Tras los incidentes, vecinos de Las Tunitas expresaron su temor y dicen que todo el barrio está cansado
Lo cierto es que tras haber vivido horas de extrema tensión, haber sido rehenes en sus propias casas y, en algunos casos, haber sufrido daños en las ventanas y techos a raíz de los proyectiles, las horas siguientes fueron de inmensa incertidumbre y de mucho miedo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn la mañana de ayer, el movimiento en el barrio parecía el de todos los días; pero no lo fue. Los estigmas del enfrentamiento en la madrugada estaban a la vista, sólo bastaba con mirar el suelo, sobre la esquina de Juldain y Fortineros, sobre la cual habían quedado los cartuchos de balas de goma.
Muchos de los vecinos no quisieron brindar su testimonio, otros a la pasada sólo se limitaron a responder: “Fue un horror, sin palabras”, mientras que otros opinaron que “acá el problema es de hace un tiempo; no por el destacamento”.
No obstante, dos personas optaron por romper el silencio y dar sus testimonios. Si bien prefirieron resguardar sus identidades, dieron los detalles de la situación que viven los vecinos a diario y aseguraron que todo el barrio está cansado de los robos y de no poder vivir tranquilos.
En primer lugar, una mujer cuya cuñada vive en el barrio, describió que “el tiroteo fue terrible”, y que le contaron que “era balacera por todos lados”.
Relató que a su cuñada “estando en su propia casa, le entran a robar estos chicos, la batería del auto, le rompieron el vidrio, el otro día saltaron el paredón que tiene como dos metros y le robaron un asador oxidado que había en el patio porque ya no hay más qué robarse”.
“Ella siempre está teniendo gente que le abre y le entra, ella vive ahí. Es terrible, le abren estando ella en la misma casa y les tiene que decir que se vayan porque no hay nada que robarle”, se lamentó.
Sin embargo, los delincuentes “no hacen caso, insultan, tiran piedras y con hondas, así todo el tiempo”, dijo. “Mi cuñada no quiere hablar, la está pasando mal y tiene miedo, tiene un bebé y trabaja todo el tiempo, su esposo también, uno va a pulmón y le rompen, y le sacan. Ella se quiere ir de su propia casa, es una locura tener que ir a pagar un alquiler cuando uno tiene un lugar donde vivir, pero es peligroso”, arremetió.
“Estoy de acuerdo con la policía”
Por su parte, otro vecino de la cuadra en donde se desató el operativo policial que mantuvo en vilo a la barriada, manifestó que “todo lo que pasó, pasó acá en mi cuadra. La policía anoche actuó muy bien. Nos viven robando nafta y rompiendo cosas, siempre son los mismos borregos, roban motos, desarman motos que están tiradas por todas las cuadras, y anoche estaban enfrentándose con la policía, parte de gente de esta cuadra como de otras”.
“Empezó en calle Thomas el pedrerío de ayer, hace cuatro días de esto, los vuelven locos a los policías que están en la esquina tirándoles piedras porque quieren que se vayan”, contó.
El hombre se mostró luego en desacuerdo con las declaraciones de la concejal Stella Maris “Cacha” Cena porque “no puede pedir que se vayan porque ella los cubre y los que tenía en el comedor cuando les daban de comer son parte de los chorros que están hoy en día, son semillas, la mayoría son menores, como otros que no lo son, como los que agarraron anoche”.
Sobre los últimos incidentes, el vecino describió que “enfrente a mi casa rompieron los vidrios y todo, y se llevaron a cuatro, creo. La policía hasta media hora antes les estaba pidiendo que por favor se dejaran de molestar porque había gente durmiendo. Acá a dos casas en donde vivo yo, vive una señora de 95 años y tenía a los chicos arriba del techo”.
“Todo el barrio está cansado”
“A mi viejo también lo tengo en cama, ayer el lío que hubo pasó en la puerta de mi casa y la pieza justo da para la calle. Por eso digo que estoy de acuerdo con la policía, que realmente hagan lo que tengan que hacer. Los chicos que roban están en todos lados y nadie hace nada, uno tampoco puede tomar represalias por su lado pero todo el barrio está cansado”, aseguró.
“A mí hace tres días me estaban robando nafta de vuelta, lo agarrás acá adentro y sale la madre y los defienden. Ayer estaban tirándoles piedras a los milicos y las madres después llorando, estaban con todas las casas con las luces apagadas para hacerle frente a los milicos, entonces era una batalla campal y estás en el medio”, describió.
Luego, consultado por la situación que viven en el barrio y desde cuándo suceden estos episodios, aseguró que “siempre pasa, hará cuestión de meses atrás me rompieron el auto, me robaban nafta y no solamente a mí, en todo el barrio. Y ya sabemos quiénes son, hablás con los padres y tenés varias peleas”.
“Acá enfrente, donde se metió la policía anoche que se llevaron a los chicos éstos, en el fondo, que está tapado de yuyos, tiran las motos robadas ahí y después a la noche las desarman”, dijo, en referencia a la calle Fortineros.
El miedo
Si bien el hombre aseguró por su parte no tener miedo, sí por su papá que está en cama.
En la madrugada de ayer, relató que “vi todo, los jóvenes que había en la esquina, si no llegaban a 100 le pego en el palo. Ni yo pensé que había tanta cantidad de borregos que están afanando, muchos de ellos menores de edad que los padres mismos… hasta mujeres había anoche, que también los apañan a que hagan lo mismo”.
Por eso, cuestionó: “Cómo Cacha va a ir hasta el patrullero a decirles que se fueran por favor, que era por eso que los chicos estaban así, cuando esto pasa todos los días”, y preguntó: “¿Dónde vive ella? Eso me molesta, a ella la conozco de toda la vida y ella a mí también, entonces no le puede decir a los milicos que se vayan cuando ella lo está viendo”.
“Vos sabés quiénes son cada cual pero lamentablemente no podés hacer nada, te da impotencia porque veía cómo enfrentaban a los milicos, las cosas que les decían, pobres los milicos, esta vez los defiendo”, expresó el vecino.
“¿Cuándo para?”
Por otro lado, consultado sobre si han mantenido reuniones con autoridades municipales por esta situación, señaló que “se han hecho un montón de cosas y reuniones desde que yo tengo uso de razón, cuando vinieron los barrios nuevos, los Procasa, Evita y eso, después la gente tenía problemas porque daban la cara por la televisión”.
Sobre lo sucedido ayer, admitió que “te da terror porque decís y pensás: `¿Cuándo para?´, la primer noche habrán sido 2 horas, antes de ayer fue desde las 22.30 hasta las 5.30, y ayer fue desde las 20.30 hasta las 5. No podés dormir, nunca lo vivimos a esto. Anoche te juro que daba una impotencia porque veía que los encaraban a los milicos”.
Mencionó entonces la “impunidad” con la que se vive “porque nadie hace nada, y los vecinos lamentablemente tienen miedo”.
“Cada día se está poniendo peor y la cuestión es que empieza y no sabés cuándo termina, y nosotros estamos en el medio”, concluyó el hombre.
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