?Tengo una felicidad que no me entra en el cuerpo?
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
María Irigoyen atravesó el viernes una de las satisfacciones más grandes de su carrera deportiva. La tenista tandilense obtuvo en los Juegos Panamericanos de Guadalajara la medalla de oro en dobles, junto a Florencia Molinero.
Tras la final ganada sobre la dupla estadounidense (Irina Falconi-Christina McHale), Irigoyen manifestó: "La verdad es que todavía no caigo de lo que logramos. Tengo una felicidad terrible que no me
entra en el cuerpo. Seguro que con el tiempo le vamos a dar la verdadera dimensión".
La tandilense espera que este logro "ayude a que los dirigentes del tenis apoyen un poco más el tenis femenino".
"Estamos opacadas porque hay muy buenos jugadores entre los varones, y se entiende que se les dé más apoyo, pero no hay torneo para las chicas que recién comienzan en Argentina y se tienen que ir a jugar al exterior para crecer", enfatizó.
Por su parte, Florencia Molinero aseguró que la conquista fue cerrar "una semana perfecta" y se mostró feliz de "llevarla a Argentina".
"Fue la mejor forma de coronar una semana increíble. Los Panamericanos fueron una experiencia nueva, conocer a los atletas, vivir en la villa", comentó Molinero, que con la victoria en la final de dobles se quitó el sabor amargo de haber perdido el partido por la medalla de bronce en individuales.
Según la rafaelina, de 22 años, "llevar una medalla, más de oro, a Argentina es genial" y agradeció "el apoyo de todos los compañeros que se quedaron a apoyar pese a que perdieron, en algunos casos en primera ronda".
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios