Según una encuesta encargada por el Municipio, la satisfacción del vecino respecto a su ciudad es del 96 por ciento
Claramente, la estadística refleja que al tandilense le gusta su ciudad, y valoriza -y mucho- lo que hace a la relación con el espacio público, la naturaleza y las posibilidades que brinda su terruño para la recreación. Leído en términos políticos de gestión, evidentemente aquello que se criticaba como la cosmética lunghista, al tandilense medio le cabe y mucho.
A la hora de las mayores demandas que hacen a la intervención estatal, se destacan como inquietudes la cuestión de la seguridad, el tránsito y lo que se conoció como el déficit habitacional, básicamente las escasas posibilidades de adquirir un techo propio y, en todo caso, el alto costo de los alquileres.
Se trata de un informe que permite sacar lecturas diversas y aquí este Diario traza algunas de las conclusiones que permiten leer cuál es la percepción del vecino para con su ciudad, los pros y contras de vivir en Tandil.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSe preguntó por una treintena de atributos principales de una ciudad, que pasan por la urbanidad, diversidad, naturaleza, recreación, oportunidades de trabajo, como la relación del costo beneficio, cuánto salen las tasas en función de los servicios que recibe de la ciudad.
La encuesta fue personal, de una escala de 1 a 10, que va de muy insatisfecho (1 y 2) insatisfecho (3, 4, 5), satisfecho (6, 7 y 8) y muy satisfecho (9 y 10). Se trata de una muestra de 300 casos, divididos en edad, sexo y zona donde vive (integración, vulnerabilidad y exclusión), que permite una muestra general, no ahonda en temas específicos.
Para dicho porcentaje se cree que hay una directa relación en oportunidades de trabajo, el nivel laboral, de desocupación y ocupación con este nivel de satisfacción. Empero, se especula que en ciudades del interior como Tandil, hay otros parámetros que influyen en esa satisfacción, como las redes sociales que se conforman y otra serie de ítems, cuestiones que hacen a la relación de pertenencia que van más allá de lo meramente laboral.
Llamativamente, la cuestión del apego luego baja en el índice de satisfacción. Al preguntar si estaba dispuesto a irse de la ciudad para mejor su calidad de vida, mejor posibilidad de trabajo, se plasmó que un 21 por ciento sí se iría, o muy probablemente lo haría.
¿Quiénes son aquellos que tienen mayor vocación de irse a probar mejor suerte a otra ciudad? Los jóvenes de la zona de integración (de mayores recursos económicos y educativos).
Allí surge un asunto interesante, el propio éxito de una ciudad proponiendo un mejor nivel de vida, educativo, cultural, hace que esas ciudades tengan luego una mayor competencia con otros destinos. Hay un ejemplo claro en ello: buena parte de los profesionales que egresaron de la Unicén es muy probable que manden a sus hijos a estudiar a universidades foráneas.
Luego deviene la facilidad de acceso a la red de agua domiciliaria (forma parte de los servicios). También tiene un valor alto la universidad y ofertas para continuar los estudios y el tamaño que tiene la ciudad.
En tanto que los tópicos que presentaron mayor reticencia fue el costo y contratación de alquiler y compra de inmueble, el nivel general de costo de vida de la ciudad, la seguridad, el nivel general de salarios y el transporte público local (referenciado al tránsito en general)
Respecto a la seguridad, Tandil no escapa al resto de las ciudades en relación a esta insatisfacción, colocando la demanda primero en la policía, la justicia y, un dato más que importante, luego coloca al Municipio como responsable, por arriba de Provincia y Nación.
La inseguridad es un problema de todos los días, y al ser un asunto cotidiano se lo relaciona directamente con un municipio a la hora de buscar respuestas. Se cree que al haber más confianza en el gobernante local, al tenerlo todos los días se le exige que intervenga.
Al respecto se aclara que no se trataría de culpar al intendente de turno, pero sí hay una demanda de contención y mayores acciones para prevenir. Al respecto se plasmó una pregunta puntual que dejó un saldo más que revelador: el 70 por ciento de los consultados quisiera tener una policía comunal.
En efecto, según el sondeo, ha decaído en la satisfacción respecto a otros relevamientos de años anteriores. Estos puntos son más que sensibles para Tandil, que ostentó siempre precisamente dichas características: una ciudad limpia y tranquila.
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