Tras dos violentos asaltos, hubo un cambio de titular en la Jefatura Distrital de Policía
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Luego de algunas horas de confusión y de informaciones cruzadas, al cierre de esta edición se confirmaron oficialmente los cambios en la Jefatura Distrital de Policía, que se produjeron un día después de que se registraran dos violentos asaltos que conmocionaron a la ciudad.
Anoche, en diálogo con este Diario, el jefe Departamental Claudio Ilunday indicó que “no es un cambio en la Jefatura Distrital. A los efectos de optimizar el servicio, el comisario inspector (Horacio) Spikerman, que estaba cumpliendo funciones en la Departamental, pasó provisoriamente a ocupar el cargo que estaba llevando adelante (Fabián) Rodríguez que estaba provisorio ahí”.
Inmediatamente, adelantó que “Rodríguez sigue trabajando en el distrito, lo que pasa es que se buscó jerarquizar la función”.
Ilunday, que anoche estaba reunido con el jefe de la Zonal Centro Fabián Pagge, descartó una posible vinculación entre los dos violentos asaltos que fueron denunciados el lunes con los movimientos en la cúpula de la policía.
Inmediatamente, reiteró que “se busca optimizar la función acorde a la jerarquía” y argumentó que “Rodríguez es comisario y Spikerman es comisario inspector”.
Las hipótesis
Entres la madruga del domingo y la mañana del lunes se conocieron dos violentos robos. El primero ocurrió en Rodríguez y Machado, donde golpearon a Irma (85 años) y Osvaldo Ciancio (82) y les sustrajeron varios miles de pesos.
Cerca de las 8.30, dos personas ingresaron al domicilio de avenida Perón 1113, agredieron con un fierro a Norberto Arnaldo De la Canal y le robaron entre 40 y 50 mil pesos.
Hasta anoche, no se había logrado dar con los autores de estos preocupantes delitos, aunque reinaba el optimismo en las filas de la policía.
“Se está volcando el máximo de personal y medios a la calle, tendientes a hacer la prevención, teniendo en cuenta que los dos hechos podrían guardar relación por la distancia entre uno y otro; la particularidad en cuanto a su forma, su modo de ejecución; la cantidad de delincuentes que llevaron a cabo la acción”, explicó Ilunday.
Y agregó que “por otro lado, se barajan un par de hipótesis, que se están trabajando porque es reciente, pero todavía no tenemos ningún elemento en concreto sobre la identidad de los autores”.
De todos modos, sostuvo que “hay mucha preocupación y mucha confianza. Estos hechos preocupan a la fuerza porque son violentos, a los cuales uno no puede acostumbrarse”.*
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QUEDO INTERNADO EN EL HOSPITAL
Declaró uno de los asaltados
que fue salvajemente golpeado
Ayer al mediodía, mientras permanecía alojado en la Guardia del Hospital Ramón Santamarina, la policía le tomó declaración a Norberto Orlando De la Canal, el hombre de 62 años que padeció un violento asalto el lunes por la mañana, en su vivienda de avenida Perón 1113.
Según trascendió, el hecho se registró cerca de las 8.30. La víctima se había levantado cerca de las 6, al escuchar que se abrió el portón de su casa en medio de la fuerte tormenta, y tomó unos mates.
Minutos después, Horacio De la Canal salió de la cocina hacia el garaje, donde estaba su automóvil, y fue sorprendido por dos personas que le pegaron con un objeto contundente, que podría haber sido un fierro.
Una vez que lograron reducirlo, lo maniataron y se dedicaron a revisar minuciosamente la vivienda, que quedó toda revuelta.
Mientras le pedían dinero, le aplicaron otros golpes en la cara, por los que ayer el hombre permanecía internado en el primer piso del centro asistencial público.
Finalmente, los delincuentes le robaron entre 40 y 50 mil pesos y lo dejaron atado. Recién a las 17.30, el hombre fue rescatado de su vivienda y en un primer momento contó que había sufrido la pérdida temporaria del conocimiento.
Entre las hipótesis que se manejaban hasta ayer, se indicó que podría tratarse de un ajuste de cuentas, ya que la víctima se dedicaría a prestar dinero.
Uno de los indicios llamativos es que los presuntos autores del atraco habrían llamado al servicio de emergencias 101 para que la policía acudiera a liberar a De la Canal.
Mientras la víctima, en medio del malestar físico y el temor, se recuperaba en el Hospital, la policía no había aún logrado dar con más testigos que pudieran aportar datos a la investigación.*
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