Suman nuevas voces al reclamo por presunta contaminación de la planta de silos en Selvetti
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A pesar del compromiso asumido por la Cooperativa Agrícola Ganadera de Tandil y Vela Limitada en torno a realizar las adecuaciones pertinentes -entre julio y agosto- en los silos ubicados en el barrio Rodríguez Selvetti, a raíz del reclamo encabezado por un grupo de vecinos por la presunta contaminación ambiental producida por el polvillo que despiden, la preocupación continúa latente.
Por el momento, desde la comuna prefirieron no dar declaraciones hasta la semana próxima, cuando tienen previsto visitar el barrio una vez más en pos de verificar las modificaciones realizadas por la empresa al día de la fecha.
En tanto, un sorpresivo llamado llegó ayer a esta Redacción para advertir sobre la inminente presencia de estas partículas en el aire durante la víspera. En respuesta, este Diario se acercó al lugar -al igual que en otras oportunidades- para corroborar la información, que finalmente resultó cierta.
Tanto en el interior de las casas como en las calles se observaba -a simple vista- la presencia de este polvillo “molesto”, que despide la planta de silos de calle Rosales al 200.
Allí, esta vez fue César Ayala, también vecino del barrio y ex empleado de la Cooperativa Agrícola Ganadera de Tandil y Vela Limitada, quien decidió dar testimonio en torno a esta preocupación que mantiene en vilo a la barriada. Contó en principio que trabajó 17 años en la empresa y que ahora está desempleado.
“Es una cosa que molesta, ahora tengo mi casa acá. Ayer mismo estaba volando muchísimo polvillo del maíz y la calle estaba colorada por eso”, manifestó.
En cuanto al contenido de estas partículas, explicó que “la semilla es curada, tanto la soja, el trigo como la cebada. Esto significa -según acotó- que ya viene mojada con el producto y cuando llega a la empresa se seca y se hace polvillo”.
En su caso personal, dijo que “mi nene tiene principios de asma, supuestamente cuando lo llevé al médico como habían dos tilos, decían que podría haber sido eso lo que le produjo esto, pero no sé porqué ahora lo trato”.
Es que en la misma sintonía que las declaraciones de otros vecinos, Ayala denunció que este polvillo “pica, me pica a mí que yo trabajaba ahí, imagínese a un chico, lo hace pedazos”. Lanzó que él cuida a su familia, porque esto “no tiene nada que ver con que yo haya trabajado allí”.
“Está todo manipulado”
Respecto a las modificaciones garantizadas por la empresa, hasta el momento y desde el exterior de la planta, se observan nuevas y continuas plantaciones de pequeños árboles sobre el contorno, justo detrás del alambrado perimetral.
Pese a estas acciones, Ayala criticó que “los árboles son todo un engaño, uno tiene que venir a ver cuando carga un camión, toda la mugre que sale, del mismo camión -por el costado y por atrás- sale un polvillo impresionante”.
Es por ello que dijo que sus expectativas -a pesar de las promesas efectuadas por la empresa y la gestión de los funcionarios locales- por el momento se vierten en incertidumbre. “Está todo muy manipulado, como todas las cosas”, señaló.
No obstante, reconoció que “supuestamente algo se está haciendo”, pero recalcó que “esto hace años que existe y recién ahora se están dando cuenta que tienen que hacer las cosas como deben ser”, concluyó.*
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