Tras las explosiones, se reeditan los cruces entre ambientalistas y trabajadores mineros
Tras las detonaciones realizadas ayer por tres empresas mineras, desde sectores vinculados a la preservación ambiental y desde el gremio de los trabajadores de ese rubro reeditaron cruces de posiciones en contra y a favor de esa actividad.
Ana Fernández, de la Asamblea Ciudadana en Defensa de las Sierras de Tandil, indicó ayer que ?las explosiones de ahora pueden ser más graves que las de siempre, pero sean de la magnitud que fueren nos parece que significan una pérdida irrecuperable para Tandil, porque el efecto es acumulativo?.
Señaló además que ?a veces confunden, porque si bien es cierto que se trata de una actividad de cien años, nunca se puede comparar a los picapedreros con lo actual, y es mentira que la ciudad se fue sobre la actividad de las canteras?.
Agregó, en tal sentido, que ?en la época de los picapedreros ellos vivían dentro de las canteras, siempre hubo población cercana, cuando acá se está distrayendo la discusión acerca de la explotación actual mecanizada, donde cualquier comercio del centro hoy tiene más personal que las canteras más grandes?.
Por eso reiteró que se trata hoy en día de ?muy pocas personas que extraen piedra molida, con un proceso mecanizado sobre la base de explosivos muy potentes, que le arrancan a nuestras sierras enormes pedazos en cada una de las voladuras?.
Lo cierto es que Fernández reiteró que ?el centro de la discusión es cuál es el modelo de desarrollo de la ciudad, porque por ejemplo Olavarría le puede dar un lugar central a la minería, pero me parece que en Tandil siendo una ciudad con una enorme cantidad de actividades en una economía diversificada, tenemos el derecho a pensar en otro modelo de desarrollo?.
Indicó entonces que ?para ese modelo de desarrollo lo que defendemos es la integridad de las sierras y no la extracción de un producto que, además, involucionó en el tiempo porque cuando hablamos de los inicios nos referimos a una actividad que ocupaba mucha gente, el ritmo era otro, y el valor estaba dado por el enorme saber de esos oficios?.
La ambientalista señaló que ?si en realidad se respetara esa historia, hoy en día no levantarían el empedrado y lo dejarían en algún lugar para que se preserve ese valor histórico?.
Por eso criticó a quienes usan ?esos argumentos de manera oportunista, para no reconocer que la actividad hoy es enormemente depredatoria, con explosivos muy potentes para generar piedra molida, un producto que se puede obtener en otros lugares con un impacto muchísimo menor, donde las poblaciones están de acuerdo como requisito fundamental?.
Fernández comparó que mientras las sierras de la zona tienen 2.200 millones de años, la Cordillera de los Andes tiene 70 millones de años. ?Ese relieve está en todo el partido, porque deberíamos decir que dejen de explotar cerca de la ciudad y dejar que la multipliquen en otros lugares, por ejemplo detrás de Vela, que está menos modificado. Tandil en este siglo debe defender su patrimonio natural y cultural, defender la historia de los picapedreros desde eso último, pero no confundirlo con la explotación actual, que está en manos de empresarios sin ninguna responsabilidad social?. *
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