Tras el conflicto, se acordó que catorce alumnos de Gardey sigan utilizando el transporte escolar
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Luego del inconveniente surgido a raíz de lo ocurrido en la jornada del miércoles, cuando catorce chicos de los distintos niveles y escuelas de Gardey fueron “bajados” de sus combis sin previo aviso, y habiéndose reunido con la jefa distrital de Educación, Andrea Etulain, la decena de padres de la zona rural que temía que sus hijos queden sin transporte escolar fue notificada de que los chicos seguirán utilizando el servicio camino a sus escuelas –al menos- hasta el año próximo.
Esta noticia fue bienvenida por los padres, aunque deberán confirmarla hoy de boca de los directivos. Sin embargo, la tranquilidad parecería haber vuelto a sus hogares. Así lo describió Sandra Cascon, madre de tres chicos que asisten a escuelas de la zona, quien contó que “nos dijeron que por este año va a seguir todo igual, pero el próximo –a partir del 1 de enero- iba a cambiar de acuerdo a la disposición vigente”.
Según comentó, el día viernes –mientras la jefa distrital conversaba con los directivos de cada institución educativa- los padres aguardaron afuera. Ya a las 19, una madre llamó a la Dirección de Inspección General de Educación, desde donde se le comunicó que “por este año iba a quedar todo igual”.
“Una lucha
constante”
“Habría que ver qué sucede porque es una lucha constante, todos los años pasa algo y acá hay muchas cosas en juego”, explicó la madre. Advirtió, además, que “acá en Gardey la situación de los padres fue misteriosa, no hubo una convocatoria general para poner al tanto a todos porque hoy son cinco, mañana son diez, y fue muy ‘tapada’ la llamada”.
Consultada sobre qué opina en torno a lo ocurrido, Cascon lanzó que “hicieron una cuestión a dedo, a una vecina la señalaron porque pensaron –mirando un mapa que tampoco es nuevo- que salía por otro lado cuando la salida del campo que ella tiene da al camino que queda más cerca de Gardey”.
En cuanto a las declaraciones juradas que deben presentar los padres anualmente para que sus hijos puedan subir a las combis, la vecina recalcó que “las hacemos todos los años” y estimó que “no creo que vuelvan a hacer lo mismo el año que viene porque la reacción de los padres es muy diferente”.
“Te asustan, te dicen una cosa, te dicen otra, y uno como papá quiere mandar a sus hijos a la escuela. Entonces, te dicen cosas que no son y empezás a investigar, a hablar con otras escuelas y te das cuenta que pasan cosas raras”, indicó.
Al parecer, todo funcionará como hasta ahora, con los trayectos y los mismos chicos a bordo, al menos según aseguró Cascon, hasta el próximo 1 de enero de 2013 que “dijeron que iban a poner en vigencia la normativa”.
“Un alivio
enorme”
Por su parte, María Arbillaga, también madre de dos alumnos que van a escuelas de Gardey, confirmó que “por este año no se tocarían a los chicos”, pese a que aclaró que llamó “a Inspección y me dijeron que la contestación está en la escuela”.
Sin embargo, expresó que siente “un alivio increíble, nos dan un año para que nosotros nos organicemos”. Consideró que la decisión tomada fue por “lógica”, y estimó que “habrán replanteado todo otra vez y escuchado nuestras inquietudes”.
Evaluó también que la resolución habrá sido tomada gracias “al apoyo de los directivos, de ustedes, de nosotros por haber ido a reclamar; calculo que si no hubiésemos hecho esto, la medida no se hubiera revertido”.
Luego, agradeció a Dios que “los chicos puedan seguir subiendo al micro hasta que termine el curso” y estimó que hoy “en la escuela me dirán si esto es por un año, si el año que viene te aseguran que los chicos no van a subir o si habrá que hacer algo desde ahora como para que el año que viene siga todo igual”.
“Todos los años
con problemas”
Señaló además que “el 18 y 19 recién salen las licitaciones para los micros, sé que los oferentes están pero hay que ver qué cierran”, y criticó que “todos los años pasa esto, yo hace nueve que mando a mis chicos y creo que no ha pasado uno que no hemos tenido conflicto por recorte de recorrido, bajada de chicos; siempre hay un problema”.
Por último, Arbillaga aclaró que “no es un capricho que queremos que nuestros hijos vayan a esa escuela, es una cuestión de muchos porque no tienen transporte los papás para llevarlos a otra, o en mi caso por mi trabajo, y en todos los casos uno quiere la mejor educación para sus hijos, dentro de la posibilidad que uno tiene. Queremos que nuestros hijos estudien en el secundario y tengan la posibilidad de seguir una carrera el día de mañana”.*
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