Tras pedirle al juez Griesa que ?reflexione?, Pérez Esquivel dijo que ?es una deuda inmoral e injusta?
El titular del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) afirmó en principio sobre los fondos buitre que “nosotros venimos trabajando sobre la deuda externa, que es la deuda eterna hace más de 30 años, y le hemos dicho a los gobiernos, incluso al actual, que es necesario hacer una auditoría para determinar lo que es la deuda legítima de la ilegítima; nunca nos escucharon”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Este trabajo lo realizó -contó- con el doctor Alejandro Olmos, que ya falleció, que inicia un juicio sobre la deuda externa que dura 18 años y el juez Ballesteros envía las conclusiones del juicio al Congreso para que investiguen, porque ello ha hecho un daño profundo al país. Esto fue en 2000, y hasta el día de hoy los diputados y senadores no lo han tocado, es decir, no les interesa en absoluto”, lanzó.
Señaló entonces que “lo que el pueblo tiene que saber es que la Argentina renunció a su soberanía jurídica para someterse a tribunales extranjeros como los de Estados Unidos. No sé si hay buitres carnívoros y buitres vegetarianos. Todos son buitres, lo que pasa es que algunos llegan a acuerdos para pagarles y otros no. Compran por nada y después quieren todo, y nunca los tribunales de Estados Unidos van a votar a favor de otro país que no sean ellos, esto hay que tener en claro”.
Detalló que en la carta le advirtió al juez Griesa que “no siempre lo legal es justo, y no siempre lo justo es legal. Hay que comenzar a revisar todo esto porque es una deuda inmoral e injusta manchada con la sangre del pueblo”.
Frente a ello, apuntó a “comenzar a revisar cuáles podrían ser las alternativas, veo algunas pistas, que se reúna el Gobierno argentino con los integrantes de Unasur, el Mercosur, la Celac, para hacer un frente continental y poder contrarrestar esto”, porque cuestionó: “¿Qué pasa cuando un país renuncia a su soberanía y se somete a los tribunales extranjeros? Argentina no tiene capacidad de reclamo alguno, ahora ¿Por qué no se ha investigado la deuda legítima de la ilegítima? ¿Por qué siguen cometiendo los mismos errores? Después no se arregla esto con discursos sino con políticas claras, ver qué es posible pagar y hasta dónde, y qué no”.
Pérez Esquivel criticó en este sentido que “acá se habla mucho de la deuda externa pero no se habla de la deuda interna que hay con el pueblo, con el hambre, con la marginalidad, la pobreza, esto va a agudizar -es lo que le digo al juez Griesa- es decir, detrás de los números hay rostros que nos interpelan, de hombres, mujeres, niños, ancianos, ¿Adónde vamos con esto?”.
Avanzar por la justicia y la verdad
Por otro lado, consultado sobre el beneficio de prisión domiciliaria que le otorgó el Tribunal Criminal Federal de Mar del Plata a Julio Méndez, uno de los dos civiles condenados por el crimen del abogado laboralista Carlos Moreno, durante la última dictadura cívico militar, analizó que “la Argentina es el único país a nivel mundial donde la Justica ordinaria está juzgado crímenes de lesa humanidad, no se pudo lograr en otros países. En esto la Argentina ha avanzado muchísimo y hay que ver cuando le dan la prisión domiciliaria o morigerada tiene que ver con muchas otras condiciones que la Justicia tiene que determinar, por ahí es la edad, enfermedades, situaciones que están viviendo, y hay que confiar en el rol de la Justicia. Tenemos que avanzar por la verdad y la justicia para que esto no vuelva a ocurrir nunca más”.
El Gobierno y el Papa
Posteriormente, sobre el cambio de actitud del Gobierno nacional en torno al papa Francisco tras haber intervenido a su favor, en medio de las críticas por su supuesta vinculación en la última dictadura militar, el premio Nobel de la Paz lanzó que “al Gobierno no le quedaba otra, primero porque hay cosas que sucedieron. Yo en ese entonces me encontraba en Italia y cuando vi tantos ataques que había en contra Bergoglio tuve que salir al frente, creo que han cambiado muchas cosas, antes a Bergoglio lo tenían muy marginado, había una tensión grande con el Gobierno, lo acosaban de ser cómplice con la oposición política y actualmente no sólo que es el Papa sino es Jefe de Estado, el Vaticano es un Estado, y una cosa muy importante es que por primera vez en el mundo la Iglesia mira hacia América Latina y lo elije a Bergoglio como sucesor de la catedral de Pedro y la Presidenta tuvo que cambiar su actitud”.
Deseó entonces que “ahora estas relaciones puedan ser buenas y que el Gobierno también escuche el mensaje del Papa, de abrir el diálogo, de una cultura del encuentro, de comenzar a pensar más en los sectores más necesitados”.
Su visión del Gobierno
Por último, consultado sobre cómo considera que va a transcurrir la Argentina en los próximos años, Pérez Esquivel deseó que “este Gobierno termine su mandato como corresponde, si hay ilícitos, la Justicia tendrá que investigarlos. Hay muchas denuncias, el caso del vicepresidente Boudou; ahora está acusado de ilícitos, lo más correcto es que el Gobierno vea si tiene continuidad o no con esto, y también que el Gobierno tiene que tener transparencia en su accionar”.
En términos generales, aseguró que “se necesita un proyecto de país que realmente sea de inclusión y de desarrollo integral, nacional y a nivel latinoamericano, e internacional. Hay muchos problemas que hoy se están presentando en el país y que no son encarados. Y más que hablar del Gobierno nacional, yo hablaría de los gobernadores, que muchos son señores feudales que hacen lo que quieren y no lo que deben, y esto es trágico para el país. Podríamos hablar de Formosa, Catamarca, La Rioja, San Juan, San Luis, hay una serie de problemas, no hay que confundir federalismo con feudalismo, son antagónicos”.
Por último, advirtió que actualmente “hay una cultura de la violencia” y llamó así a “transformarla en una cultura del diálogo, de paz, de solidaridad, y eso no existe, y también hay una exacerbación de este Gobierno donde todo es la confrontación. No existe el diálogo en el país, entonces todo es confrontación, y esto no es bueno para el país, ni para el Gobierno, ni para la vida, y hay que cambiarlo”.
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