Tierra de nadie
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl martes a las 10 de la noche salí de Supermercados Monarca, en calle San Martín, y observé, atónita, como un señor (de algún modo debo calificarlo y no quiero ser irrespetuosa) golpeaba mi auto en su afán por salir.
Obviamente, lo increpé y le pedí por favor que no lo hiciera más porque me lo estaba rayando. Detuvo el motor de su Torino negro, se bajó del mismo y cuando vio que efectivamente había dañado la pintura de mi vehículo, se limitó a decirme: ?Seguro, no tengo, y plata tampoco, así que si tenés ese auto, seguro que también tenés plata. Arreglalo?.
En verdad, no creo -eso espero-, al menos que el arreglo sea muy costoso, pero me da mucha bronca que a quienes circulamos a bordo de vehículos en buenas condiciones nos detengan, nos multen si olvidamos colocarnos el cinturón o si tenemos un foco quemado, o si no cumplimos con la VTV, o si no colocamos tarjeta de estacionamiento, y en cambio dejen circular autos desvencijados, por supuesto no verificados, y encima conducidos por personas que ni siquiera se molestan en pagar el seguro obligatorio.
Al señor (lo sigo llamando de esa manera aunque no lo merezca) que el martes rayó mi auto, se burló de mí y de las leyes, simplemente le deseo que algún día un inspector responsable lo detenga y lo infraccione. Igual, no es consuelo. No sólo hará un bollo con la multa; seguirá circulando como si nada, riéndose de la gente y aprovechándose de su supuesta pobreza, que por supuesto no le deseo y que, si así es, lamento. Lamento tanto, como que continúe poniendo en peligro a los demás autos y peatones.
DNI 25.739.828
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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