Trabajo infantil: ONG propone “mirar más allá” para conocer la situación de 1,5 millones de chicos argentinos
La entidad tiene en sus programas que apuntan a la inclusión a 4.500 niños en situación de trabajo infantil o en riesgo de ingresar en 20 localidades distribuidas en distintas partes del país.
Según explicó Soledad Gómez, gerente de Area Inclusión Social, Soledad Gómez, los voluntarios que conforman la ONG apuntan a "los sectores vulnerables para que tengan conciencia de su condición de ciudadanos".
"El trabajo infantil no es únicamente lo que uno ve en la ciudad", advirtió, al señalar que la mayoría de las situaciones se desarrolla en el ámbito rural.
"Los chicos trabajan en la cosecha como una situación cotidiana, con arraigo cultural, y porque se trata de trabajo a destajo, donde lo importante es sumar más manos para producir en cantidad. Nuestra tarea es convencerlos a los padres que sus hijos pueden tener oportunidades distintas a las que ellos tuvieron", cuenta la directiva.
En los centros de Conciencia, una entidad fundada en 1982 que se mantiene con aportes privados, además del trabajo de 3,600 voluntarios y 760 socios activos, a los chicos se les inculca autoestima y se les proporciona ámbitos de recreación, además de propiciar su reingreso a la escuela, mientras que a los padres se les ofrece talleres para que amplíen sus posibilidades laborales.
"Algunos entran y nunca miran a los ojos cuando hablan. Después salen opinando y discutiendo", dice orgullosa Gómez, en una entidad que plantea la instalación de "el trabajo infantil entre las cuestiones prioritarias", ya que se trata de una práctica que tiende a la violación de derechos, a la pobreza y la inequidad.
El funcionamiento de los centros, que muchas veces trabajan en cooperación con las Copreti, implementadas por el Ministerio de Trabajo de la Nación con el mismo fin crean nuevos desafíos, como la instalación de los llamados "talleres de cosecha".
Es que los padres, cuando los hijos dejan de trabajar en el hogar y en el cuidado de los más pequeños, no tienen donde dejar a éstos, por lo que demandaron la creación de los jardines, explicó María Figueras Bielsa, vicepresidenta de la entidad.
El trabajo infantil, que en la ciudad se representa principalmente en el "cartoneo" y la mendicidad, está prohibido hasta los 15 años, inclusive.-
La Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANNA), realizada en forma conjunta por el Ministerio de Trabajo y el INDEC, estimó en 193.095 los niños de 5 a 13 años que trabajan y en 263.112 los de entre 14 y 17, aunque se estima que si se añade los que realizan tareas domésticas los resultados ascienden a 1.503.925.
Entre otras consecuencias, por lo general, los niños que trabajan no asisten a la escuela o tienen bajo rendimiento, no disfruta de momentos de juego y recreación, puede sufrir problemas de salud a causa de la continua exposición a riesgos físicos y pierden sus roles de menores frente a los padres, una serie de factores que "reproducen el círculo de pobreza".
Conciencia exhibe como resultado de su trabajo que el 95 por ciento de los niños que asistieron permanecieron en la escuela y el 47 por ciento redujo las horas dedicadas al trabajo entre otros logros.
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