Sospechan que los sicarios que mataron al abogado de Olavarría podrían ser de Tandil
Los investigadores del crimen del penalista olavarriense, Marcos Alonso, sospechan que los sicarios que participaron del crimen podrían ser de Tandil o alguna otra localidad de esta zona de la provincia de Buenos Aires, según dejaron trascender fuentes judiciales.
Alonso, asesinado el último lunes en Olavarría de siete balazos, nunca supo que lo iban a matar. Poco antes de ser asesinado, alguien lo citó a una supuesta reunión de trabajo. Fue solo, confiado. Pero nunca volvió a su casa. Los investigadores sospechan que el crimen mafioso fue cometido por al menos dos sicarios. Se cree que lo mataron en un descampado. Luego ?armaron? otra escena del crimen en su auto, en una calle céntrica. Alonso, de 42 años, apareció amordazado, maniatado y con un dólar en la boca. Descartada la posibilidad de que haya sido un robo, la policía sigue varias pistas. La principal es que fue asesinado por defendidos o ex defendidos que no recuperaron su libertad.
También se investiga su presunta participación como abogado defensor de una financista acusada de estafar a cientos de personas, aunque esta hipótesis aún no fue profundizada. ?Tenemos a cinco personas en la mira?, admitió uno de los encargados de la investigación.
Hasta ahora, se sabe que Alonso recibió un llamado a las once de la mañana del lunes. ?Los sicarios muy posiblemente eran conocidos de la víctima y pueden ser de Olavarría o de Tandil o alguna zona aledaña. Lo citaron en un lugar donde lo mataron. Le hicieron una cama?, dijo una alta fuente de la investigación.
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Según los pesquisas, un cliente de la víctima, apodado ?Narigón?, es el principal sospechoso. Actualmente está detenido en la comisaría de Tapalqué acusado de disparar once tiros en la puerta de un pool el 14 de noviembre de 2009. En ese hecho fue herido Fabricio Armendano, quien quedó parapléjico. Además tiene antecedentes por haber matado por la espalda a un hombre en plena fiesta, hace poco más de catorce años.
Según consta en el expediente, el detenido le pagó a Marcos Alonso alrededor de 80 mil pesos para recuperar su libertad. Luego, la víctima habría recibido varias amenazas.
La Policía Científica está rastreando las últimas llamadas entrantes y salientes en el celular de Alonso. Creen que, si reconstruyen sus últimos pasos, podrán acercarse a él o los asesinos.
?Que haya aparecido un billete de un dólar en la boca es un mensaje claro: ?No me devolvés la guita, ahora tragátela??, razonó un detective que participa en el caso.
Alonso salió de su casa vestido con bermudas y ojotas. Se despidió de su esposa y le dijo: ?Si me pasa algo, ya sabés a quién tienen que investigar?. Se refirió al ?Narigón?.
La autopsia reveló que Alonso, que fue inhumado ayer en el cementerio Lomas de Paz, en Olavarría, recibió siete balazos (tres en la cabeza, tres en el tórax y uno en el brazo derecho) y que no fue asesinado dentro de su auto. ?El calzado es clave porque en la escena del crimen no estaban las ojotas. Cuando hagamos los allanamientos trataremos de encontrarlas?, dijo una fuente policial.
El día del crimen, Alonso fue a una reunión con gente conocida: lo citaron en las afueras de Olavarría, donde lo mataron. ?Tenemos a cinco personas en la mira, estamos estudiando sus movimientos en los días previos al asesinato y sus vinculaciones telefónicas tanto con la víctima como con el sindicado como autor intelectual?, dijo una fuente policial.
Los investigadores sospechan que Alonso conocía a sus sicarios y que tenía un trato diario. ?Es probable que la víctima haya subestimado la peligrosidad de alguno de sus defendidos. Creemos que en no más de 48 horas el caso debería comenzar a resolverse?, confiaron.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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