Sila Ohman dio una interesante charla en Tandil sobre la diversidad sexual
Los temas tratados fueron: qué es el sexo, la ‘sexualidad’ o ‘sexualidades’, lo natural, lo normal y lo real; el imaginario social: mitos y leyendas acerca de la homosexualidad; la construcción del “otro maldito”; la homofobia; la violencia invisible y la construcción de la cultura de la diversidad.
En el taller realizó dinámicas grupales para facilitar y estimular la reflexión y creación de nuevas ideas, y se promovió la participación activa en la construcción del conocimiento sobre los temas a abordar.
-¿Cómo trabajaste en el taller?
Sila Ohman: -La idea fue generar un espacio de reflexión para compartir ideas sobre la diversidad sexual.
Hice una introducción con algunas cuestiones básicas, para ponerse de acuerdo, sobre la terminología, a qué nos referimos cuando hablamos de diversidad sexual, qué son las sexualidades y las identidades de género.
A mí me gusta hacer hincapié en lo que son los prejuicios, abrir debate y generar espacios para trabajarlos.
Siempre me interesa un encuentro de verdad, que las personas puedan expresar sus temores, creencias, prejuicios, que podamos debatir abiertamente, que surjan todas las preguntas. Me interesan los espacios de construcción de la diversidad, porque no sirve que leamos en un libro lo que está bien y mal y ése es el gran cambio de este momento, que en cada ámbito que estamos podamos crear una sociedad no violenta.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPrecisiones
-¿Qué se entiende por diversidad sexual?
S.O.: -Estamos en un momento donde hay multiplicidad, pluralidad. Existen sexualidades, diferentes formas de expresar la sexualidad y eso tiene que ver con muchos aspectos. A mí me interesa hacer hincapié en que, cuando hablamos de “diferencias”, de los géneros, empecemos a pensar en un nuevo paradigma. Debemos dejar de buscar las causas de las diferencias, como si ser diferente a la norma fuera una patología. Ahora se está luchando por la ley de despatologización de la transexualidad.
-¿En qué consistiría el cambio de paradigma?
S.O.: -En basarnos en valores más humanitarios, dejar de buscar las causas como si fueran “fallas” de expresiones de la sexualidad y empezar a trabajar en cómo se hace para mejorar la vida de gays, lesbianas, transexuales. Sería un trabajo meticuloso para desarrollar una cultura de la diversidad, en una sociedad con menos violencia. Esta idea de encasillar las posibilidades de la sexualidad a sólo algunas genera violencia, desde asesinatos hasta violencias más invisibles que vivimos cotidianamente.
Nuevas ideas
-La Ley de Matrimonio Igualitario ha introducido algunos cambios…
S.O.: -Estamos en un gran cambio. La Ley de Matrimonio abrió una puerta gigante y derribó un gran muro y a partir de allí, estamos empezando.
El trabajo es más a través de la educación porque la mayoría de la gente dice que está bien, pero cuando empezamos a charlar con más confianza, comienzan a surgir un montón de prejuicios o de ideas, estereotipos y de pequeñas expresiones de rechazo que no son concientizadas por las personas.
-Son cuestiones arraigadas en lo social…
S.O.: -Estamos inmersos en un imaginario que está constituido por muchas creencias y mitos por las que estamos acostumbrados a ver el universo humano desde los binomios: lo bueno, lo malo; lo sano, lo enfermo; hombre, mujer. Y hasta ahora fuimos educados así. Todo lo que sale de eso genera sufrimiento y eso quizá tiene que ver con la ignorancia.
-¿Cómo explicarías la violencia invisible en la sexualidad?
S.O.: -Por ejemplo, dar una clase de sexualidad y dar por sentado que todos somos heterosexuales o ir a una ginecóloga y te pregunte ‘cómo te cuidás’, dando por sentado que sos heterosexual y eso genera un sufrimiento, porque es como una negación. Todos los educadores necesitan una formación específica…
Está bueno que podamos casarnos, que haya una ley de matrimonio igualitario, pero no somos todos iguales, porque hay un proceso de auto-aceptación que tenemos que ayudar a atravesar a las personas; por eso es importante tener una formación específica respecto a todas estas singularidades. Por eso hablo de la cultura de la diversidad.
-¿Cómo se construye esta cultura?
S.O.: -A través de la educación, del debate abierto. Me parece bueno que la gente exprese sus prejuicios, porque son sólo creencias. Hemos aprendido a temer todo lo que es “diferente” y a poner afuera todo lo que nos asusta de nosotros mismos. La verdad es que los seres humanos somos “bisexuales” y los avatares de la vida nos van llevando a desarrollar nuestra sexualidad.
Este sistema fue muy duro sobre cómo hay que ser hombre y mujer. Todo ese otro “maldito” es lo que yo no soy. Esto abre la puerta a la auto-aceptación en todos los aspectos de la vida, porque todos los seres humanos tenemos todas las posibilidades y podemos desarrollarnos y transformarnos, algo que genera temor. Por eso hablo de un cambio de paradigma y ser flexible para ser felices más allá de las limitaciones nos ofrece la sociedad.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios