Trabajadoras sociales paran ante el reemplazo de una profesional por una funcionaria política
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Las profesionales que dependen de la Secretaría de Desarrollo Social del Municipio iniciaron ayer un paro total de actividades por tiempo indeterminado en repudio del desplazamiento y reemplazo de una de las empleadas de carrera que estaba en la Coordinación de Centros Comunitarios por personal político.
Si bien el disparador fue esta medida impuesta desde el Ejecutivo que resintió la estructura con la que se venían desempeñando las profesionales, reclamaron por el manual de funciones y el éxodo de personal a partir de los magros salarios.
En plena protesta en la esquina de Arana y 4 de Abril, explicaron que el miércoles pasado la encargada de coordinar a los trabajadores sociales de los centros comunitarios fue separada de su función sin explicaciones convincentes.
“Desplazaron a una compañera, le quitaron la función y desconocieron toda la trayectoria que tiene de trabajo. Pusieron a alguien que no tiene la mínima idea. Reemplazan a una compañera con una persona que no tiene formación para nada, o sea, el secundario te habilita a hacer cualquiera”, cuestionó una de las manifestantes.
En la sede de la Secretaría de Desarrollo Social enormes carteles pregonaban consignas como “basta de desplazar a los trabajadores de sus funciones por puestos políticos”, “no al abuso laboral” y “basta de atropellos”.
En el lugar también se hicieron presentes profesionales nucleados en el Colegio de Asistentes Sociales o Trabajadores Sociales y de la carrera que dicta la Unicén.
Cuestiones de
fondo y de forma
Una treintena de trabajadoras, entre bombos y cánticos, cuestionó concretamente que hayan desplazado a una trabajadora social con 23 años de carrera por otra persona que arribó “por designación política” bajo el argumento de una reestructuración.
Las empleadas hablaron de un atropello a sus derechos y criticaron que ni siquiera tuvieron una comunicación formal de los cambios, que se dieron a partir del pase de Guillermina Cadona de la Dirección de Juventud a la de Desarrollo Social. En ese lugar estaba Natalia Martignoni, que ahora conduce la Dirección de Integración y Extensión Comunitaria, en reemplazo de Liliana Echeverría que está de licencia.
Luego de los cuatro cargos políticos (contando al secretario y al subsecretario), se ubicaban los funcionarios de carrera, entre ellos la profesional que fue desplazada.
Los movimientos dentro de la Secretaría de Desarrollo Social se produjeron el lunes pasado, “el mismo día que asumió la nueva directora”.
“El cargo pertenece
a una colega”
Virginia Gardey, una de las manifestantes, aclaró que “la coordinación de los centros comunitarios comienza con esta gestión. Primero estaba a cargo de Natalia Martignoni, como licenciada en trabajo social; luego Alejandra Rocha y desde 2007 está Nancy Enríquez, entonces es un cargo que desde hace un tiempo pertenece a una colega, a una trabajadora social, un cargo de carrera”.
Junto al resto de sus compañeras, expresó que el puesto es “sumamente necesario” y que Nancy Enríquez, la trabajadora social desplazada, lleva 23 años de trayectoria en el Municipio.
“Cada director arma su equipo técnico, pero no podés correr a quienes estaban y, en realidad, la función que le otorgaron es ir a colaborar con alguna de nuestras compañeras que son coordinadoras de los centros comunitarios”, explicó Virginia Gardey.
Una vez que Nancy Enríquez tuvo la fundamentación escrita de que su desplazamiento se debía a una reestructuración, las profesionales recurrieron al Sindicato de Trabajadores Municipales, que las apoya en el paro.
Un disparador
del malestar
“Ahora justo se sumó lo de Nancy, pero nosotros venimos con varios reclamos. Uno es basta del éxodo de trabajadoras sociales, que se van por las condiciones laborales porque no es en sí por el trabajo, nosotros nos formamos para esto”, indicó Virginia Gardey, quien enumeró las razones de la huelga.
Agregó que “esta gestión ha sumado instituciones descentralizadas en las que se necesitan trabajadoras sociales para cumplir esa función”. Aunque, pese a esa situación, durante los dos gobiernos del intendente Miguel Lunghi unas 45 profesionales se fueron de Desarrolló Social. “Todo el tiempo se van y entran otras”, indicaron las manifestantes.
“Pedimos que todas estemos dentro del Estatuto Municipal como mensualizadas y después que pasemos a planta”, resumió Virginia Gardey y explicó que “estamos trabajando para que exista un manual de funciones con las categorías que correspondan. Nosotras somos colegiadas, dependemos del distrito de Azul; tenemos una ley profesional con incumbencias y parte de esas incumbencias no estaban contempladas por el manual de funciones propuesto por la gestión”.
Otro punto importante radica en que la mayoría de las trabajadoras sociales están encuadradas dentro de la categoría 8 y ganan 1.600 pesos por mes en mano por 35 horas semanales.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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