Se realizaron las primeras cámaras Gesell por los presuntos abusos en Magallanes al 1100
En esta oportunidad, dos niñas, una de 9 y otra de 11, brindaron su descripción de los hechos a través de la cámara Gesell. Ambas hablaron de exhibiciones obscenas, más precisamente de imágenes con contenido pornográfico. Sin embargo, hasta el momento no hablaron puntualmente de abuso sexual.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa semana próxima continuarán las declaraciones de los niños involucrados. En ese sentido, el jueves se realizará la cámara Gesell a tres menores y el viernes a los dos restantes.
En tanto, Hugo Ramírez continúa detenido por el hecho de haberse fugado de la ciudad ni bien los padres de los niños radicaron las denuncias.
El defensor oficial Carlos Kolb solicitó al fiscal que se le tome una nueva declaración a Ramírez ya que el imputado pidió ampliar lo que dijo en un primer momento.
El caso
Cabe recordar que a principios de septiembre un grupo de vecinos realizó un escrache en la vivienda del imputado a raíz del desgarrador relato de los menores que habrían sido víctimas de abuso sexual. En esa oportunidad, se realizó un allanamiento en la propiedad del hombre, en el cual se secuestraron diversos elementos vinculados a la causa.
Por otro lado, la ira de los padres se expresó en una quema de neumáticos, rotura de vidrios de las ventanas y puertas y pintadas con aerosol que decían “violador”.
La denuncia fue radicada en la Comisaría de la Mujer por padres y madres de varios niños que habrían sido abusados por Hugo Ramírez, quien es el titular de una asociación civil que funciona en su casa, ubicada en Magallanes 1177.
La casa del acusado era como un centro barrial donde antes funcionaba un comedor y posteriormente un merendero, por lo cual los niños del barrio solían congregarse allí ya que además, se dictaban diversos talleres.
Todo comenzó cuando una pequeña se quebró y le contó a su madre las terribles aberraciones que habría vivido en esa vivienda y eso motivó a que seis niños más se animaran a contar su historia también.
En ese momento, una de las madres relató con impotencia que su hija le había contado que “él le mostraba revistas pornográficas, videos de un celular, mensajes de la otra novia que él tiene que se decían cosas de índole sexual. También que jugaban con cartas pornográficas y él metía el pie por debajo de la mesa y le tocaba las partes íntimas a mi nena”.
Por su lado, otra madre de mellizos de ocho años dijo que ambos dieron su testimonio del abuso ejercido por el acusado. “A mis hijos les pidió que le tocaran sus partes íntimas y los trabajaba psicológicamente diciéndoles que no tenían que decirle nada al papá para que no los acusara de homosexuales. El los obligaba a que lo tocaran”, denunció.
En cuanto a la esposa de Ramírez, aseguró que “por una confesión que hizo uno de mis mellizos, la mujer tenía conocimiento porque ella mantuvo relaciones con el acusado delante de mis hijos para que ellos lo vieran”.
La captura
Posteriormente, el fiscal dictó la orden de captura nacional de Ramírez, ante la imposibilidad de encontrarlo en la ciudad. El 8 de noviembre pasado un centenar de personas se movilizó hacia la Jefatura Distrital donde entregaron un petitorio exigiendo que se agilizara la búsqueda del imputado, que continuaba prófugo.
Luego de tres meses de búsqueda, el martes de la semana pasada la policía logró detenerlo cuando se trasladaba en el tren que provenía desde Constitución con destino a Tandil, acompañado por su esposa.
Ramírez se declaró inocente de todas las acusaciones que se le imputan y manifestó que se fue de la ciudad “por miedo” a que lo mataran. Además, aseguró que viajaba en el tren hacia Tandil con el fin de entregarse.
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