Silvia Montserrat, la señora jueza
Esta mujer tiene una tarea difícil por delante cuando en diciembre comience a arbitrar justicia sobre temas muy delicados que hasta ahora fueron juzgados desde lo Civil y Comercial. Tiene a favor algunas cosas, además de haber ganado el cargo por concurso, es mujer, tiene tres chicos adoptados, conoce lo que es ?como dice- sufrir el ?parto? hasta la adopción plena. No le contaron, lo vivió y estar de los dos lados le posibilita entender claramente una cuestión tan delicada como la adopción, uno de los tantos ítems que se ventilarán en el nuevo foro.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-¿Qué los llevó a usted y a su marido a decidirse a adoptar?
-A los mayores los adopté cuando tenían 5 y 12 años. Son cinco hermanos, la historia es muy conocida en Tandil y data de la década del ?80. Cinco hermanos perdieron a su papá primero y la mamá antes de morir fue buscando familias para ubicar a sus hijos. Milagros (la mamá) era ex alumna de SAFA y la hermana Alicia y el hermano Adelcio trabajaron mucho con esa familia.
-¿Los chicos se tratan entre sí?
-Por supuesto, como hermanos que son. Todos están bajo adopción plena de modo que tienen apellidos diferentes, pero son hermanos. Además fue un pedido de su mamá y me pareció justo respetarlo. Milagros quería que los chicos se quedaran en Tandil para que mantuvieran el vínculo.
-¿Cómo fue la decisión?
-El papá se había muerto en febrero y durante todo ese año se le dio mucho apoyo a la mamá. Los dos más grandes iban al Colegio San José y los tres más chicos, a Virgen de Begoña. Cuando la salud de la mamá empeoró, el grupo que trabajaba con ellos salió desesperado a buscar familias.
Nosotros no teníamos hijos, recuerdo que una tarde vino Lichy Zubeldía y me contó la situación en que se encontraban los cinco hermanitos. Me pareció que era un llamado, nunca había pensado en adoptar y además estaba haciendo un tratamiento para quedar embarazada. Lo hablamos con mi marido y estuvimos convencidos de que era algo que Dios nos mandaba.
Primero adoptamos al de 5 años y al año y medio al de 12, cuando ya había fallecido la mamá.
-¿Y en el caso del tercero?
-Juan fue el único que adopté de bebé. Una mamá había tomado la decisión y así llegó Juancito a nuestras vidas.
Recuerdo que en una oportunidad mi papá dijo: ?Silvia si te siguen tocando el timbre vas a tener una guardería?, pero siempre estuve convencida de que por algo era y hoy siento que el lugar que Dios eligió para mí en mi profesión es ser jueza de Familia.
-Es una valiosa experiencia la suya, que seguramente aplicará en el juzgado…
-Me he dedicado mucho al tema adopciones, de modo que además de la experiencia de mamá adoptiva tengo la de mi profesión particular. ¿Sabe algo? Dicen que las mamás adoptivas tenemos nuestro parto, y es cierto. Hay toda una etapa hasta que se consolida la adopción que es como si se fuera pariendo, con los miedos típicos. Nosotros convivimos con la mamá de Jorge -el primero que adopté- hasta que la mamá falleció, de modo que había que entender, comprender a esa mamá y del doloroso desprendimiento que era para ella entregar a sus hijos porque sabía que se moría. Tenía sus días buenos, malos y a partir de entonces trabajé mucho en la profesión con casos de adopciones.
RESPETO Y MUCHO APOYO
A LAS MAMAS BIOLOGICAS
-¿Cómo es aprender a convivir con un hijo adoptivo, en su caso, tres?
-No todo es un lecho de rosas, es como toda relación entre padres e hijos? no siempre es fácil y, sobre todo, cuando el chico tiene su historia, su pasado, personalidad, educación y a los 12 años Maxi tenía lo suyo. Pero son tantas las satisfacciones que dan?
-Que no cambiaría la historia…
-De ninguna manera, con todas las espinas que la historia me ha dejado y con lo que he visto a lo largo de mi vida, porque he tenido casos de mamás que adoptaron un bebé y después tuvo problemas de salud y la mamá me ha dicho: ?No la cambiaría, lo que ella me da no sé si me lo daría otra?.
-¿Cree que se comprende socialmente la decisión de la madre biológica de entregar un hijo?
-Personalmente la respeto y protejo mucho. Pero sí, se la juzga, cosa que no debería hacerse, al contrario, uno debe agradecerle a esa mamá que elige la vida porque hace feliz a las adoptantes. Es muy difícil, imposible ponerse en el lugar de esa mamá y comprender la decisión que toma.
-Es verdad que a veces se juzga ligeramente a las madres que dan sus hijos en adopción, he escuchado decir ?robo para darle de comer, si es necesario??, pero el desprendimiento es un gesto de amor también si se hace pensando en que el hijo tenga un futuro que merezca ser vivido.
-Esta conversación la tuvimos con el más chiquito, porque me preguntó justamente por el amor de su mamá y le dije ?tu mamá te amaba lo suficiente como para haber elegido a alguien para que se ocupara de vos?. Y eso es lo que uno debe valorar.
-Siempre se dijo que en Tandil las adopciones no son fáciles.
-Y es así, efectivamente, porque he estado haciendo un relevamiento y hay 36 chicos en la ciudad institucionalizados, pero la mayoría tiene más de 9 ó 10 años y no significa que estén en condiciones de ser adoptados porque tienen problemas sociales en su familia, que no tiene que ver con que estén en condiciones de adoptabilidad.
-Que esté en situación de calle, ¿significa que puede ser adoptado?
-No necesariamente, a veces es transitorio y hemos empezado a trabajar con el servicio local y zonal y realmente comenzamos a ver un poco eso. Primero porque en el imaginario popular se cree que hay cientos y que nadie los entrega en adopción. No es así, como le decía, solamente hay 36 institucionalizados. Llegaron a ser 60 pero gracias al trabajo que se ha hecho han bajado y se puede decir que la mitad se han podido ubicar nuevamente en su familia o en su familia extendida.
Ubicar al niño nuevamente con su familia ?si las condiciones están dadas- es mejor que la adopción porque el primer derecho que tiene el niño es a su familia biológica, es con quien comparte sus patrones genéticos, su historia. Es lógico que haya que trabajar primero con esas familias, si no se puede, recién entonces aparece la adopción. Pero es la segunda opción, nunca tiene que ser la primera.
MALO, MALO ERES?
-¿Cuál es la realidad?, ¿hay mayor incremento de la violencia doméstica o se denuncia más?
-Si bien no estamos en funciones, trabajamos desde junio y con mucha cercanía con todos los que integrarán el Juzgado de Familia que tendrá un equipo interdisciplinario. Trabajamos en redes y esto es muy nuevo para el Poder Judicial que no está acostumbrado a hacerlo. Pero como no vengo del Poder Judicial sino del ejercicio de la profesión, de la docencia e investigación universitaria me resulta más fácil hacer algo que nosotros hacíamos en la Universidad.
Y voy a su pregunta sobre si hay más violencia. Sí, y también han aumentado mucho la cantidad de denuncias, pero también creo que hay más gente que está encontrando canales de solución. Quizás antes había tanta violencia como ahora, pero no se denunciaba porque no existía protección para la víctima.
-¿Para qué denunciar si después tengo que volver al hogar y allí me está esperando el violento? Sin salida?
-Exactamente, y hoy la gente sabe que si denuncia va a encontrar soluciones, desde el Poder Ejecutivo Municipal, Provincial y Judicial se le están dando herramientas y soluciones. Entonces, ¿hay más? Seguro pero también más gente que se está animando a denunciar porque están encontrando respuestas.
-Para que el victimario se dé cuenta de que las cosas están cambiando…
-Estoy de acuerdo.
-Ya tenemos una Comisaría de la Mujer y la Familia, la ayuda que se brinda desde Desarrollo Social, las ONG y el Juzgado de Familia que era absolutamente necesario.
-Los juzgados Civil y Comercial que entienden los temas de violencia y familia están trabajando bastante bien ya que carecen de un equipo interdisciplinario, porque uno de los problemas que uno tiene en la violencia o en el abuso es saber hasta qué punto es violencia y abuso o hasta dónde se está usando eso para otra cosa. Eso sin un equipo interdisciplinario es difícil de saber porque a los abogados nos forman para conocer las leyes no para saber si alguien me está fabulando o no. Con un equipo es mucho más fácil, por eso los jueces hoy están tomando decisiones muy desprotegidos, por ejemplo, estoy excluyendo una persona del hogar porque me están diciendo que es un violento pero no tengo muchos elementos para saber hasta dónde es cierto.
-Ahora las cosas cambiarán.
-Nosotros tendremos un psiquiatra, psicólogo y dos trabajadores sociales y lo nuestro va a ser específico. Hoy el juzgado tiene que resolver un tema de la violencia y luego un concurso o un contrato, no será así con nosotros y podremos tomar decisiones de una forma más fácil, darles continuidad, hacer toda una política de prevención. El viernes (pasado) fui al centro La Movediza con personal de la Comisaría de la Mujer para hablar de prevención, para que las mujeres sepan dónde pueden ir a denunciar, cuál será el mecanismo, la Municipalidad tiene hoy un refugio para las mujeres en esta situación. Hay medidas desde la justicia de exclusión del violento.
-¿Es un trámite rápido?
-Debería serlo, se supone que en 48 ó 72 horas hay que tomar la decisión. Por eso es importante que cuando vayan a hacer la denuncia lleven elementos de prueba que le permita al juez o la jueza tomar la decisión.
-En estos casos son importantes los testigos.
-Generalmente son cuestiones íntimas?
-Pero el vecino que escucha gritos reiterados o ve situaciones complicadas puede denunciar bajo identidad reservada. Mejor prevenir?
-Y eso está ocurriendo ahora, hay gente que se acerca porque sospecha que algo sucede o que algo le están haciendo a los hijos. Se debe entender que no hay nada que justifique ser golpeado, no es un método de educar a la gente, por ejemplo.
También hay otros tipos de violencia más sutiles y perversas, como el hostigamiento psicológico, el degradar a la mujer, menospreciarla.
-Y decirle que ella tiene la culpa de que él se ponga violento, esto es muy común.
-Se ve mucho cuando él está muy frustrado y vuelca sus frustraciones laborales o profesionales en su entorno familiar.
?MEREZCO UNA VIDA MEJOR?
-¿Se revierte la situación del violento?
-Hay profesionales que aseguran que sí, pero hay que tener cuidado en qué etapa del proceso se los toma. Hay que hacer dos tipos de trabajo, con el victimario y por otro lado, con la víctima.
-Porque es una relación enferma.
-Claro, si hay un victimario existe una víctima. Hay como un terreno fértil en una persona para ser víctima, que en otra no se da, por eso con ella hay que trabajar en su autoestima, para que la eleve, hacerle comprender que no hay nada que haya hecho que justifique el golpe y darle herramientas para que pueda poner frenos, si se trata de un menor o una mujer.
-¿Es un axioma que el golpeado de chico se convertirá en golpeador de grande?
-Lamentablemente son conductas bastante repetitivas. En las adopciones se dice ?cómo se parece a la mamá o al papá? y ¿por qué es esto? Es porque terminan copiando conductas y alguien que se ha criado en un ambiente de violencia quizás no sepa que hay otra posibilidad, que existen muchísimas familias que no se manejan de esa manera y que conviven, educan y zanjan sus diferencias sin violencia. Pero si es lo que te enseñaron? la famosa anécdota del elefante que estuvo atado toda la vida a una estaca y cuando lo sueltan no se mueve porque no se dio cuenta de que lo habían desatado. Y esto es así, si esto es lo que viví en mi casa?
-Uno pensaría que tendría que ser al revés.
-Sí, eso puede llegar a pensarse, reaccionar y decir ?no voy a hacer lo que mi padre hizo?, pero es muy difícil porque es lo que han vivido.
SALUD MENTAL O EL
MUERTO EN EL PLACARD
-¿De qué otros aspectos se va a ocupar el Juzgado de Familia?
-Vamos a tener un trabajo interesante, lo que llamamos el Derecho de familia propiamente dicho, tenencia, divorcios todo lo relacionado con la familia en crisis; después lo que tenía el Tribunal de Menores en cuanto a la parte asistencial, el sistema de prevención y promoción de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Porque cuando hay un menor con los derechos vulnerados, si bien se trabajo desde lo administrativo, se puede llegar a tomar una medida de abrigo, ubicar al niño o adolescente y allí entra a tomar decisiones el Juzgado de Familia y a hacer el control de la legalidad de las decisiones que van tomando los servicios. También tenemos Salud Mental, que para nosotros es muy importante y quizás ?por lo que he estado viendo- lo más grave.
-¿Por qué?
-Hay una tremenda necesidad de centros adonde poder ubicar a las personas afectadas en su salud mental. Hace poco me invitaron a un coloquio del Foro de Salud Mental y realmente es el Muro de los lamentos, porque el reclamo es ?señores necesitamos que la Provincia o la Nación tengan instituciones adecuadas, necesitamos más camas?. En el Centro de Salud Mental de Tandil no hay camas ?no se tiene adónde ubicar al paciente con trastornos mentales y que necesita internación?.
-La salud mental, siempre el muerto en el placard…
-Claro, pero no lo podemos dejar encerrado de por vida? deberemos trabajar sobre las necesidades de encontrar espacios donde llevarlos. Este es un reclamo que se viene haciendo desde hace mucho tiempo. La sociedad ha empezado a tomar conciencia en el tema de violencia y abuso, y lo tiene que hacer en cuanto a la salud mental.
-¿Existe una ley de salud mental?
-Hay un programa en Provincia. Me llamó la atención que a este foro viniera el director de salud mental de la Provincia y hablara de hacer un diagnóstico, da la sensación que ni siquiera sabemos dónde estamos parados.
-Y cada vez hay más enfermos mentales, más adictos.
-Claro, uno de los grandes problemas con que nos tendremos que enfrentar será el de los adolescentes adictos, no hay centros y los pocos que hay están alejados de la ciudad.
-Dos concejales dijeron que no había paco en Tandil, si partimos de ese desconocimiento, menuda tarea tendrán ustedes.
-Tengo una enorme confianza en el equipo que he armado, es de excelencia, una psiquiatra especializada en niñez y adolescencia, la doctora Adriana Castorino; la psicóloga, María Cecilia Dupleix que está trabajando en el Hospital y viene con una gran experiencia del Hospital de Clínicas; Mariela Arriegui, una de las trabajadoras sociales y ella está en el Centro de Atención a la Víctima actualmente, y Sandra Carloni que está trabajando en el Tribunal de Menores de Tres Arroyos. Lo novedoso en lo específico al Derecho de Familia es toda una etapa previa que no transita frente al juez sino con los consejeros. Vamos a tener dos, abogados que actuarán en toda una primera etapa que tiende a la conciliación y a la mediación, porque en las crisis de las familias la mejor solución es aquella que la propia familia lleva y siempre va a ser superior que cualquiera impuesta desde lo judicial. Sólo si la etapa fracasa se entra en la etapa contradictoria y en esa se trabaja con el equipo interdisciplinario en aras de que esa familia encuentre su propia solución y esto ha resultado muy exitoso a nivel provincial. Podríamos decir que casi el 80 por ciento de las cuestiones se resuelve en esa etapa.
-El doctor Cárdenas vino en varias oportunidades a dar charlas a la ciudad como juez de Familia y los logros que contaba eran realmente muy interesantes, en la parte que hace a la etapa de medicación, justamente como usted decía.
-Cárdenas ha dejado la justicia y ahora está en el ejercicio privado y siempre decía hay que citar a la gran tribu, porque nosotros no somos conscientes de que la estructura de las nuevas familias también han tenido un impacto directo en el derecho. Puede ser positivo o no. Antes hablábamos de la clásica pareja que se casaba y teníamos la familia política, la biológica; ahora tenemos la familia que se separa y están las parejas de cada uno de los padres que a su vez tienen hijos y otras familias? lo que Cárdenas llamaba la gran tribu. A lo mejor es el hermano o la suegra de la nueva pareja la que puede dar la solución, pero bueno eso pasa con los alimentos, por ejemplo: le paso dinero a mis hijos pero también les debo pasar a los hijos que tuve con mi nueva esposa o esposo. Es mucho más complicado porque las conformaciones familiares son muy diferentes y hay que tener la mente amplia.
Lo que es muy bueno, gracias a la Convención de los Derechos del Niño es que ponemos al chico como centro, todo lo demás lo vamos a circunscribir a sus intereses.
-¿Van a ser escuchados los niños?
-Tenemos la obligación de hacerlo.
-Hay madres que me han dicho ?a mi hijo no lo escucharon nunca?. Esto es tremendo.
-En primer lugar tenemos la obligación de escucharlo directa o indirectamente, y si es muy chiquito a través de sus dibujos, a través del asesor, hay que escuchar y tener en cuenta su voz y sus intereses. Esto no significa lo que él quiera, a veces no es su mejor interés, pero hay que escucharlo, claro que sí.
-¿Y cómo se los hace entender a los papás que no los tomen como botines de guerra en una separación?
-Los adultos toman a los menores como rehenes, efectivamente, como instrumentos en contra del otro. Eso no se puede permitir, ya que el menor tiene derecho a una mamá y a un papá, y los conflictos de los adultos no deberían repercutir en el menor.
-¿Por qué decidió aceptar este desafío de ser jueza de un juzgado sumamente abarcativo?
-Yo venía haciendo una trayectoria académica muy importante, un trabajo de investigación en estudios de género en la Facultad de Ciencias Económicas que me dio innumerables satisfacciones y creía que el ejercicio de la profesión lo había dejado porque me había dedicado a todo esto en los últimos diez años. Pero cuando mi hijo menor me dijo que quiere seguir estudiando abogacía me dejó entrever que no estaba conforme con que hubiera dejado el ejercicio de la profesión, fue como un reclamo. Y como le decía hoy, soy la cuarta generación de abogados, porque mi bisabuelo fue juez en el Departamento Judicial de Dolores a principios del siglo XX. Eso me dio la sensación de que le estaba transmitiendo la idea de que no es una profesión noble o que lo había dejado de ser y por eso la había dejado. Por eso cuando se abre a concurso el Juzgado de Familia, decidí concursar. Porque si uno dice que se necesitan cambios solamente puede hacerlo desde adentro. El proceso de concurso duró un año y lo gané, un poco ?tal vez mucho- para demostrarle a mi hijo que es una profesión que amo, en la que creo y que sí, que hay que hacer cambios, pero estos se hacen comprometiéndose.
Nos despedimos de la doctora Montserrat, no sin antes desearle lo mejor a ella y a su equipo de trabajo.
Jueza por dentro
?Soy rosarina, pero a los cinco años nos fuimos a vivir a Mar del Plata, allí residía mi abuelo paterno. Tengo 58 años, estoy casada con Horacio Lluna, 32 años. Tengo tres hijos Juan, Jorge y Maxi. En general no es una cosa que lo diga públicamente, pero creo que en este contexto de la entrevista se justifica: son adoptivos.
La gente cree que las mujeres tenemos un instinto naturalmente maternal y yo digo que no porque a ser madre se aprende. Lo mejor que me pudo pasar es que mis chicos me enseñaron a ser madre.
Soy abogada, egresada de la Universidad Católica de Mar del Plata. Soy la cuarta generación de abogados y mi hijo más chico, Juan, está estudiando abogacía en Tandil. Máximo, el mayor, es ingeniero en materiales, se recibió en la Universidad de Mar del Plata y vive desde 2001 en Australia y tiene un nene. Jorge vive en pareja en Córdoba, con su novia que estudió acá pero la contrataron de Entel y se radicaron allá. Por ahora no tengo el nido vacío??.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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