Se realizó una conmovedora reunión de la familia Gardey
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Pocos se conocían entre sí, pero arribaban emocionados, aguardando conocer primos, parientes lejanos, raíces de su propia familia.
Guillermo Gardey y María Delia Vacarezza -hija de María Delia Gardey-, organizadores del evento, recibían a los recién llegados, que se iban presentando, a la espera del momento de descubrir la placa recordatoria.
También estuvieron presentes Miguel Angel Lunghi y Juan Pablo Frolik, que acompañaron con respeto al encuentro familiar y conversaron con diversos miembros de la familia.
Luego del descubrimiento de la placa que decía “En memoria de Juan Gardey, fundador de este almacén y tienda Las Horquetas, al cumplirse 111 años de su fundación”, María Delia Vacarezza leyó unas emotivas palabras: “estamos aquí por la celebración de los ciento cincuenta años de la llegada a la ciudad de Tandil y los ciento once años de la fundación del almacén en la estación Gardey. Esto nos mueve a colocar esta placa recordatoria, en la misma propiedad que fundara Juan Gardey”.
El almuerzo
Luego del emotivo momento, todos los invitados se dirigieron a compartir un almuerzo en El Ota, donde no faltaron las empanadas, carnes al asador, una rica torta con el brindis y el fin del encuentro con tortas frita y mate.
El salón estaba especialmente ambientado con el árbol genealógico en el que habían trabajado los organizadores, que había sido impreso en grandes planchas que recorrían todas las paredes del lugar y una muestra de fotos, con todos los antepasados de la familia.
En el club de campo también presentaron un video, una exposición de fotografías y el árbol de quince metros de largo, para el cual trabajaron casi quince años, reuniendo los datos, que datan de 1764, en Francia, con Dominique Gardey, dos generaciones detrás que quienes llegaron a Tandil.
Los organizadores
María Delia Vacarezza contó que la idea de hacer el encuentro nació porque: “Yo estuve trabajando en la genealogía familiar y logré reunir los datos de nueve generaciones. Decidimos conocernos porque muchos sabemos que existimos, pero no nos hemos visto. En el momento en que terminé de hacer el árbol pensamos que era tiempo de encontrarnos, compartir y conocernos y rendir homenaje a los ancestros”.
Los presentes
Asistieron al encuentro desde el más pequeño –Manuel Gardey-, nacido el 28 de diciembre de 2012, hasta la mayor, Amelia María -“Monona”- Gardey de 82 años, que concurrió con una de sus hermanas, Laura, y no dejó de mostrar su emoción a todos los presentes.
Se sumaron también descendientes de las más diversas localidades como: Tandil, la estancia Armonía, la estancia Manantiales y Dos Adelas, Bahía Blanca, Buenos Aires, Juárez y Mar del Plata, y otros, y hicieron un total de casi cien personas.
Guillermo Gardey dijo que todos los familiares recibieron la convocatoria con mucha emoción: “teníamos ganas de saber quiénes eran los mayores. El tronco siguió viviendo en Tandil, y sentíamos que iba a ser lindo juntarnos todos. En Tandil, sólo yo quedo con el apellido Gardey y mi hijo, Juan. Después están mis hermanos, que no viven en la ciudad”.
Emociones
María Delia expresó que “Estamos emocionados porque hasta lo último no dejé de recibir mails de disculpas por no poder asistir, de agradecimientos, para avisarnos que iban a oficiar una misa por los que no pudieron estar. Fue todo muy emotivo, todos reaccionaron muy bien, a pesar de que no los conocíamos” y agregó que “Guillermo adelantó fotografías antiguas por Facebook, todos participaban, preguntaban quiénes eran”.
“Gracias a las nuevas tecnologías pudimos contactarnos con primos terceros, cuartos, todos tenemos el mismo origen, fue muy fuerte contactarnos con las raíces”, dijo Guillermo.
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Curiosidades
Los organizadores crearon una credencial para cada asistente que llevaba el diseño del árbol genealógico, con su número correspondiente, que permitió poder encontrarse en la gigantografía correspondiente, que se ubicaba en el salón donde almorzaron.
Amelia María Gardey, la mayor del grupo y residente en Tandil, tenía en brazos al más pequeño del grupo, “Manuelito” y se mostró gratamente satisfecha por el encuentro “estoy contenta de tener en brazos al menor de la familia que nació en diciembre. Estoy enloquecida con esta reunión, siento que vivo de nuevo con esta felicidad. Agradezco mucho a Dios verlos a todos, los recuerdo a todos porque tengo una memoria extraordinaria. Estoy como en otro mundo por todo esto, estoy muy agradecida de poder recordar todo, de recordar a mi padre que fue un pilar, el estandarte de la vida mía, fue todo para nosotros”.
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