Tandil, sede del primer encuentro de la diversidad sexual
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El próximo fin de semana Tandil se convertirá en la capital provincial Lgbtiq (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis, Transexuales, Intersexuales y Queers). La ONG Convivencia en Diversidad Tandil (CED Tandil), junto a otras organizaciones del colectivo Lgbtiq, universidades y fundaciones, llevará adelante el primer encuentro de diversidad Lgbtiq de la provincia de Buenos Aires. Serán dos días de charlas, encuentros y debates; de manifestaciones culturales y artísticas. Habrá una marcha, una fiesta y muchas voluntades con un mismo objetivo: una provincia libre de discriminación.
“Lo que buscamos es integración”, le explicó Gustavo Pernicone, presidente de Convivencia en Diversidad Tandil, a El Eco de Tandil, y destacó la importancia de un evento de estas características en la ciudad que, incluso, fue declarado de interés social y cultural por el Concejo Deliberante.
En una ciudad en donde el respeto por la diversidad sexual tiene muchas deudas pendientes, esta cita cobra aún mayor trascendencia. “Un encuentro provincial de este tipo, con una marcha, con actividad de tres horas en el centro, con 400 personas y muchas organizaciones puede ayudar para generar el hito y a partir de allí comenzar a trabajar seriamente”, señaló Pernicone. “No es cuestión de escrachar a alguien, hacer una pintada o insultar. Eso no sirve. Lo que buscamos desde Diversidad es integración”, completó.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailUn primer paso
fundamental
La necesidad de llevar adelante una jornada que dé pie a la organización en red de las distintas agrupaciones de la provincia de Buenos Aires surgió en noviembre del año pasado, cuando CED Tandil participó de la XXIV edición de la Marcha del Orgullo Lgbtiq que se hizo en la Ciudad de Buenos Aires. Con la inquietud hecha gestión, Tandil quedó como cabecera de este primer encuentro.
En cuanto al aspecto político, Gustavo Pernicone hizo hincapié en que el objetivo a nivel local es “estrechar el trabajo con la Municipalidad. Estamos seguros de que esto no es un tema de hoy radicales, mañana peronistas y pasado neoliberales. Esto pasa por algo que existió toda la vida, y en Tandil existe un alto grado de hipocresía al respecto”.
Y agregó que “hoy en esta ciudad están trabajando cuarenta chicas trans. En promedio, atienden cinco, seis clientes por día. Sacás la cuenta y tenés más de cinco mil personas por mes. ¿Quién consume eso? El colectivo gay, el colectivo de lesbianas no consume generalmente travestis. Entonces supuestamente lo consume el heterosexual casado, con familia, que va a la iglesia… Ahí está la hipocresía. Normalmente ven a una chica trans en la calle y gritan ‘mirá el travesti’, y se ríen. Y después por la noche…”.
Aseguró que otro duro costado de la hipocresía en Tandil está en la educación. En una ciudad que mira al futuro y su bicentenario, la inclusión e integración debería ser una realidad instalada. Detrás del grupo de chicas travestis, la lista de la discriminación es “el que normalmente conocemos como mariquita”, explicó.
“Olvidate que consiga trabajo. Es discriminado. Incluso tenemos denuncias concretas de algunas escuelas, de sus directivos, de homofóbicos. Vamos por partes. El núcleo familiar es la célula en la que tendría que ser protegido y educado el niño o la niña. Después le sigue la escuela. Cuando en el núcleo familiar te discriminan y en la escuela te degradan y ya se va más allá de la discriminación, el resultado es un ‘chico problema’. Entonces la lucha en Tandil está dada: queremos que se aplique la Ley de Educación Sexual Integral”, señaló Pernicone y anticipó que hoy no se cumple.
Buena apertura
Dentro de la organización del evento, rescató la apertura de la Municipalidad y el interés y apoyo de otras organizaciones de Tandil. “La semana pasada se firmó la declaración de interés social y cultural. Todos los concejales firmaron. No hubo abstenciones. Eso fue poderosamente llamativo para mí. Después se acercaron organizaciones a decirnos ‘vamos a participar’. Y organizaciones que no esperás. Entonces, creo que un encuentro provincial, con una marcha con actividad de tres horas en el centro, con 400 personas y distintas organizaciones puede ayudar a crear un hito para de ahora en más poder empezar a trabajar seriamente”.
Entre los objetivos de CED Tandil no está que la ciudad sea declarada Gay Friendly o que las banderitas por la integración reluzcan en las oficinas públicas. “Cuando leí ese proyecto nacional hace dos años, me acordé mucho de la Alemania en la época nazi. ‘Identifiquemos los comercios judíos con la estrella de David. Acá identifiquémoslo con la banderita LGBT’. No podemos permitir que se sigan creando guetos. El colectivo tiene que aprender a integrarse. Y la sociedad tiene que aprender que valés como persona y no por lo que hacés en cuatro paredes. Yo creo que el encuentro provincial va a dar muy buena base a nivel social. Ya con el solo hecho de la cantidad de organizaciones del distrito que están colaborando… hay una apertura. Dentro del respeto mutuo, dentro de lo que serían las sanas costumbres sociales. Respetémoslos y sí seamos firmes y pidamos respeto como ser humano. El resto es debatible”.
Trabajo integral
CED Tandil nació formalmente el 12 de junio de 2015. Es la primera organización que lucha por los derechos del colectivo Lgbtiq en Tandil y dos de sus tres fundadores tienen una larga experiencia de militancia en el Gran buenos Aires. La necesidad de contar con un espacio de este tipo en la ciudad era grande. Hoy, a casi un año de su creación, hay varias batallas en el horizonte. Es que además de buscar igualdad de derechos con igualdad de obligaciones, el desafío apunta a visibilizar las problemáticas del colectivo para comenzar a trabajarlas de manera integral. Todo en el marco del diálogo y el respeto.
“Nuestro trabajo es sentarnos, dialogar, demostrar que no somos una manga de locas que andamos por la calle con las plumas, sino que somos gente que labura, la mayoría estudiantes universitarios, algunos docentes, otros profesionales, psicólogos, licenciados. Demostrar que tenemos una vida normal y que lo que buscamos es no tener chicos expulsados de su familia de 13, 14 años que se corten los brazos porque le dijeron a la mamá o al papá que son gays. Buscamos no tener sufrimiento”, enfatizó Pernicone.
“El trabajo que tenemos es arduo”, aseguró, e hizo referencia a una lucha ganada el año pasado, se consiguió la implementación de la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, puntualmente, a partir del caso de un menor que se acercó al Hospital municipal por una consulta sexual y le exigieron la presencia de un padre o tutor.
“Para lograr que se implementara la atención primaria en lo que es sexualidad en jóvenes menores de 18 años estuvimos cuatro meses. Hasta el año pasado, que la ley cumplió 10 años, en Tandil no se aplicaba. Al flaco o la flaca que iba al Hospital a decirle al médico ‘mire doctor, tuve una relación sexual y no me cuidé porque era la primera vez’, ya de entrada le decían ‘bueno, pero andá a buscar a papá o mamá porque tienen que firmar la autorización para hacerte un HIV’. Eso hoy en día ya lo pueden hacer, pero nos llevó cuatro meses de trabajo y una intimación del Ministerio de Salud nacional”.
Otro de los pilares que sostiene CED Tandil es el de la contención. Hoy en día, por ejemplo, casi 30 chicos adolescentes menores de 18 años participan de un grupo en donde se encuentran con psicólogos que los acompañan y ayudan a estar mejor. Además, la ONG realiza talleres de diversidad sexual en la Unicén, en los barrios y en sociedades de fomento donde se habla de orientación sexual, de diversidad de género y se hace referencia a la terminología de inclusión -gay, lesbiana, bisexual, travesti, transexual, transgénero, intersexual y queer-. Se trata de espacios en donde se busca el debate y la reflexión. Y son todos talleres abiertos a la comunidad.
“Nosotros trabajamos sobre dos grandes áreas: la primera es la lucha contra la discriminación. La segunda es la contención de nuestro colectivo”, sostuvo Gustavo. “Hay registros que indican que el año pasado en Argentina se mataron 17 chicos por discriminación sexual. Perdimos 17 vidas. ¿Cuántas chicas trans fueron asesinadas? Lo hemos visto en todos los diarios. Diana Sacayán apareció muerta en Flores. ¿Por qué? ‘Ah, no, es por el ambiente en el que están’, se escucha. Bárbaro, pero ese ambiente también lo generamos como sociedad”, concluyó. u
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