Tras recibir alimentos, la CCC advirtió que tomará la Anses ?las veces que sea necesario?
Con el aporte del Municipio, la organización logró traer la mercadería a Tandil el martes y ayer comenzó a acomodarla en el centro comunitario ubicado en Independencia 2145, del barrio de San Cayetano.
“Presentamos una nota a través de Desarrollo Social del Municipio y solicitamos el traslado, todo como corresponde para que después no digan que nos financian ni nada”, dijo Griselda Altamirano con cierta ironía y en un tiro por elevación a buena parte del peronismo local.
Agregó que “la idea era que Desarrollo Social de la Nación se haga cargo de todo, pero como nosotros sí tenemos voluntad de diálogo y de generar una mesa de trabajo, ya conseguidos los alimentos queremos trabajar y abrir los comedores. No íbamos a seguir ahí plantados en la Anses esperando que lleguen los alimentos a la puerta”.
Altamirano sostuvo que “nosotros sí tenemos voluntad de resolver la situación. Como lo planteamos desde el inicio, acá la situación es el hambre, garantizar los alimentos para los comedores y si esto se hubiese arreglado el segundo o primer día, nosotros nos hubiésemos ido el segundo o primer día” de la Regional de Anses.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPara la dirigente “se politizó toda la cuestión, pero en realidad era una cortina de humo de la Anses y de los funcionarios”, a quienes les achacó falta de “voluntad política de gestionar. Nosotros en ningún momento les pedimos que los fondos tenían que salir de la Anses para resolver la situación, al contrario, les pedíamos la gestión ante Desarrollo Social y el Gobierno nacional, como correspondía”.
Analizó que se destrabó el conflicto a partir de que el reclamo llegó a oídos del Gobierno nacional “por insistencia de nuestros dirigentes y la amenaza de la Corriente a nivel nacional de salir a tomar las Anses, principalmente Jujuy. Ya teníamos la solidaridad de nuestros compañeros de Jujuy y de Tucumán”.
Reiteró que en Tandil es el único organismo nacional ante el cual pueden reclamar. “Mas allá de que ellos digan que es una maniobra política, nosotros desde el interior, ¿cómo nos hacemos escuchar? Acá no tenemos Desarrollo Social de la Nación ni tenemos la Plaza de Mayo ni el Obelisco para andar dando vueltas. Nosotros acá tenemos que pegarles adonde ellos más les duele, como ellos nos pegan a nosotros, donde más nos duele, que es el hambre de nuestros hijos”.
Griselda Altamirano definió al Anses como “el centro político donde ellos manejan todo clientelarmente. Ahí estaba lleno de afiches, lleno de guardapolvos. De hecho, de los fondos de la Anses se usa plata para hacer casas y todo, y ellos dicen que no tienen ningún fin social. Nosotros queremos que le dejen de robar la plata a los jubilados, que les den el 82 por ciento móvil y que se gestionen las cosas como corresponden”.
A nivel local, sostuvo que “demostraron una total apatía hacia la problemática social y obviamente el doble discurso que tiene el Gobierno a nivel nacional. Los funcionarios de acá no gestionaron nada, no hicieron nada, y cuando se levantó (la toma) salieron a decir que nosotros, la Corriente Clasista y Combativa, se había ido por abandono, que busquen en los archivos cuándo la Corriente dejó una lucha por abandono”.
Por último, manifestó que “no buscamos ningún tipo de propaganda. Lo que nos molesta es que los funcionario de la Anses hayan tenido una total apatía hacia la problemática social que vive Tandil, hacia el hambre del pueblo, que hayan politizado la cuestión y que encima salgan a decir que no conseguimos nada”.
Altamirano ratificó que “conseguimos lo que hubiésemos conseguido el primer día si ellos hubiesen intentado negociar algo desde el inicio” y consideró que “tuvimos paciencia” porque desde septiembre de 2011 no recibían alimentos de Nación.
Por último, advirtió que “vamos a volver todas las veces que sea necesario, y vamos a volver a la Anses. Van a tener que estar encerrados bajo cuatro llaves, porque si ellos nos siguen pegando donde más nos duele, nosotros les vamos a pegar en el centro, desde donde ellos nos quieren hacer creer que nos están solucionando los problemas, cuando en realidad están haciendo un aparato clientelar para ganarse unos votos en los problemas que ellos no resuelven”.
A partir de la toma, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación se comprometió a entregarle a la CCC de Tandil 3 mil kilos de alimentos secos todos los meses, que serán remitidos a la sede de La Matanza. Además, accedió a otorgarles cien colchones y cien frazadas.
“Son para poder garantizar los bolsones de los compañeros, la comida para el comedor y la panadería de La Movediza”, explicó Griselda Altamirano sobre el destino de los alimentos.
Hoy la CCC asiste a 360 familias en Villa Aguirre y a alrededor de 270 en La Movediza, aunque el número iba en aumento hace un mes cuando debieron cerrar la panadería a partir del incremento y la falta de insumos. “Se venían sumando de a diez familias juntas”, precisó.
También anunció que comenzaron a realizar los censos para contabilizar y avisarles a las familias que reabrirán la panadería de La Movediza.
En ambos comedores, la organización amasa el pan y prepara las viandas para entregar a las familias en la cena, además de entregar bolsones.
“La idea es que coman en familia, preservarla. Distinto a lo que hace este Gobierno, que no le da trabajo a los padres, pero tiene la asignación a los chicos; les da la computadora a los chicos y dice ‘lo que tu papá no te da, te lo estamos dando nosotros’. Eso es humillar más a la familia, a los trabajadores, para quienes no están generando empleo”, criticó.
Con respecto a la diferencia entre los dos barrios en los que trabajan, explicó que la demanda social es similar, aunque “se ve una diferencia: en Movediza hay mucha más cantidad de chicos. Sin ir más lejos, está el ‘Barrio de las Madres Solteras’”.
Por otra parte, afirmó que más gente se acerca a pedir ayuda porque “la inflación es terrible. Negar la inflación es negar la necesidad. Si nosotros dijéramos que no ha aumentado, mentiríamos. Creció el hambre, creció la necesidad, incluso muchos han roto con la vergüenza y han venido al comedor”.
Y aclaró que su familia consume los alimentos preparados por la organización. “Nosotros no somos los ricos haciéndonos los caritativos, dándole de comer a los pobres. Somos los pobres enfrentando la crisis con los mismos pobres”, definió.
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