Sofía, décadas de incertidumbre
Sofía Gil es bioquímica y, además, celíaca. Fue diagnosticada hace 6 años. Su caso es paradójico porque trabajó durante 35 años en hospitales públicos ?se jubiló en el Santamarina- y no lograba que le dieran en la tecla con su patología.
?Yo suponía que algo tenía, pero como no tenía los síntomas clásicos y antiguamente si no eras petiso, panzón y tenías diarrea no eras celíaco, eso llevó a muchos errores y falta de diagnóstico precoz?, contó.
Valoró que ?se avanzó mucho con los análisis de sangre, que si bien si alguno da negativo no quiere decir que no seas celíaco porque hay que seguir el proceso, siendo positivo ya te acerca más al diagnóstico y es menos agresivo?.
Hoy cuenta que sus síntomas más graves eran la depresión y la distensión abdominal. ?Me diagnosticaron a los 60 y yo tengo recuerdos desde chiquita de estar arrinconada y con dolor de pancita?, relató.
Actualmente es integrante de la Asociación Celíaca y confiesa que sobrevivió por su profesión de bioquímica, ya que a partir de los análisis de sangre tomaba complejos vitamínicos.
-¿Cómo cambió su vida cuando se enteró que era celíaca?
-Es un cambio tan espectacular. El celíaco en general pasa por varios estadios anímicos: al principio fue como si te inflaran y te viniera la vida. Primero te da mucha alegría y después viene la bronca de los años perdidos, de haber vivido una mala calidad de vida y de haber estado padeciendo sin saber por qué.
-Y ahora, ¿con la dieta?
-Como toda dieta restrictiva es muy difícil de sobrellevar. Especialmente, cuando vos la tenés que adaptar habiendo comido de todo durante toda tu vida. Cuando te diagnostican de chiquito, te acostumbrás a comer eso y ya está. Pero vos que has disfrutado de la pizza, de la cerveza, de los sandwichitos de miga…
Realmente, nosotros en el Hospital, después de mi diagnóstico, yo insistí en que una dieta tan restrictiva necesita apoyo de un grupo terapéutico, entonces lo creamos, porque el celíaco a veces es muy autosuficiente y se cree que comiendo ya está, pero el entorno familiar a veces es difícil de sobrellevarlo porque uno está cuidando que no haya una miga y la gente que normalemente te vio comer…
-Te tratan como un obsesivo…
-Parecés neurótica, eso uno lo va tragando, entonces cuando se encuentra con los pares y hace estos comentarios, se entiende.*
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