Tras el caso del joven que mató a un perro, un grupo de vecinos marchó y entregó un petitorio
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El caso que protagonizó un adolescente de 13 años, que mató a un perro con un cuchillo, lo filmó mientras agonizaba y lo colgó en las redes sociales, tuvo un nuevo capítulo en medio de los debates y las polémicas.
Es que este hecho, que captó gran atención a nivel local y que traspasó las fronteras de la ciudad, movilizó a un grupo de defensores de los derechos de los animales, que ayer por la tarde se congregó frente a la Escuela Técnica 3, en Yrigoyen 636, donde concurre el joven.
Bajo la lluvia, que por esas horas comenzó a registrarse en el centro, alrededor de medio centenar de personas con sus paraguas y perros inició una lenta y silenciosa caminata hacia la Plaza Independencia.
Con las banderas de la Protectora de Animales Tandil (PAT) y de organizaciones como Mascotandil, Huellitas Serranas y la Agrupación por Animales Felices, pero también con sentimientos de rechazo e indignación, la columna se dirigió al palacio comunal para pedir a las autoridades que “tomen cartas en el asunto” a raíz del violento hecho.
El pedido
En un encuentro espontáneo en el hall de la sede de Gobierno, el jefe comunal atendió los planteos y demandas de los manifestantes para que este tipo de situaciones no se vuelvan a repetir.
Concretamente, la Protectora de Animales, a través de su titular Gustavo Desiati, entregó un escrito por medio del cual solicitó que “se investigue seriamente el hecho” y que se “averigüen las causas”, pero también que “el Municipio, la Justicia y todos los ciudadanos estén a la altura de las circunstancias”.
Tras la presentación oficial de la nota, Lunghi les explicó que el tema deberá comenzar a transitar por las distintas etapas correspondientes.
Además, se limitó a expresarles que “hará todo lo que esté dentro esté dentro de sus posibilidades”.
El escueto encuentro concluyó y los manifestantes lentamente se desconcentraron.
“Una solución”
Mientras aguardaban la llegada de más vecinos, Verónica Gutiérrez, una de las impulsoras de la movida que se difundió por las redes sociales, explicó que “simplemente lo único que queremos es que haya una solución para que no vuelva a pasarle a otros animales”, pero también que “hagan algo con el menor de edad que cometió el hecho”.
“Para tratar de que en Tandil no surjan estas cosas”, puesto que ahora temen que “otros chicos copien lo mismo”.
En efecto “no queremos que vuelva a suceder ni que tampoco quede todo en la nada”, criticó.
A su vez, analizó que “la mayoría de los chicos a esa edad está jugando con los animales, que son los mejores amigos del hombre. Y estoy segura de que ese perro no hacía nada malo para esa familia. Y lo que hizo no tiene nombre”.
En relación al punto de concentración, que fue la escuela a la cual concurre el menor y donde habría mostrado el video de su accionar, Gutiérrez aclaró que “no es en contra” del establecimiento educativo y que se buscó un lugar que “identifique” a este joven. *
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