Sigue el éxito de ?Días contados?
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDespués del gran éxito de “Exposición”, el director Marcelo Jaureguiberry sube a escena en el Club de Teatro la obra “de Oscar Martínez. Una pieza emocionante, capaz de iluminar la escena familiar con la que los espectadores se sienten verdaderamente identificados, ya que seguramente no habrá quien no haya pasado por un episodio similar.
Ana (Marcela Juárez) una escritora de edad mediana se hace cómplice del público para comenzar a relatar los difíciles momentos que vive junto a su hermano Javier (Gustavo Lazarte), médico psiquiatra con el que nunca logró tener una relación cercana, mientras acompañan a su madre que se encuentra en estado de coma. Ella misma anuncia que al contar su propia vida necesita tomarse “licencias” que le permitan ser completamente honesta y aunque la historia parece tratar sólo la relación entre una madre demandante y una hija al borde de la histeria, el cómo ocurre, deja ver en escena todos los estados que despiertan a la reflexión cuando una situación límite la pone frente a la vida de su ex marido Agustín (Pablo Moro) con el que comparte la crianza de una hija adolescente, víctima también de la inestabilidad emocional de su ex mujer, que logra rehacer su vida con una jovencita un poco mayor que su hija.
Ana nunca deja de referirse al público para avanzar en el relato, creando una corriente de simpática comprensión, haciendo confidencias intimas que colorean las situaciones por venir.
Carmen, la madre, magníficamente interpretada por Beatriz Troiano, maneja a todos desde el amor sin dejar que nada se escape de sus manos, incluso echando luz a la pasada relación entre su hija y su yerno. Bety compone en esa madre detestable y adorable a la vez, una actuación que el público reconoce única en cada una de las funciones.
Gustavo Lazarte (el hermano) y Pablo Moro (el ex marido) compone sus personajes con matices que acentúan los climas dramáticos y ponen a Ana, la protagonista en situaciones límites insospechadas. Se podría decir que los cuatros demuestran sobre el escenario ser portadores de muy buen oficio bajo la ajustada dirección de Marcelo Jaureguiberry que no deja escapar detalle sin trabajar.
Con una escenografía sintética que corona el momento más dramático y permite encontrar la intimidad de la conversación de los protagonistas donde se demuestran los sentimientos más íntimos, “Días contados” es una obra conmovedora y a la vez fresca, llevando al público de la emoción profunda a la risa, sobre todo cuando se le presentan guiños fácilmente reconocibles, porque Martínez, gran actor y dramaturgo argentino, cuenta con fina sensibilidad, la vida.
El director
Marcelo Jaureguiberry nacido en la vecina ciudad de Rauch, se graduó como arquitecto en la Universidad Nacional de La Plata, finalizando posteriormente la carrera de Licenciatura en Teatro en la Escuela Superior de Teatro de la Unicén, doctorándose en Filología Española en la Universidad de Valencia, España.
Entre sus puestas en escenas más destacadas se pueden citar “Pedido de mano” (Chejov), “Tu cuna fue un conventillo” (Vacarezza), “La pulga en la oreja” (Frydeau), “Jirones de amor” de su propia autoría, “Borges” (García) “Stèfano” de Discépolo, la que está subiendo a cartel próximamente en su ciudad natal, Exposición, que el año pasado bajó con sala llena, participando de festivales en numerosas partes del mundo.
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