Todos miran a Moreno, mientras Cristina define el futuro de un INDEC cada vez más desacreditado
En los últimos días creció fuerte la versión de que al frente del ente oficial de estadística se buscaría designar a un economista de larga trayectoria y antecedentes, e incluso trasladar al INDEC de la órbita de Economía a la de la Presidencia de la Nación o de la Jefatura de Gabinete.
La situación de Moreno y su manejo del organismo se complicó en las últimas horas luego de que los propios dirigentes, empresarios y sindicalistas alineados con la política oficial criticaron la falta de veracidad en las cifras del organismo. Una crítica que llamó la atención fue la del titular del Banco Provincia, Guillermo Francos, quien dijo que el comportamiento de Moreno perjudica a la Presidenta.
Se supone que Francos habló con la autorización de Daniel Scioli, el ex vicepresidente y actual gobernador bonaerense, un hombre clave en el andamiaje de poder del kirchnerismo. Igual, Moreno parece seguir contando con el decisivo respaldo del ex presidente Néstor Kirchner, quien mantiene influencia directa sobre distintas áreas del Gobierno nacional. Pero en los mercados se esperanzan en que la presidenta Cristina Kirchner no mantenga el mismo apego hacia su secretario de Comercio, y busque dar un giro de timón en el INDEC que la reconcilie con los sectores de poder económico.
El INDEC perdió toda credibilidad para inversores y empresarios privados, que realizan sus planes de negocios utilizando estimaciones de consultoras privadas, las cuales señalan que la inflación real triplica a la oficial. También despierta recelo entre la gente de la calle, que ve cómo todos los días suben los precios de los alimentos y otros bienes de la canasta básica, mientras el organismo informa, como ocurrió en julio, que bajaron. Así, mientras desde el organismo estiman una inflación de un dígito para este año, las consultoras hablan de un costo de vida del 26 por ciento.
Como ocurrió con el dólar en distintos momentos de la historia económica de la Argentina, en el país ya existe un costo de vida “oficial” y otro “paralelo”, lo cual aparece insostenible en el mediano plazo. Desde distintos sectores vienen señalando la necesidad de que se produzca un sinceramiento de la inflación, para que los principales actores económicos puedan proyectar sus planes de negocios.
También alertan que la falta de una referencia cierta en el INDEC está provocando una aceleración de las expectativas inflacionarias, porque ante la duda los sindicatos aumentan cada vez más sus pretensiones. Esto podría derivar en una puja salarial que termine de complicar el escenario económico post devaluación, ya de por sí difícil si se tienen en cuenta los fuertes vencimientos de deuda que tiene la Argentina para el año próximo.
En este complicado escenario, una de las medidas que se podría aplicar es que el INDEC abandone la órbita del Ministerio de Economía -del cual, en los papeles, depende Moreno- para reportar directamente a la Jefatura de Gabinete. Precisamente, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, admitió que el INDEC debía volver a tener credibilidad.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios