Se repone ?Exposición? a cargo de Cero Grupo Teatro
Auspiciada por El Eco Multimedios los próximos sábado a las 21.30 y domingo a las 20.30 en el Club de Teatro se realizarán las últimas dos funciones del exitoso montaje de la obra de Toni Martin.
La obra reflexiona sobre la búsqueda del éxito, sobre los intereses que se mueven en pos de alanzar ese objetivo, sobre la manipulación de las relaciones humanas que tejen tramas insospechadas en un todo o nada, éxito o fracaso arrasando con el amor, la amistad y la familia.
Recordemos que Marcelo Jaureguiberry realizó este montaje en la ciudad de México contratado por la productora Mueca Producciones de la empresa Canana de Gael García Bernal, Diego Luna y Pablo Cruz con prestigiosos actores mexicanos pertenecientes a la cadena Televisa.
En este montaje intervienen Pablo Moro, Analía Ríos, Ignacio Díaz Delfino y Belén Errendasoro y en el equipo técnico creativo participan como asistente de dirección: Iván Navarro Carrouché; realización escenográfica: Carlos López D’Abate; vestuario: Sandra Kostyak, Pilar Jaureguiberry; diseño gráfico: Mariano Ceballos; fotografía Rockcor; producción: Inés Ceballos, Pilar Jaureguiberry, Guadalupe Suasnabar, Mirta Jaureguiberry .
Las entradas anticipadas con descuentos se pueden adquirir en El Eco Multimedios, Yrigoyen 560 con un valor de 50 pesos o en el Club de Teatro Chacabuco 517 una hora antes de la función a 60 pesos.
La voz de los actores
Pablo Moro
“Mi personaje es Román Murray, artista plástico reconocido internacionalmente, casado con Amy y compañero de estudios, veinte años atrás, de David Barlow y Julie Barlow con la que mantuvo una relación amorosa en sus años de estudiante. David es el mejor amigo de Román.
Es un personaje obsesionado con el éxito. Está en la cima de su profesión y tiene miedo de caer de su pedestal. La crítica negativa que publicó su amigo y crítico de arte, David Barlow, en su exposición anterior hizo que afloraran todos sus miedos al fracaso, por tanto, está dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de lograr una buena crítica de David. Román es manipulador, retorcido, un tanto inseguro, arrogante y encantador socialmente. Sus miedos le llevan a recurrir a sus peores defectos: maltrata, miente, manipula la información para conseguir que los que le rodean estén a su servicio. Sólo se siente bien si todos giran a su alrededor y hacen lo que él espera de ellos. Su objetivo es conseguir una buena crítica de su amigo David. También teme que empiece el ocaso de su carrera, por lo que busca una alternativa profesional que lo salve en caso de un nuevo fracaso artístico: quiere ser el director del Museo de Arte Contemporáneo, por lo que vuelve a contactar a Julie, senadora y responsable del nombramiento del nuevo director, y a la que no ve hace veinte años. Su estrategia, por tanto, tiene dos puntas: manipular a David para que escriba una buena crítica sobre su exposición y recurrir al sentimentalismo para que Julie lo tenga en cuenta en su postulación al cargo. Para lograr su objetivo Román está dispuesto a jugar con los sentimientos de su mujer, de su mejor amigo y de su antigua pareja. Arrasa con todo. El fin, conseguir al menos uno de sus dos objetivos, justifica cualquier medio”.
Analía Ríos
“Mi personaje es Amy, la esposa de Román. Amy es un personaje descarnado, expuesta por partes iguales a sus inseguridades y al sometimiento del que es víctima por parte de su marido, Román. Las reacciones desmedidas, las exageraciones, el gusto por los excesos y una acentuada preocupación por su imagen social forman parte de su personalidad. Inquieta y altiva utiliza su imagen y sus influencias para apoyar la carrera de su marido. Amy pone al servicio de su pareja toda su capacidad en el manejo de las relaciones interpersonales, utilizándolas con habilidad y altura asentada en dos clases de poder: el del dinero y el de una imagen cargada de seducción. Más allá de su matrimonio, la vida de Amy se desmorona, pues la vive sólo a través de él y de todo lo que para ella significa ser la ´señora de Román Murray´. Embriagada de exitismo y figuración se pierde en su propio laberinto, pero elige no pensar en ello. Y aun cuando David, el mejor amigo de su esposo y ahora nuevo confidente de Amy, pretende sacarle la venda de los ojos y exponerla ante la realidad de la manipulación de la que todo el entorno de Román es objeto, ella expresa su deseo permanecer en ese estado de las cosas aunque signifique anular su inteligencia y su vida propia. Amy es una mujer sumida en una burbuja de vacío e insatisfacción”.
Ignacio Díaz Delfino
“Mi personaje es David Barlow, un artista frustrado que actualmente es un prestigioso crítico de arte, tiene una relación simbiótica con Román Murray que ha marcado toda su carrera, pero últimamente ha realizado alguna crítica adversa sobre la obra de Román y esto ha hecho que la relación se haya deteriorado. Por otra parte tiene un acercamiento afectivo con la esposa de Román que hace que en algún punto se trastoque las relaciones de este trío Román, su mujer y él –su mejor amigo-. David es un personaje que mide sus palabras, por momentos parece débil, inseguro, políticamente correcto, conciliador, con una inteligencia extrema direcciona su personaje para resolver su conflicto “no ser más un apéndice de Román”, así ayudado por su prima, resentida con Román, tejerá una sutil trama para cumplir su objetivo.
Belén Errendasoro
“Mi personaje se llama Julie y en escena se relaciona directamente con Román y con David. Veinte años atrás los tres compartieron un proyecto que avizoraba un futuro prometedor tanto por la producción artística como así también por los vínculos afectivos construidos entre ellos. Pero un acto de traición trastoca aquel mundo haciéndolo atravesar una crisis irremediable. Desde aquel momento los tres toman diferentes caminos: Román sigue desarrollándose artísticamente pero Julie emprende una carrera política y David se dedica a la crítica de arte. En la obra estos personajes vuelven a encontrarse y estos reencuentros son momentos-bisagras donde cada uno tiene algo para decir sobre ese pasado común y también sobre la manera en que se proyectan hacia el futuro. Julie es un personaje que ha sentido mucha pasión en su vida. Ante la traición de Román ocurrida en el pasado, simplemente busca otros rumbos volviéndose una mujer pragmática. Atrás deja su sensibilidad artística decidida a triunfar en el ámbito de la política. Cuando la vemos en escena ella ha recorrido mucho camino, es ahora senadora con un amplio apoyo de las esferas más importantes del gobierno. Se ha convertido en una excelente estratega. Calculadora, especuladora, hostil pero en su círculo más íntimo (David, su primo) también afectuosa y leal.
Pasado tanto tiempo de aquella ruptura, la obra expone un presente particular: una senadora con alto poder de decisión en cuestiones de gestión cultural que intenta disuadir a David para que abandone la crítica y ocupe el cargo de Director de una de las instituciones de arte más prestigiosas del país como lo es el Museo de Arte Contemporáneo. Esta es la estrategia para impedir que Román, el artista más destacado del medio, con deseos de acceder al cargo y antecedentes suficientes para lograrlo, pueda concretar su objetivo”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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