Tandil ya es un Departamento Judicial al que sólo le falta la Cámara de Apelaciones
Los 36 años de la puesta en funcionamiento del Juzgado Civil y Comercial 1 de Tandil encuentran a la dependencia en un momento de plena actividad y con cambios trascendentes, según comentó el juez Pedro Valle.
El magistrado, además, se pronunció abiertamente por la creación de un Departamento Judicial con cabecera en Tandil y minimizó el calificativo de lento para los órganos locales, estimando que allí hay ?una parte importante de mito?.
El juez, desde hace once años a cargo del citado juzgado, consideró ?muy importante para Tandil la creación del Tribunal de Familia?, ya que ?si bien nos ha restado competencia, al mismo tiempo ha generado un polo donde atender -con personal especializado y elementos con los cuales no se contaba- una problemática muy seria, ya que existen problemas realmente importantes en el área de familia?.
Aclaró que ?hasta ahora hemos tratado de llevar adelante tales expedientes, pero costaba bastante trabajo, por más esfuerzos personales que se hicieran. De hecho, las causas remanentes quedan acá y todo lo nuevo está yendo a ese juzgado?.
No dudó en afirmar que la creación del Tribunal de Familia marcaba ?un punto de inflexión. Para Tandil es algo sumamente importante?.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa ?Cenicienta? de la Justicia
Al referirse al juzgado a su cargo, el juez Valle dijo que ?tratamos brindar el mejor servicio posible. Dentro de las dificultades edilicias de siempre, creo que se da una respuesta acorde y de hecho están ocurriendo cosas?, afirmó y ejemplificó que ?mirando a nuestro alrededor, vemos una cantidad de elementos nuevos que están llegando?.
Anunció que ?nos han renovado equipos de informática y hay una preocupación por mejorar lo que digo que es la Cenicienta del Poder Judicial: la rama Civil y Comercial, que siempre es la más postergada?.
Analizó que ?las quejas que pueda haber con respecto al funcionamiento de este sector no son las mismas que se sienten cuando el problema pasa por la inseguridad, por las penas o las condenas. Pero realmente es importante contar con elementos y gente?.
Valle recalcó que ?gracias a Dios en materia de personal no nos podemos quejar, porque hemos logrado una dotación importante. Además, está a punto de comenzar a funcionar el Juzgado Civil 3, si bien ya hace falta el cuarto. Pero, bueno, siempre hay que pedir un poco más…?.
Al analizar la estructura local, el juez se esperanzó en que ?algún día, tal vez, llegará el Departamento. Tandil ya es un Departamento Judicial al que sólo le falta la Cámara de Apelaciones, dada la cantidad de órganos que tiene en este momento?.
Entre la verdad y el mito
Para el juez Valle, al menos en su juzgado ?hay una parte de verdad y una de mito? en el concepto de lentitud en la Justicia.
Explicó que ?muchas veces la actividad o no de determinado proceso no depende de la actividad jurisdiccional. No hay que olvidarse que el proceso civil y comercial es a instancia de partes. Son las propias partes las que deben instar el procedimiento?, aclaró.
Acotó que ?muchas veces las razones (de las demoras) pueden ser de las partes o del trabajo en los estudios, por lo que no hay peticiones y hay expedientes que están parados mucho tiempo. Al no haber pedidos de despachos, no hay despachos?, dijo.
Sostuvo que ?es tiempo que no es imputable al juzgado. El juzgado tiene respuestas a determinadas cosas que son prácticamente automáticas. En lo que son despachos de trámite diarios, en este juzgado no demora más de tres o cuatro días, a lo sumo. Algún despacho un poco más complicado puede llegar a durar de siete a diez días y -por supuesto- cuando llegamos al momento de la sentencia ?llamado interlocutorio-, que tiene una importancia sustancial dentro del proceso, ese tipo de resoluciones puede llegar a demorar 30 ó 60 días como mucho. Y en los casos de las sentencias estamos en los plazos normales de 60 a 90 días?.
Enfatizó que ?desde nuestra óptica, estamos funcionando en término y bien. Muchas veces se pone como excusa al juzgado y no es el juzgado. Que ocurren problemas, que hay expedientes que se pierden dentro del movimiento diario o están mal encasillados, puede ocurrir?, admitió.
También mencionó expedientes ?que tienen mala suerte? y recordó la época en la que actuaba como abogado de parte. ?Había expedientes como que parecían que habían nacido con algún aura extraña, porque siempre tenían todos los problemas: se perdían, se mal encasillaban, o los despachos no eran los esperados?, comentó.
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