Temperley, el ?Gasolero? que también tocó fondo
En el caso del club del sur del Gran Buenos Aires, las malas administraciones lo llevaron a tocar fondo entre 1989 y 1991, cuando se decretó la quiebra y se dispuso la clausura de la entidad.
La desaparición del por entonces devastado Club Atlético Temperley hubiera sido un hecho, pero la pasión pudo más. El trabajo incansable de dirigentes, socios e hinchas impidió lo peor.
El equipo de fútbol fue condenado a jugar en Primera C, desde donde inició la reconstrucción en 1993. Un par de años después logró el ascenso a Primera B, y de inmediato saltó a la B Nacional. Duró poco en la segunda categoría y tuvo un nuevo ascenso en 1999, cuando tampoco pudo consolidarse.
Desde entonces, batalló en la B Metropolitana hasta que desató su gran festejo en los primeros minutos del pasado 9 de junio, cuando un gol de Ariel Rojas en el minuto 89 y dos atajadas de Federico Crivelli en los penales le permitieron postergar las ilusiones de Platense.
Entre las décadas del '70 y '80, Temperley pasó ocho temporadas en el fútbol grande dentro de la era profesional. Su primer ascenso fue en 1974, empatando 1-1 con Unión de Santa Fe, en Junín. El segundo, en 1982, en una interminable definición por penales con Atlanta, que terminó 13-12 para los “celestes”, en cancha de Huracán.
En ambos casos, Temperley permaneció durante cuatro años en el fútbol grande. En el primer tramo, se ganó el mote de “Gasolero”, por haber formado un equipo con escasos recursos económicos y alto rendimiento en la cancha. En el segundo ciclo cumplió su mejor campaña, al ser semifinalista del torneo Nacional de 1983. Lo postergó Estudiantes de La Plata, a la postre campeón, al ganarle 3-1 en tiempo suplementario.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSus orígenes
Como tantos clubes, nació por un grupo de jóvenes que se juntaban a jugar al fútbol y decidieron darle un marco más formal. Fue fundado bajo el nombre de Centenario, el 1 de noviembre de 1912, y pasó a llamarse Temperley recién en 1921.
Con las dos
Varios futbolistas jugaron en Temperley y Ramón Santamarina. El talentoso uruguayo Hugo Nelson Lacava Schell era un símbolo del equipo del Gran Buenos Aires y llegó para reforzar al aurinegro en el Nacional de 1985.
El camino inverso recorrió José Luis Ducca, histórico golero del conjunto tandilense. Tras jugar ese Nacional, el nacido en La Dulce fue transferido justamente a Temperley, que militaba en Primera División.
Otros jugadores que vistieron ambas casacas son Walter Oudoukian y Emmanuel Giménez.
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