SISTEMAS DE CALEFACCION
Cuando llega el frío, la fuente de calor en nuestros hogares u oficinas se vuelve primordial disfrutar de una buena calidad de vida.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Los sistemas de calefacción que podemos elegir son diversos, y dar con el adecuado no es tarea sencilla. Si estamos comenzando de cero una casa o lugar de trabajo o pensamos en cambiar nuestro sistema de calefacción debemos saber que existen muchas variables a considerar previas a la compra de cualquiera de estas fuentes de calor.
La principal de estas es saber que buscamos un sistema de calefacción que nos permita pasar el invierno sin sentir su crudeza pero que a su vez no haga que cuando llegue la factura de gas o luz en los períodos que comprenden mayo, junio, julio y agosto nos invada el espanto. El tema económico juega un papel importante no sólo a la hora de considerar el consumo de calor permanente, sino también al momento de adquirir y poner en marcha el sistema elegido.
Si se trata de una zona muy fría con inviernos de fuertes heladas debemos optar por un sistema de calefacción que permita mantener una temperatura constante, en cambio, en zonas donde el invierno no es tan crudo bastarán sistemas de calefacción más sencillos.
Considerar el espacio físico con el que necesitamos contar para determinados tipos de calefacción, es otra variable a tener en cuenta, algunas casas no poseen técnicamente la capacidad de montar un sistema de calefacción por más que los demás factores se encuentren analizados y aceptados.
La instalación de cualquier sistema de calefacción debe ser hecha por un técnico especialista, el cual se guiará por sus conocimientos y por las normas de instalación y mantenimiento prefijados dependiendo del sistema de calor del cual se trata.
Debemos tener en cuenta las dimensiones del espacio a cubrir, debido a que podemos creer que un sistema es apto para ese lugar cuando en realidad no nos brindará la posibilidad de lograr la temperatura que estamos buscando o, muy por el contrario, podemos invertir en algo que resulte demasiado para nuestras expectativas.
También debemos considerar que el mercado ofrece sistemas centralizados, aquellos que proporcionan calor a todo el hogar o sistemas independientes, los que brindan calor solo a un sector.
Dentro de los diferentes tipos de sistemas de calefacción que hoy se utilizan se pueden mencionar:
- Caldera a base de radiadores de agua: este tipo de calefacción requiere de un lugar donde instalar la caldera además del espacio necesario donde ubicar los respectivos radiadores. Estos últimos pueden confeccionarse en aluminio siendo los más efectivos por trasmitir el calor, comparándolos con los confeccionados en hierro fundido. Algunos sistemas de este tipo tienen llaves individuales en cada habitación dando la posibilidad de regular la temperatura de las mismas de manera autónoma. La principal desventaja de este sistema se presenta a la hora de mantener el calor una vez apagados los radiadores debido a que la habitación se enfría rápidamente.
- Losa o piso radiante, su instalación requiere de un gran capital comparado con la instalación de las demás fuentes de calor, pero una vez afrontados los gastos permite un ahorro de energía de entre el diez y el veinte por ciento. Se trata de un sistema invisible y que no ocupa espacio alguno, debido a que es una tubería que se coloca debajo del suelo, en la mayoría de los casos, pero que también puede ir por techos o paredes, la misma trasporta agua caliente generada por medio de una caldera, brindando un calor parejo y natural, no reseca el ambiente y es totalmente silencioso. Puede regularse la temperatura en cada ambiente en particular a través de diferentes termostatos. Para disfrutar de este tipo de sistema se requiere de una obra más compleja y en caso de detectarse alguna falla corremos el riesgo de tener que levantar la totalidad del piso para dar con el desperfecto.
- Calefacción central por aire: al igual que los dos sistemas mencionados anteriormente la principal característica de este tipo de calefacción se basa en la uniformidad del calor, el aire caliente se distribuye por el hogar de manera uniforme. Específicamente la calefacción central por aire se lleva a cabo a través de caños o tubos conectados a una caldera, las bocas de aire utilizan el aire frío del interior o exterior de la casa el cual penetra en la cámara y se calienta cuando entra en contacto con la caldera, el calor viaja por los tubos y calienta la vivienda.
- Calefactores: los mismos utilizan el gas como generador de calor, se instala un calefactor por ambiente que se quiere climatizar o también dependiendo de la capacidad del aparato el mismo calefaccionará más de un ambiente por vez pero nunca logrará la uniformidad en la temperatura de ambos.
- Aire acondicionado frío/calor, estos aparatos nos permiten pasar de un ambiente de frío a uno cálido en pocos minutos, esta característica los hace muy prácticos a la hora de elegirlos además de no necesitar mucho espacio donde colocarlos y su costo de obra y puesta en marcha ser módico.
- Calefacción a leña: la estufa hogar o las chimeneas más modernas utilizan la madera como fuente generadora de calor y poseen un tubo por el cual se elimina el humo sin permitir que el mismo entre al ambiente. La primera tiene un hogar abierto de modo que su fuego puede verse y el calor que emite este se comunica directamente con el ambiente. Las chimeneas tienen el hogar cerrado el mismo es de metal o loza, su rendimiento es grande pero la temperatura de la habitación disminuye rápidamente una vez que se apagan.
Como hemos apreciado a lo largo de esta nota, en épocas de frío aislamos nuestro hogar de las bajas temperaturas, igualmente debemos saber que no es recomendable exagerar con el calor,según diferentes estudios en la cocina y living de nuestros hogares la temperatura debe permanecer entre los 18 y 21 grados al igual que en las oficinas, en los dormitorios debe rondar los 20 grados y en los baños tenderá a elevarse entre los 22 y 24 grados aproximadamente.
Por último, no debemos olvidar ventilar nuestro hogar entre unos 10 y 20 minutos de forma diaria. El ambiente se vuelve denso al mantener las aberturas cerradas y podemos perder oxigeno debido a las fuentes de calor utilizadas.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios