Se realizó anoche la velada de gala por el 25 de Mayo
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Cruzar la plaza Independencia a la nochecita es siempre un momento de relax, un paseo que después de estar varias horas en la redacción, se disfruta. Familias enteras caminan hacia el Teatro del Fuerte llevando un alimento no perecedero que será agradecido en la puerta de la sala por la gente de Caritas. La noche no está demasiado fría, más bien ofrece un clima bastante agradable para esta época del año, aunque no hay quien no deje de quejarse “porque lo que mata es la humedad”. Nos llama la atención la iglesia matriz con sus puertas cerradas, por lo que nos acercamos y nos cuentan que como es feriado quienes trabajan en el templo se retiran un poco más temprano. Es raro, pensamos; en fin, los pecadores se guardarán sus pecados hasta mañana que serán confesados y volverán las misas y se podrá visitar el Museo de Arte Religioso que hasta tiene ascensor para quienes no pueden subir por las escaleras. Y así entre un pensamiento y otro llegamos a la puerta del Teatro e ingresamos a la coqueta sala donde una multitud se dio cita para participar de la fiesta del 25 de Mayo.
Allí, autoridades municipales como la subsecretaria de Cultura, Natalia Correa, y el coordinador del Teatro, Miguel Rouaux, se encuentran en primera fila junto a personal de las fuerzas armadas y muchas familias enteras, muchos chicos y eso está bueno.
La conducción estuvo a cargo de Gabriela Alcobruni y Alberto Maschio, que con gran profesionalismo hicieron muy amena la velada entre las distintas presentaciones, relatando brevemente sobre lo que se veía o escuchaba sobre el escenario. ¡Viva la Patria!, dijeron de entrada con voz fuerte y clara, saludo repetido al unísono por el público presente. Luego vendría la interpretación emocionada del Himno Nacional cantado por la audiencia e interpretado por la Banda Municipal dirigida por el maestro Nicolás Tigri.
Aires festivaleros
Luego de la parte protocolar comenzó la Banda a desgranar un lindísimo repertorio de música folclórica, tanguera y un popuporrí de ritmos por demás festivaleros.
Más tarde vendría la danza nacional a cargo de Quebracho Ballet, grupo que dirige el profesor Javier Casal y que recientemente ha obtenido importantes premios por su actuación en diferentes escenarios del país.
La música ciudadana estuvo en la voz y expresión de Aldo Rubén acompañado en bandoneón por el maestro Norberto Matti y por la guitarra de otro gran artista, Argentino Irrutia.
La música folclórica corrió por cuenta del cantor romántico que desde hace algunos años le ha puesto un toque distinto a nuestro cancionero popular: Franco Ferrer.
El resultado de la velada: un éxito, ya que se puso el acento en lo popular y la gente, como cada año, respondió masivamente a la invitación.
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