosotros consideramos que el milagro que tienen estos chicos hoy en día es lo educativo, todo se llega a través de la educación”, remarcó Soledad.
Los chicos que tienen síndrome de down, concurren a la escuela de igual manera que el resto de sus compañeros: están en un aula común, se quedan de 13 a 18, cursan inglés y lo pueden hablar, van a computación, entre otras cosas. Es muy probable que a medida que pasa el tiempo, se les vaya acomodando la currícula escolar al nivel que ellos tengan. Lo único diferente es que siempre van un poquito más lento, pero pueden aprender perfectamente igual que sus pares.
Por otro lado, Soledad es la mamá de Simona de 7 años que concurre al Colegio Santo Domingo. Al principio ella y su familia vivían en Bariloche y se mudaron a Tandil para estar un poco más cerca de Buenos Aires.
Al tiempo de vivir en la ciudad, Soledad conoce a Carolina ya que ambas tenían un proyecto muy parecido para la educación de sus hijos quienes actualmente trabajan con el método de lecto-escritura.
“Nosotros le damos mucha importancia a este método porque es la apertura al mundo, a la cultura de todo: a poder salir, escribir un mensaje de texto, ir al cine, ver una dirección”, explicó Soledad.
A partir de ese momento surge esta unión que luego denominaron ¡Sí podemos! Y que las hace llegar a organizar estas jornadas que quieren mostrar cómo trabajar con los chicos, cómo los padres lo asimilan, cómo trabajar en el aula, en el jardín, cómo orientar a las docentes.
“Al ver que nuestros hijos progresan mucho, a nosotras nos quedó un poco el interrogante sobre qué pasa con el resto de los chicos de Tandil. Para mí no era menor seguir viendo a las mamás preocupadas o a nenes que no iban a colegios normalizadores; por eso surge también nuestra unión”, recordó Carolina.
Todo lo que han hecho desde el 2009 son jornadas educativas gratuitas para incorporar a los chicos con síndrome de down a cualquier escuela de la ciudad. Este ámbito normalizador es el que se buscan en las jornadas y, gracias al apoyo de distintas empresas y del Municipio, ¡Sí podemos! logra realizarla una vez más.
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