Necrológicas
ELSA ELISA POPOVICH DE CUTINI
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl pasado 26 de noviembre, a los 64 años, se produjo el deceso de Elsa Elisa Popovich de Cutini.
Sus familiares la recuerdan con una sentida semblanza:
“El 7 de agosto de 1952 en la ciudad de Tandil nació Elsa, hija de Blanca Sandoval y Alejandro Popovich.
Realizó sus estudios primarios en la Escuela 15, en De la Canal, distrito de Tandil en donde descubrió su gran pasión, leer y escribir. Durante su infancia y adolescencia vivió en diferentes campos de Tandil, donde disfrutó trabajar ayudando a su papá en el tambo, hasta que un día el destino hizo que llegara un gran hombre a su vida, Alberto.
Con amor formaron una hermosa familia con la llegada de sus hijos Gabriela, Alejandra y Lucas. La bienvenida de sus nietos Victoria, Joaquín, Ludmila, Laurencio, Lisa y un ser por nacer, continuaron alimentando su amor hasta el presente.
“Escribir es estar cerca, es comunicarse, es emocionante…” decía.
Hoy escribimos para homenajear a una gran mujer que el 26 de noviembre pasado, el destino quiso que pasara a otra vida y dejarnos grandes enseñanzas en este camino de vivir.
Reconocida por su trabajo constante y comprometido por cuidar personas que llegaron en diferentes momentos de su vida y por los que dedicó su tiempo hasta los últimos días. Día a día trabajó para que se sintieran acompañados, felices y saludables. Ellos se volvieron indudablemente su familia… en especial Gaby, su hija del corazón.
Disfrutó hacer lo que más deseaba, tejer era su mayor pasión que sin mirar y con total experiencia lograba prendas únicas que muchos visten con alegría. Su fuerte, la cocina en donde lograba las mejores pastas con tuco y esas empanadas inigualables. La pastelera de todos los cumpleaños y la felicidad por realizar esas tortas y budines tan especialmente logrados y el degustar su chocolate caliente.
Incontables horas de novelas y partidos de fútbol de su querido club San Lorenzo de Almagro alegraban sus tardes con la compañía de unos ricos mates con pasteles en familia, su lectura nocturna de las obras de su escritora favorita, Isabel Allende la hacía viajar en sus sueños como otros tantos autores.
Desde el 2012, su compañero de vida se volvió su compañero de viaje. La llevó de sur a norte por su admirable país. De cada provincia y lugar al que llegaron habitó con gran alegría e interés, guardo momentos paisajes en su mente y en las mejores fotos. Fue el norte argentino su última aventura por las rutas -Salta, la linda- quien alumbró y le regaló sus paisajes y cultura, su misticidad y su fe.
Mamina: no te has ido… Vives infinitamente en cada uno de nosotros.
Tus palabras, tus abrazos, tu amor incondicional habitan en nuestras almas.
Gracias por tanto amor!!! Un beso al cielo porque te lo ganaste y ahí estas”.
DOMINGO NARCISO CASAS (“CHIQUITIN”)
El 20 de noviembre pasado dejó de existir el vecino Domingo Narciso Casas, conocido familiarmente como “Chiquitín”.
Había nacido el 29 de octubre de 1939 en María Ignacia, estación Vela.
Estaba radicado en Tandil desde hace medio siglo y se dedicaba al rubro de la construcción.
Dedicatoria
“Tío: durante toda tu vida fuiste una persona que siempre miro para el costado buscando ser solidario.
Con vos se fueron los chistes y los cuentos que inventabas a diario a aquellos que te visitaban con frecuencia. Es muy triste verte partir, pero es parte del plan que Dios tiene para cada uno de nosotros. Sabemos que encontraste la paz que buscabas, y que ahora estás en algún lugar con más alivio que el que tuviste los últimos días. dejaste grandes valores y nos llevamos de vos los mejores consejos.
Ojalá puedas reencontrarte con tu señora y que juntos puedan guiar nuestros pasos.
Que Dios te reciba como realmente mereces.
Gracias por el gran amor que nos brindaste todos estos años.
Te amamos y extrañaremos mucho. Carola, Fabián, Cristian, Néstor, Natalia, Analía, Florencia y Luciana, te deseamos un buen viaje y mucha paz”.
VICENTA GRAMUGLIA DE VERONA
El 1 de diciembre falleció la vecina Vicenta Gramuglia, quien contaba con 84 años.
Había nacido en Tandil y fue una ama de casa dedicada a su esposo y a su familia.
Estaba casada con Pedro Verona, con quien tuvo a su hija Inés (f).
Con el tiempo llegaron su hijo político Eduardo Castilla, sus nietos Alejandra y Martín, y sus bisnietos Milagros y Vito.
A lo largo de su vida se caracterizó por ser una gran madre y excelente persona, por lo que sus familiares la recuerdan con amor.
JOAQUIN LUIS GOMEZ
El pasado 30 de noviembre se produjo el deceso de Joaquín Luis Gómez, quien contaba con 76 años de edad.
Joaquín tenía su taller mecánico en calle Cabral y supo ganarse no solo el respeto sino el afecto de sus clientes, quienes sabían de su hombría de bien, algo que potenciaba sus grandes conocimientos y la honestidad con la que encaraba cada trabajo.
De buen humor y luchador, Joaquín tenía una personalidad envidiable que fue muy bien reflejada por su esposa Elida en su dedicatoria.
“Joaquín Gómez, de oficio mecánico, pero él quedará en el corazón de muchos por toda su grandeza, por ser exactamente un muy buen tipo.
De “oficio”, un gran compañero. Para mí solo agradecer 36 años de pura felicidad, por ser mi gran compañero, por todos los viajes, sueños compartidos y cumplidos.
Un papá del corazón de Gustavo, Sergio, Keko… compañeros en la aventura de crecer juntos y con su apoyo.
Cebador experto de mates, cada día, todos los días, por más de 40 años en su taller, lugar de reunión, de juntadas, de asados, de charlas interminables.
Cuantos pasaban un ratito a ver a los chicos del taller y terminaron construyendo una amistad entrañable con Joaquín.
Era un abuelo del corazón que se permitió malcriar a todos.
Amigazo…pero amigo de esos que va no vienen. De esos que están siempre, en las malas, en las buenas, en la pesca, en los cumples, de esos con quienes siempre podías contar. ¡Cuántos viajes! ¡Cuántas pescas! Tantos momentos quedaran en cada corazón de tanta gente
Un buen hijo, compañero de sus amados papás -doña Francisca y don Alejandro- siempre al lado, siempre al pie. Hermano amigo, siempre cuidando a su par Isabel. Hermano del alma.
Tío de esos, de los compinches, de los que ayudaba a mandarse macanas… y que “tus papás se las arreglen”.
Feliz, siempre feliz, siempre sonriente y dispuesto a que vos rías y sonrías,
Gracias Joaquín… Muchos aprendieron a ser mejores y más grandes gracias a vos.
Y yo vuelvo a agradecerte la hermosa travesía de la vida juntos. Que Dios nos encuentre.
Tu esposa Elida”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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