Tras varias jornadas de calor agobiante, la lluvia dio un poco de respiro
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Luego de jornadas de agobiante calor que se vivieron en los últimos días, la lluvia finalmente llegó y trajo alivio a la población y también un respiro para el campo.
Con una máxima de 29 grados, por la tarde los densos nubarrones de la tormenta se empezaron a percibir en el horizonte y finalmente alrededor de las 19 el agua comenzó a caer en forma fuerte e ininterrumpida.
Además, durante para de la madrugada ya se habían registrado precipitaciones, aunque no descendió ostensiblemente la temperatura.
En pleno centro de la ciudad, en hora pico, gran cantidad de vehículos comenzaron a circular mientras los transeúntes sorprendidos por el agua buscaban resguardo a la espera de que la intensidad de los primeros minutos disminuyera.
De acuerdo a los registros de anoche, en el centro cayeron unos 40 milímetros y el pronóstico indicaba probabilidad de lluvias y tormentas durante la mañana de hoy y chaparrones por la tarde. Hasta la madrugada de ayer, el registro marcó la caída de 10 milímetros, que se sumaron a los 30 que precipitaron durante la tarde.
En tanto, desde la estación meteorológica ubicada en la VI Brigada Aérea informaron que hasta las 21 habían caído 25,5 milímetros desde la madrugada de ayer.
En la zona
En base a una recorrida telefónica, se pudo realizar un relevamiento sobre el nivel de precipitaciones en la zona.
Anoche, el paraje El Solcito logró un registro de 37 milímetros debido a la caída de abundante agua, algo que “viene bien” para el campo de la zona.
Un productor papero contó a este Diario que “toda el agua que llegue en esta época del año siempre es buena” y detalló que “tenemos una sequía regular, pero se está reponiendo”.
Por otro lado, una vecina del Desvío Aguirre miró el pluviómetro e informó a este Diario que el registro era de 20 milímetros. Lo mismo llovió en Iraola.
En Azucena, en tanto, las precipitaciones fueron más generosas y se llegó a los 40 milímetros de agua.
Trastornos
Además de traer beneficios para un amplio sector, también generó algunas complicaciones en distintas zonas de la ciudad.
Ayer por la tarde, la empleada de un comercio de 9 de Julio y Pinto miraba con preocupación el avance del agua hacia las veredas en el cruce de ambas calles y anticipó que ya habían comenzado a retirar las cajas y demás mercadería de la zona de la puerta para evitar pérdidas materiales.
Frente a esa situación, analizó que estas anegaciones se producen cuando llueve en forma intensa, aunque cuestionó que “el agua no circula como debería porque los desagües están tapados”.
“Las rejillas están llenas de tierra y mugre, y no alcanza a desagotar el agua”, indicó.
Por el lado desde el Cuartel Central de Bomberos informaron a este Diario que no recibieron alertas por inundaciones aunque sí entró un llamado por la caída de un árbol en la calle Francia, en cercanías al Boliche de Noli.
Según se indicó, como consecuencia de la tormenta, la planta cedió y quedó sobre la vía de circulación impidiendo el tránsito vehicular.
Ante esta situación, por la que no tuvo que lamentarse heridos ni pérdidas materiales, Bomberos derivó a Defensa Civil para que posteriormente personal de la Dirección de Parques y Paseos de la comuna trabaje en el lugar. *
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