Sí, hago política y no es mala palabra?, dijo Iglesias, en la llegada de ?Pescado para todos?
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El vehículo, que pasó por Tandil como consecuencia de un acuerdo entre la Secretaría de Comercio Interior, el Movimiento Evita, fábricas recuperadas y emprendimientos de economía popular, se ubicó desde las 11.15 en la puerta de la Unidad Básica 17 de Noviembre, en Ugarte y Ameghino, y vendió productos hasta la media tarde.
“Pescado para todos” generó una gran expectativa entre los vecinos de distintos puntos de la ciudad. Minutos antes de la llegada, ya había media cuadra de cola.
Miriam Iglesias, referente de la Unidad Básica 17 de Noviembre, contó que “hace un tiempo tuvimos el acercamiento de los compañeros del Movimiento Evita, que nos ofrecieron tanto a ‘Cacha’ (Cena) como a nosotros poder traer este tipo de propuestas”.
“Tuvimos un inconveniente la semana previa, pero estuvimos trabajando desde ayer –por el miércoles– para avisarles a todos los que nos habían dejado sus teléfonos que llegaban los 1.200 kilos de ‘Pescado para todos’”, dijo.
En diálogo con la emisión “Venía mañana” (104.1 Tandil FM), Iglesias sostuvo que los organizadores están “satisfechos y conformes de poder formar parte de estas actividades, que tan bien le hacen a la gente en cuanto a su economía doméstica y su alimentación”, e informó que la intención es realizar una vez por mes este tipo de propuestas.
“Hemos repartido números, acomodado sillas y tenemos agua fría para darle a la gente mientras espera”, destacó la funcionaria de Pami a nivel local.
La unidad, que cumplió con los procedimientos correspondientes de inspección por parte de la Dirección de Bromatología local, comercializó filet de merluza (22 pesos el kilo), medallones de merluza (25 pesos las 8 unidades), mejillones pelados (28 pesos el kilo), rabas (45 pesos el kilo), salmón rosado (50 pesos el kilo), langostinos pelados (52 pesos el kilo) y aletas de calamar (15 pesos el kilo).
“No niego mi vinculación política”
Al ser consultada por los cuestionamientos de Víctor Barsola, que acusó de “hacer política” con esta iniciativa, la referente de la Unidad Básica 17 de Noviembre optó por “no opinar sobre algo que no leí”.
Sin embargo, agregó: “Lo único que digo es esto: mi nombre es Miriam Iglesias y soy representante de un espacio político. Trabajo en representación del Gobierno nacional, en ámbitos como antes lo fue Anses y ahora es Pami. Mi ideología es conocida desde que tengo 15 años. Con lo cual, no niego mi vinculación política. En ese marco, nosotros tratamos de mostrar que la política es esto, o por lo menos nosotros adscribimos a esta idea de la política: estar al lado de los problemas de la gente, utilizando todo lo que esté a nuestro alcance para poder mejorarle la vida”.
“No tengo ningún problema en que se diga que hacemos política –continuó–. Sí, hago política y soy una política. No creo que esté mal, ni que sea mala palabra. Trabajo para poner en valor la idea de la política. Dediqué mi vida a esto”.
La gente
A sabiendas de que este tipo de convocatorias generan importante concurrencia, fueron muchos los que se acercaron muy temprano hasta Ugarte y Ameghino. Un hombre, por ejemplo, llegó a las 7 y se quedó cebando mate en la unidad básica para aguardar el arribo del móvil de la Secretaría de Comercio Interior.
Este Diario dialogó con Estela, de 43 años. Ella es de La Movediza. Su casa queda a más de 30 cuadras del lugar donde se comercializaron los productos. Estela llegó una hora y media antes a la cita, a las 9. “Sé que se hace mucha cola, porque ya he venido”, dijo.
La mujer contó que iba a comprar filet de merluza. “Voy a llevar cerca de dos kilos y medio, porque somos cinco en casa. Es una buena propuesta: un kilo de filet de merluza sale 38 pesos en mercados y pescaderías, y nosotros no podemos comprarlo”.
“Habitualmente no compro pescado –agregó–. Lo hago por la oportunidad. Mi marido me llamó por teléfono para que viniera, porque es bueno comer pescado de vez en cuando”.
Martín, en tanto, tiene 63 años y es de El Tropezón. Vive a unas 15 cuadras de la Unidad Básica 17 de Noviembre. “Voy a llevar merluza, también. Si me los venden, llevo cuatro kilos. En casa somos dos, pero lo frizo y tengo para rato”, indicó.
“Trato siempre de consumir pescado, pero hoy voy a comprar un poco más que lo habitual”, acotó, porque “esto nos amortigua un poco el tema del precio. Hoy está 38 pesos y en Semana Santa va a estar 50, seguro”.
María, en cambio, es del barrio. Vive a media cuadra de la esquina de Ugarte y Ameghino. Fue la primera vez que acudió a una iniciativa de este tipo. “Voy a llevar un kilo de merluza, nada más, porque soy sola”.
El martes quiso comprar algo de “Pan y pastas para todos”, pero era tal la convocatoria que desistió de la idea de ponerse en la fila.
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