Tomás Olano encabeza la conformación del Ensamble de Música Contemporánea
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El Ensamble de Música Contemporánea tiene como propósito la interpretación y difusión de la producción musical actual, tanto de compositores de la ciudad, como del territorio nacional e iberoamericano. No sólo se aboca al marco del concierto tradicional sino a diversas propuestas como lo son la música incidental o las presentaciones multimedia.
Acerca de Tomás Olano
En 1994 comenzó sus estudios de piano con la profesora Susana Tolosa en el conservatorio Isaías Orbe. De 2002 a 2008 cursó sus estudios en composición en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, teniendo como profesor a Mariano Etkin, Carlos Mastropietro y Cecilia Villanueva. Actualmente se encuentra realizando la tesis de la licenciatura.
Entre sus obras, se encuentra el estreno de “Chakra” en el Teatro Argentino de La Plata, juntamente con compositores de Brasil, España, México y Portugal, en el marco del “III Encuentro Internacional de Producción Artística en Formato Digital”. Han interpretado sus obras el ensamble “Mariano Drago” de la Universidad Nacional de La Plata y diferentes agrupaciones corales e instrumentales de la provincia de Buenos Aires. A fines de 2010 volvió a radicarse en Tandil, donde actualmente dirige la artística de la productora radial La Parrhesía y es director musical de la productora para medios audiovisuales Cifuncho, creada en 2006. También trabaja como docente en el ámbito privado.
Razones del ensamble
Dice Olano, que Tandil cuenta con reconocidos grupos camarísticos, coros y diversos instrumentistas, pero ninguno de ellos aborda el repertorio camarístico contemporáneo y esto se debe “a los mismos problemas que surgen en otras ciudades; inconvenientes ligados a los espacios de fomento e instituciones que promocionen la actividad, como así también la falta de difusión y desconocimiento de las autoridades responsables de guiar e incentivar las numerosas y diversas expresiones artísticas que la ciudad manifiesta”.
Un ensamble no es un cuerpo rígido de instrumentistas que tocan siempre y en todo momento. Se abordan obras para solistas, dúos o sextetos. “Incluso en una misma obra un músico tendrá marcada una acción gestual o de movimiento en la que puede prescindir de su instrumento principal, el cuál estudió con esmero y por largo tiempo. El instrumento musical es un objeto inanimado, lo mismo que una columna o una silla; hay más fuentes sonoras que hombres y mujeres en el mundo, la forma que un artista comunica sus ideas es ajena a un esquema preestablecido y repetitivo de formas y estructuras, aunque éstas puedan ser reutilizadas y reinventadas en búsqueda de un nuevo concepto sonoro”, aseguró Olano.
Estas formas de manifestación artística exigen un esfuerzo por parte del músico: “Desaprendernos de los vicios del instrumento, que han sido estudiados y calificados honrosamente por el sistema educativo formal, puede llevarnos el mismo tiempo que demoró su aprendizaje. Lo importante es poder controlarlos y ejecutar la música a conciencia, no que la motricidad y el instrumento nos controle”.
Acerca de la contemporaneidad
Otro punto que cabe destacar es la convivencia que cada uno tiene con la música. El proceso de adaptación a las nuevas expresiones exige un recorrido y un replanteo de la sensibilidad musical. Por ejemplo, “sentarse a escuchar durante 30 minutos un sonido constante, sin interrupciones, con altura indefinida y con determinada variación tímbrica, nos alienta a comprender los procesos de la creación musical desde otro punto de vista, con una visión del mundo renovada”, asegura Olano. Y agregó que “Hay un repertorio inabarcable de obras que nos pueden ofrecer esto, y a fuerza de ser contemporáneo, se vienen trabajando desde hace 130 años. En ‘Apariencia y realidad en la música del siglo XX’, Mariano Etkin se preguntaba hasta cuándo seguirían siendo contemporáneos compositores como Webern, Cage, Ligeti, y cuándo pasarán a entrar en los clásicos del siglo XX Stravinski, Berg y Varèse, ya bien alejados de la contemporaneidad musical. Etkin cita a compositores europeos, pero el mismo ejemplo puede darse para compositores argentinos como Enrique Belloc, Juan Carlos Zorzi, Mario Perusso, Julio Perceval, Carlos Sufren, Honorio Siccardi, Carlos Florián y José Marti Llorca, entre muchos otros. No conocer alguno de estos apellidos, al menos para un músico, es haber ignorado el quehacer musical del siglo XX y XXI en el propio lugar donde se vive. Ya sea por la falta de difusión, ocultamiento consciente o inconsciente por parte de los promotores de la cultura, ignorancia de las autoridades educativas o falta de preparación docente en el área de la investigación, todo músico tiene una obligación con su par, con sus educadores, con quienes lo precedieron, de difundir y promover el arte y el conocimiento que han aportado al desarrollo de la cultura”.
Misión del ensamble
La idea del ensamble es abordar determinadas obras que exploten los recursos instrumentales hasta llegar a niveles de ruido, “a partir de modulaciones tímbricas y la descomposición espectral del sonido, sin caer en las reproducciones de la vanguardia foránea y espectralista de Dufourt, Grisey o Tristán Murail que ya han trabajado éstos aspectos de la música y merecen tanto su difusión como su reconocimiento”, indica Olano.
Además, expresó que “Es necesario que redescubramos nuestra sensibilidad para con la música, que nos reencontremos con nuestros músicos y sus obras, repartidos a lo largo de toda Latinoamérica, y tomar conciencia de que la falta o la no promoción de determinadas manifestaciones artísticas produce indefectiblemente desequilibrio en la sociedad”.
La convocatoria
La invitación a participar de este ensamble se encuentra abierta tanto para compositores, directores e intérpretes, jóvenes y adultos, y para todos los niveles. No hay pruebas de ingreso, lo único que el Ensamble solicita es predisposición al trabajo en grupo y haber tenido algún contacto con la escritura musical, a los fines de interpretar las ideas que han llevado al papel los compositores. Aquellos que lo requieran tendrán espacios de práctica individual y todo el tiempo necesario para sentirse cómodos con su instrumento y su particella.
Los ensayos comenzarán el sábado 18 de febrero de 2012 a partir de las 19. Los interesados pueden contactarse vía correo electrónico a ensambletandil@hotmail.com o llamar al 153-17459.
También en Facebook pueden encontrar el usuario EnsambleTandil.
La convocatoria es permanente y se encuentra abierta para los siguientes instrumentos: vientos-madera (flauta, oboe, clarinete, fagot, saxos, etc.); vientos-metal (corno, trompeta, trombón, tuba, etc.); cuerdas (violín, viola, violoncelo, contrabajo); coreutas, percusión, piano y guitarra criolla e instrumentos autóctonos y de distintas procedencias.
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