Silvia Japkin expone ?Hemisferios de poesía?
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Japkin hizo un trabajo escultórico vinculado a la poesía de algunos autores muy conocidos, a quienes solicitó el permiso de “invadir” su expresión con las esculturas. Recibió el consentimiento de los españoles Alvaro Pombo, Juan Manuel Bonet y Jesús Urseloy; y de las argentinas Perla Rotzait y Alicia Melo. Rindió homenaje también a Miguel Hernández y a dos poetas argentinos ya fallecidos: Oliverio Girondo y Alejandra Pizarnik. Una vez escogidos los poemas, solicitó la colaboración de una diseñadora catalana y otra argentina para que diseñaran los poemas que había escogido. Con ese material desarrolló su trabajo escultórico.
En ocasión de la inauguración, dos de los poetas homenajeados, Juan Manuel Bonet y Jesús Urseloy acompañaron a la artista, junto a familiares y amigos.
Cabe mencionar que Juan Bonet ha sido director del IVAM en Valencia y del Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía de Madrid, y ha escrito una crítica poética de la obra de Silvia Japkin. Por su parte, Jesús Usreloy, escritor, poeta y editor, recitó de forma magistral dos de sus poesías.
El móvil
Dice Japkin que inició su interés y curiosidad por la literatura a través de la poesía y que: “lo hice acompañada de los buenos, los grandes poetas españoles que Paco Ibáñez y Joan Manuel Serrat se encargaron de hacer conocer a una generación de adolescentes, allá por los inicios de los años 70 en la Argentina entre dictaduras y democracias”.
Japkin se enamoró de la fuerza que podían trasmitir los versos, las ideas y sentimientos concentrados: “La literatura fue mi aliada en los avatares de la vida, me acompañó en el exilio, en mis sueños, en alegrías y tristezas y cada noche, desde siempre, está a mi lado: novelas, ensayos, poesía, siempre un libro ha sido y sigue siendo mi fiel acompañante”.
Durante muchos años realizó acuarelas o telas pintadas sobre seda y láminas de maderas con citas de escritores escogidos.
Pasaron los años, su interés por la literatura no disminuyó, pero su obra se transformó de bidimensional a tridimensional. Comenzó a realizar representaciones simbólicas del mundo: “este mundo real se transforma en mi trabajo artístico en una estructura tridimensional, esférica, cuya superficie se modifica mediante la manipulación de imágenes fotográficas”, explica Japkin.
La realización
La estructura inicial en su obra es una esfera, metáfora del mundo. La desintegración del plano en tiras paralelas nunca vuelve al lugar exacto de su origen y ese desajuste refleja en parte la desadaptación y readaptación a la realidad. Además, las tiras paralelas y longitudinales, en sí mismas, representan los elementos geográficos del planeta: paralelos, meridianos, rotación.
Japkin explica que: “trabajo con imágenes fotográficas que transformo de manera sistemática en un formato establecido; son ligeras y forman estructuras relacionadas al mundo orgánico. La ligereza tiene importancia en las obras que realizo, ya que representan constelaciones que puedo instalar como móviles que se mueven y que responden al movimiento del viento”.
Parte de las esculturas se sujetan en trípodes, se suspenden en la pared, al techo, levitan. Otras, como las medias esferas, se fijan en la pared y han tomado el nombre genérico de “semillas de espacio”.
La exposición
Para el proyecto del Centro de Arte Moderno, un sitio que simbólicamente representa un puente de comunicación entre sus dos nacionalidades, sus dos mundos, decidió hacer un homenaje a poetas españoles y argentinos que conocía desde joven o que fue descubriendo en su vida.
Cuando comenzó a trabajar en este proyecto, leyó y releyó poemas, quiso escoger mayoritariamente escritores que viven, comunicarse con ellos, tener su consentimiento para generar otra obra con sus obras, de crear otra reflexión de sus propias ideas.
La crítica
El escritor Juan Manuel Bonet, dijo que (…) “Enseguida sintonicé con la poética de Silvia Japkin, con sus criaturas del aire, con sus espacios construidos en base a apresar ese aire entre tiras de papel paralelas que contienen, previamente trabajados con una tipografía estallada, versos de autores argentinos y españoles. Algunas de estas ‘semillas de espacio’, como ella las llama, me las trajo a Madrid para que me hiciera una idea de por dónde iban los tiros. De un gran bolso con algo de museo portátil, las iba extrayendo como por arte de magia, cual prestidigitadora. Me cayeron bien esas leves criaturas esféricas, mitad globos terráqueos y mitad caracolas marinas. Posadas sobre sus frágiles tres patas metálicas, que el humor juega también su papel aquí, las encontré hermanas, o primas hermanas, o hijas, que la cronología y la historia en este caso dan bastante igual, de otras piezas aéreas que han ido naciendo a lo largo de ese siglo XX que ya ha quedado irremediablemente atrás pero que no nos resignamos a llamar pasado (…) En el aire pues, giran y giran estas criaturas de papel de Silvia Japkin, y los poemas, ya por siempre invisibles y por lo tanto ilegibles, cuyos fragmentos albergan en su interior.
Sobre la artista
Es licenciada en Diseño Textil, por la Escuela Superior de Ciencias Textiles Shenkar, Ramat Gan, Israel.
Participó en exposiciones desde 1982. Las últimas que ha realizado son: “Póquer de Dames” en La Galería de Barcelona; “Encuentros III” en Nau Ivanow de Barcelona; “Cuál es tu papel?” en la galería Setba; “Un siglo de mujeres” en la Galería Setba; Encuentros. “Algún lugar en los libros” en Nau Ivanow de Barcelona; “Arts libris 2011” en la Galería Setba; “Libres d’artistes a Setba Zona d’Art”, entre muchas otras.
Conservan su obra el Museo Municipal de Bellas Artes de Tandil; el Instituto Cervantes de Tel Aviv, Israel; el Museo Textil Lodz en Polonia; y el Williamsburg Art & Historical Center de Nueva York.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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