?Todos leemos? cumple dos años de vida y hoy los celebrará en el Hospital de Niños
Hoy a las 11 se festejarán dos años de realización del proyecto con un encuentro de lectura en el Hospital. Estarán presentes autoridades locales, voluntarios y público.
Además, los lunes 11, 18 y 25 de abril, a las 14.30 se realizará la capacitación para nuevos voluntarios que quieran sumarse al proyecto en la Sala Abierta de Lectura.
El 29 de abril a las 18 habrá una charla abierta a la comunidad, también en la Sala Abierta de Lectura, llamada “Un cuento como remedio del alma”, a cargo de María de los Angeles Iervolino, coordinadora del proyecto de lectura en el Hospital Garrahan. La misma tendrá entrada libre y gratuita.
El 30 de abril a las 10 habrá un taller para voluntarios que están participando en el espacio, a cargo de María de los Angeles Iervolino.
El 7 y 8 de mayo se viajará a la Feria del Libro de Buenos Aires para realizar compra de libros, de manera que se pide a los voluntarios enviar listados de libros sugeridos para este espacio.
Finalmente, el 27 de mayo se dictará un taller para voluntarios que están participando de Todos Leemos, a cargo de Marcela Carranza, especialista en literatura infantil y juvenil.
-Comienza otro año de lectura en el Hospital de Niños…
Valeria Rabal: -Sí, venimos cumpliendo dos años desde que se inició el proyecto, desde que nos fuimos reuniendo, conociendo y ajustando las ideas, para que hoy tengamos un espacio de lectura diaria en el Hospital de Niños.
-El espacio está a cargo de voluntarios que han sido formados con ese fin…
-Exactamente. Durante el año pasado se hicieron tres capacitaciones, donde se acercó numerosa cantidad de personas y hemos tenido una muy buena respuesta respecto al compromiso, porque todos los días los espacios están llevados adelante por voluntarios que han sido formados en estas capacitaciones, que funcionan con total independencia, lo que era uno de los objetivos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-Hay una selección de libros muy interesante para desarrollar de esta tarea,..
Rosana Goyeneche: -Esto es parte de lo que se va realizando en la capacitación. Nosotros tenemos experiencia en lo que es selección de material y la idea es brindar libros de calidad. Como empezamos con un fondo muy pequeño, tratamos de que los libros que están, garanticen la calidad literaria.
-¿Cómo ha sido la recibida de los nenes?
Rosana Goyeneche: -Eso es algo que siempre nos sorprende. Si bien sabíamos que estaba la inquietud de algunas mamás que concurrían, y propusimos resignificar el tiempo y espacio de espera para generar la oportunidad de acercar los libros a la familia y a los chicos, esto se ha ido sosteniendo con muy buena respuesta.
Lo que nosotros queremos es ir profundizando la capacitación en este espacio, por eso estamos haciendo la promoción. Queremos convocar a nuevos voluntarios a las nuevas capacitaciones, y después profundizar con la gente que ya viene participando del proyecto con especialistas.
-¿Cómo se participa desde la Fundación del Hospital de Niños y desde la Escuela Domiciliaria?
Eva Lischner: -Yo participo desde la concepción del proyecto, como Fundación del Hospital de Niños. No en vano pasé más de diez años por la Sala Abierta de Lectura. Y hablando con las chicas de la sala se comenzó a pensar en este proyecto.
Marcela Zétola: -Yo soy docente de la Escuela Hospitalaria Domiciliaria. Las tres instituciones participamos del proyecto que, en principio, habíamos presentado como tres ideas separadas sobre la misma temática, aunque eran bastante parecidas. Afortunadamente nos pudimos reunir para trabajar en conjunto.
-¿Cómo responden las familias a esta actividad?
Marcela Zétola: -La verdad que muy bien, porque ni bien nos ven sacando las mesitas y las sillas, y poniendo los libros, los chicos se acercan. Las familias también se suman, les leen a los nenes… es muy lindo. Hay chicos que te ven y dicen ‘otra vez los libritos’, ‘¿Me leés?’, sabemos que nos esperan.
Eva Lischner: -Me parece fantástico que los niños le llevan los libros a los adultos que están con ellos y, a veces, uno se encuentra que están con los papás leyendo los cuentos, lo que realmente hace a la resignificación de ese espacio de espera.
Celina Rojo: -Nosotros no sólo queremos que los chicos lean, sino que vean a sus padres leyendo y que los papás también puedan ver cómo los nenes disfrutan de la lectura. Nuestro deseo es que compartan.
-¿Hay material para todas las edades?
Celina Rojo: -Sí, y además, incorporamos material para adolescentes y adultos, de manera que es un espacio de lectura para todos.
-¿Niños de todas las edades muestran interés?
-Nos pasó algo muy llamativo que es que, si bien está la televisión prendida, en cuanto ponemos las mesitas, las sillas y los libros, automáticamente se convoca, todos se acercan.
Eva Lischner: -En una oportunidad estuvimos en la guardia, donde se supone que el nene tiene alguna dolencia especial, pero cuando veían los libros se olvidaban de todo.
-Hay muchas prácticas vinculadas con la lectura: el que lee solo, el que quiere leer en voz alta, el que comparte…
Valeria Rabal: -Nosotros vemos cómo nos relacionamos con las prácticas sociales de la lectura. Hay nenes que nos dicen, por ejemplo ‘este libro me lo leyó la señorita en el jardín’ y encuentra otro de la misma colección. Esto es importante, porque esto da vida a la literatura que circula en la sociedad.
-¿Qué actividades desarrollarán este año?
Valeria Rabal: -En principio, con la idea de celebrar los dos años del proyecto, hoy vamos a implementar el espacio, como se hace siempre, pero con algunos aditivos especiales, tal como una vez por mes tenemos por costumbre hacer.
Además del espacio de lectura suelen venir narradoras, o se propone una actividad plástica, de música. Invitamos a otros voluntarios que hacen otro tipo de actividad, porque todos forman parte del arte.
Hoy están invitados todos los que quieran compartir el espacio en la sala de espera, para conocer cómo trabajamos y quizá animarse para comenzar como voluntario.
Celina Rojo: -Mostraremos lo que hacemos habitualmente, para que pueda valorarse públicamente.
-Si alguien quiere colaborar con donaciones, libros, materiales o voluntario, ¿cómo puede sumarse?
Celina Rojo: -Se pueden comunicar con la Sala Abierta de Lectura, con la Escuela 502 Hospitalaria-Domiciliaria, o con la Fundación Hospital de Niños Debilio Blanco Villegas, las tres instituciones que trabajamos en esto.
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