Sube a escena ?Lo que mata es el viejazo?
La obra, auspiciada por el Multimedios El Eco, recibió una respuesta masiva e inusual por parte del público tandilense: tras el final de cada función una ovación de pie coronó la actuación de Marcos Casanova.
Con el cartelito de ?localidades agotadas? en las cuatro funciones que dio en el Teatro de la Confraternidad, ?Lo que mata es el viejazo? bajó el telón hasta este sábado 4 de abril, en que festejará el cumpleaños de Tandil con una función especial en el Teatro del Fuerte.
Ochenta minutos a carcajada limpia, con toques de nostalgia por el Tandil del pasado y un monólogo hilarante acerca de la decadencia masculina (y también femenina), fue lo que despertó el unipersonal de Marcos Casanova, sobre un texto escrito por Elías El Hage, con dirección de Alejandra Casanova.
El célebre ?viejazo? desata una simpatía inmediata entre un cajero emblemático del Banco Nación y el público presente, pues la obra resulta un paseo humorístico por el costumbrismo de la madurez, esa edad tan peculiar donde al personaje (y a los presentes) le acontecen todo tipo de calamidades físicas y sociales.
Así, Casanova logró un hecho inusual en la ciudad: que se le haya tributado una ovación de pie tras el final de cada función.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-¿Qué tiene esta obra que atrae tanto al público?
-Yo creo que no es una cosa, una clave, sino que son un montón de circunstancias. Esta es una obra donde se habla desde la inocencia de un personaje que simplemente se está poniendo viejo. La gente quiere desenchufarse de su historia e ir a reírse un buen rato.
La otra circunstancia es que la gente va a reírse de sí misma, porque no hago otra cosa que ser un espejo. Es una obra de costumbrismo y de identificación. La gente se codea diciendo ?es cierto, es cierto?.
Además, yo le pongo mucho empeño, muchas horas y sacrificio. Esto es mi vocación, son muchos años ensayando y probando, muchas funciones. Eso, para un actor de Tandil no es poco. No es que me llamen porque soy Al Pacino ni mucho menos, sino que la clave es el trabajo detallista en cada una de las aristas de esta profesión.
Hay algo muy curioso. Yo noto que la gente se arregla y sale. Es una salida, que no sé si existía antes, que te siguiera la gente, más allá de los amigos y de los que hacen teatro.
-Llama la atención que la gente hace fila para esperar…
-Yo no puedo creer que haya una máquina pochoclera en la puerta….La gente va al teatro porque sabe que la va a pasar bien y eso lo dice el boca a boca, porque sabe que el trabajo es profesional y no hablo sólo de mí, sino de un equipo de gente. Hay mucho respeto por el público.
El equipo está elegido por el profesionalismo. Mi hermana Alejandra es increíble como dirige en costumbrismo, no creo que alguien dirija como ella, por su sentido común. Luciano Enriquez es un gran escenógrafo, que está estudiando en Buenos Aires nuevas técnicas. Ellos trabajan en equipo. Mi hija María que se incorporó como asistente y tiene una responsabilidad enorme. Este libro de Elías es brillante desde su simplicidad y está lleno de lugares comunes. Somos un equipo. Así es como nos manejamos.
Además, tenemos el apoyo del Club de Teatro para poder ensayar todos los días. Está atrás de nosotros, de todo lo que necesitamos.
-Cuando ensayabas, ¿te imaginabas la respuesta del público que has tenido?
-El ensayo de un monólogo, de un unipersonal, es una cosa rarísima, porque la única respuesta es lo que te dice el director. Yo pensaba que iba a andar bien. Yo no hago algo a lo que no le tengo fe, o que no represente un desafío para mí, porque sería robarme a mí mismo. Como me costaba, intuía que iba a ser así. Igualmente, el desborde de público me sorprendió no sólo en la cantidad -cosa que agradezco-, sino en la respuesta, las cosas que el público te dice, la devolución en escena. ¿Porqué la gente se ríe a veces de un lado y del otro? ¡Porque no es una película! En una obra de teatro, cada puesta es un estreno, porque la gente es distinta. El actor va creciendo función a función, con los matices de la historia. Allí es donde empieza a funcionar la cosa. Cada función es un estreno. Así lo tomo yo. En la semana yo ensayo, eso quiere decir que en cada puesta tengo que estar impecable. Esa responsabilidad por lo que uno ama, es lo que hace que la gente te responda.
Para todos aquellos espectadores que se quedaron sin conseguir una entrada, ?Lo que mata es el viejazo? se repondrá el sábado 4 de abril a las 21 en el Teatro del Fuerte. Las entradas anticipadas (con descuento) se pondrán a la venta en Multimedios El Eco (Yrigoyen 560).
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