Snowden y la apatía electoral argentina: dos noticias sin conexión aparente pero con un mensaje cifrado
Por Daniel Bilotta (*)
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl 87 por ciento de los encuestados no supo qué responder a la pregunta espontánea efectuada en forma telefónica para un sondeo de opinión de Carlos Fara y asociados: a quién votaría en las PASO del próximo 11 de agosto. Inquietante, el resultado es atenuado por otros que, en forma mayoritaria, estiman que cerca del 30 por ciento de los electores llegará con esa duda al cuarto oscuro. Se trata, igualmente, de un alto nivel de indecisión a pocos días de los comicios.
Apatía electoral inconmovible, según estos datos, frente a las campañas publicitarias que vienen desarrollando los candidatos apelando a recursos inusuales para captar la atención. La del Frente Amplio Progresista (FAP) bonaerense sirve como caso testigo. Mediante avisos que promueven el humor intenta atraer el voto de los menores de 40 años. Casi la mitad del padrón electoral, que coincide además en valorar positivamente este modo de abordar la realidad. Intenta quebrar así la tendencia negativa de sus postulantes en ese grupo. El más reacio a respaldarlos.
Acostumbrados en exceso a cohabitar con la crisis de representatividad, las dirigencias suelen enredarse con las técnicas del marketing electoral. Lo que termina por reproducir su estado de desconcierto. Manejar información precisa sobre gustos, costumbres, deseos y expectativas de la gente no equivale a entrar en diálogo franco con la gente. Hay un problema de comunicación evidente: lo paradójico es que ocurre con quienes, en apariencias, hablan el mismo idioma.
No por conocido, dejar de ser un fenómeno curioso que remite a las disputas de poder en la antigua Europa, anterior a la formación de los Estados, entre minorías ilustradas que utilizaban la criptografía para garantizar el secreto de los mensajes que cruzaban entre ellas en forma escrita. Clima recreado en el best seller “El Código Da Vinci” de Dan Brown y llevado al cine por Hollywood, poniéndolo al alcance del público masivo con sonidos e imágenes que recrean ese clima de intrigas.
Contra lo que podría suponerse, el auge de la instrucción pública reforzó entre las élites la convicción de mantener esa práctica. No solo como menosprecio hacia las nuevas clases que accedieron a la enseñanza. También para conservar el ocultamiento de información.
Crítico del papel de los grandes Medios sobre la democracia Paul Virilio sostiene: “Cuando el uso de una lengua y una escritura se generalizan y se convierten en el garante de leyes democráticas, el antídoto aparece en el acto con nuevos códigos epistolares.” La preocupación de este pensador francés contemporáneo es la política adaptándose a esos formatos sin medir el riesgo de perder el rumbo original. Darle visibilidad a los juegos pertinentes al ejercicio del poder.
Se trata, sin embargo, de una distorsión frecuente en otros ámbitos. O es, al menos, la sensación que queda después de asistir al cruce de acusaciones entre dirigentes deportivos y funcionarios nacionales por el enfrentamiento entre barras bravas del club Boca Juniors que obligó a suspender el clásico que debía disputar hace un par de semanas con San Lorenzo: se dice bastante menos de lo que, en apariencia, se sabe.
Edward Snowden, experto informático de la CIA, no dejó dudas. Entre otras revelaciones, aseguró haber espiado en el ciberespacio a las actuales administraciones de la Argentina y del Brasil, como parte de las misiones que le encargó el gobierno de los Estados Unidos. Algunas reacciones causadas por sus palabras evocaron los tiempos del mundo bipolar. Hubo conmoción en Washington y alambicada satisfacción en el Kremlin.
El gobierno ruso terminó por aceptar el asilo político solicitado por Snowden, días después de haber efectuado un extraño anuncio. La vuelta al servicio activo de las viejas máquinas de escribir en desuso, Fórmula elegida para preservar la integridad de los sensibles partes de inteligencia de la KGB y una elíptica admisión de las fugas de seguridad en las redes de los sistemas.
Dos noticias sin conexión aparente pero que completan un mensaje de avertencia cifrado al histórico competidor en el mundo del espionaje. Por una de sus ventanas abiertas podrían ventilarse los secretos mejores guardados si hubiese alguien que los guiase para hacerlo. Larga vida a los criptogramas en la diplomacia internacional.
¿A qué obedeció el impulso de Snowden? ¿La declamada decepción con el presidente Obama? ¿Tal vez las incontables horas de escuchar conversaciones ajenas, carentes del interés del que fueron sospechadas a priori.? Es muy difícil determinarlo y lo más posible es que nunca se sepa.
Pero hay en esa acción un gesto reconocible: la necesidad de romper con el secreto para alcanzar las verdades que nos hagan un poco más libres. Moraleja que tal vez sirva tanto allí como acá, a quienes expresan interés por recuperar el diálogo con los ciudadanos.
(*) El autor es Periodista y analista político especializado en temas del Conurbano. Docente del área de Comunicación Social. Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
(**) Ilustración de Andrés Casciani
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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