Se realizó en Tandil la primera clase de danza que integra personas con y sin discapacidad
El encuentro fue coordinado por el bailarín del Grupo Alma (primera compañía de danza integradora del país), Santiago Feldman, y estuvo dirigido a participantes mayores de 17 años, con y sin discapacidad motriz.
La idea de Feldman es poder instalar esta actividad en la ciudad, hacer que el taller tenga una periodicidad semanal y la misma importancia que otras actividades culturales. “Sería un sueño hecho realidad poder hacer esto en mi ciudad, una actividad que nos enriquece al encontrarnos con las diferencias y a partir de allí ver otras posibilidades de movernos y de actuar”, dijo.
Según la propuesta, “se busca bailar desde las limitaciones que todos tenemos”. También la idea es “ver que estar en una silla de ruedas, o tener alguna limitación física no es obstáculo para danzar”.
Según Feldman “con la danza integradora descubrimos que quienes en apariencia no tienen discapacidades, también llevan las suyas. Integramos las partes de nuestro cuerpo en el baile y nos integraremos con otras personas, aceptando nuestras diferencias. Vemos que las limitaciones son, en realidad, posibilidades. En definitiva, descubrimos el bailarín que todos llevamos dentro”, aseguró.
-¿Cómo se trabajó?
-Estudiamos la columna vertebral. Llevamos la conciencia y la presencia a ese lugar. Es más, tratamos de ser la columna. La idea fue movernos desde allí e investigar cuántas cosas de más hacemos al movernos. Por ejemplo, preguntarse si está bien o mal lo que hago o cómo lo hago no tiene que ver con estar dentro de tu propia columna y moverte. Es decir, nos dimos cuenta de que al hacer menos, liberar tensiones y preocupaciones innecesarias, nos movemos con mayor libertad.
Comenzamos todos sentados en sillas dispuestas en un círculo, sillas comunes y sillas de ruedas. Desde ahí movimos nuestra columna vertebral en el espacio, empujamos desde la columna hacia los brazos, y las piernas y descubrimos qué liviano es moverse así, cuanta energía nos sobra. Y justamente esa energía que nos sobraba la usamos para desperdiciarla, para bailar.
Después trabajamos con la columna vertebral de un compañero. Ver qué eco deja en nosotros el movimiento de la columna vertebral del otro. (La imagen que se puede ver en la foto es una fila en la que el primero movía su columna y el eco de su movimiento se iba transmitiendo de persona a persona hasta el final de la fila). Era curioso ver que la fila misma se comportaba como una columna vertebral en la que cada persona era una vértebra.
Nos fuimos desplazando en el espacio, soltando y liberando cada vez más nuestra columna vertebral, encontrando otras columnas y compartiendo el baile.
-¿Cómo vivió la experiencia la gente que participó?
-Para mí fue algo muy lindo de ver, fui el espectador privilegiado de una danza muy hermosa. Los participantes de la clase fueron muy cálidos y se los vio muy cómodos, bailando más allá de sus diferencias, porque había estudiantes del profesorado de folclore, estudiantes y profesores de teatro, profesionales del área de la discapacidad, jubilados, y personas con diferentes discapacidades. Y todos bailaron con todos.
De hecho, hubo una persona muy tímida con quien al final de la clase conversamos y fue muy interesante ver que esa supuesta limitación para bailar, es muchas veces más fuerte que una discapacidad física. Así y todo, coincidimos en que desde allí también se puede bailar. Es decir, que siempre una supuesta limitación puede convertirse en una posibilidad.
-¿Va a continuar este taller?
-Mi idea es continuar con la danza integradora en Tandil. Próximamente espero poder iniciarlo con una periodicidad semanal. Estoy viendo dónde y cómo organizarlo para que se pueda sostener en el tiempo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSobre la propuesta
El taller se enmarca en el trabajo de Santiago Feldman como integrante del Grupo Alma, compañía de danza apadrinada por el músico León Gieco, que trabaja con intérpretes con y sin discapacidades motrices, y que dirige la profesora Susana González Gonz.
La compañía lleva más de 10 años con presentaciones en el territorio nacional y en el exterior, y forma parte del proyecto ?Todos podemos bailar?, avalado por el Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA), el Consejo Provincial para las personas discapacitadas de la provincia de Buenos Aires, la Comisión Nacional Asesora para la Integración de Personas Discapacitadas (Conadis), la Fundación Artistas Discapacitados, y AMIA Departamento de Programas Sociales Área Discapacidad. El proyecto de González Gonz también fue declarado de Interés Cultural por la Legislatura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La idea de la clase abierta y gratuita que se realizó en Tandil fue la de crear un espacio de integración en el que el eje estuviese dado por la danza. Si bien la actividad derivó en una mejora de la calidad de vida para quienes participaron, el objetivo central estuvo puesto en expresarse a través del movimiento más allá de las diferencias, de manera tal que se trató de un ámbito donde personas con y sin discapacidades motrices concurrieron para compartir el baile.
El eje terapéutico, por tanto, fue una consecuencia del trabajo que consistió en bailar desde las limitaciones que todos tenemos (no sólo las personas con discapacidad), aceptándolas y descubriendo que se transformaron en posibilidades.
Para ello se trabajó sobre la conciencia corporal, las calidades de movimiento, el cuerpo del otro, la disposición grupal, las nociones del espacio y tiempo, y demás conceptos de la danza y la expresión corporal. Se utilizan técnicas del movimiento consciente como el método feldenkrais, la eutonía, la sensopercepción, la biomecánica, y el contact-improvisación.
Otros de los objetivos del taller fueron promover la reflexión crítica acerca de las concepciones de la danza y la discapacidad; desarrollar la capacidad existente y descubrir nuevas posibilidades de movimiento a partir de las limitaciones; vivenciar con placer y sin prejuicios el propio cuerpo conectándose con lo original de cada uno.
Por consultas, los interesados pueden comunicarse al (02293) 154-68825 o por mail a santiagodemian@yahoo.com.ar
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