Testigos complican la situación del imputado por el homicidio del comerciante Luis Cano
Ayer comenzó el juicio oral y público que se le sigue a Guillermo Nicolás Sánchez por el crimen del comerciante Luis Cano, ocurrido el 12 de diciembre de 2008, y por una causa acumulada, caratulada “Hurto”.
Catorce testigos declararon ante el Tribunal Oral en lo Criminal de Tandil, integrado por los magistrados Guillermo Arecha, Agustín Echevarría y Pablo Galli. Desde la sala siguieron atentamente el desarrollo del debate familiares de Luis Cano, entre ellos su esposa y su hijo.
Pasadas las 14, los jueces informaron que el debate continuará el próximo lunes 11 de abril desde las 9, cuando expondrán varios testigos y, posiblemente, se realizarán los alegatos. Entre las personas más relevantes para la causa, resta escuchar al menor que ya fue condenado por este hecho y a la propietaria de la vivienda en donde apareció la mochila utilizada durante el atraco.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMorey manifestó que a partir de las pruebas incorporadas por lectura al juicio y de los testimonios quedará demostrado que el 12 de diciembre de 2008, a las 21.12, Sánchez “ofició de campana” para lograr la impunidad del robo llevado adelante por un menor de edad y facilitar su fuga, y que ambos actuaron con previo acuerdo y distribución de roles.
También describió que llegaron hasta las inmediaciones del comercio ubicado en Ezeiza 1060 en una Cerro 150 cc, que fue solicitada a préstamo a Mauricio Fernando Núñez. Mientras Sánchez permaneció sobre la moto, estacionada en Necochea entre Ezeiza e Ituzaingó, el menor se dirigió al local.
Morey relató que el menor ingresó al comercio con un arma y le apuntó a Luis Cano, a quien intimidó. La víctima le pidió a su esposa Isabel Clemente que le diera la plata, quien obedeció y puso el dinero de la caja registradora sobre el mostrador.
Además, el fiscal sostuvo que el menor se apoderó de un porta documentos, y entonces Luis Cano le solicitó que no se lo llevara. En ese momento, el menor le apuntó a la esposa y Cano intentó arrebatarle el arma. En el forcejeo, un disparo dio en el cielorraso y provocó la desestabilización del comerciante. En esa situación, el asaltante disparó sobre el rostro de Cano y el proyectil ingresó por el mentón, dañó los tejidos y le provocó una hemorragia con insuficiencia respiratoria que lo condujo a la muerte por un paro cardíaco.
El doctor Flavio Manzalini, que representa a la familia Cano como “particular damnificado”, adhirió a la postura del ministerio público fiscal.
El fiscal informó que consensuó con el defensor Carlos Kolbl incorporar por lectura todas las pruebas vinculadas a esa causa, a la que caratuló como “Hurto” y colocó a Sánchez como coautor.
Las defensas
Al mismo tiempo, planteó la nulidad absoluta de reconocimiento de cosas que se le solicitó a la damnificada, por entender que en el procedimiento se violaron las normas. Kolbl cuestionó que se le presentó un único teléfono, no se le pidió una descripción previa y tampoco se notificó a la defensa sobre este paso.
“Debo insistir que nos encontramos frente a una violación del derecho de defensa”, sostuvo el letrado e infirió que si se parte de una prueba ilegítima, toda la investigación es cuestionable.
Por su parte, la representante legal de Sánchez en el homicidio, Marcela Marderwald, aseveró que “no existen elementos de convicción y que el menor ha actuado con otra persona”. Por este motivo, pidió la absolución.
un sobreseimiento
En cuanto al menor, a principios de diciembre de 2009 el Tribunal de Menores lo encontró responsable de “Homicidio en ocasión de robo” y determinó que quedará alojado en el Instituto Lugones de Azul hasta que cumpliera los 18 años.*
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